ZOÉ
30-noviembre-2021
Los días volvieron a pasar y aunque mi mamá sigue estando triste, nos ha dicho que no puede seguir así, o de lo contrario podría caer en depresión y no le gustaría que la tuviéramos que ver y lidiar para ayudarla a salir. Aunque jamás ha necesitado de nuestra ayuda porque ella ha podido con todo. Pero desde que ha salido del hospital la veo más fuerte que nunca.
—Zoé, tu papá y yo estuvimos hablando y ya tenemos la universidad adecuada para ti.
—¿Cuál?
—La Universidad del Real.
En este momento he recibido la carga eléctrica que ha paralizado mi corazón al escuchar el nombre de la universidad, impidiéndome llevar la salchicha a la boca en la cual está en el tenedor. Admito que me ha entrado un poco de miedo al saber que si entro en esa universidad, en cualquier momento me puedo encontrar con Jeric.
«No puedes entrar a esa universidad, Zoé.» «Tienes que hacer algo.»
Quería decir que no podía ser esa universidad, pero me preguntarían una buena razón para que no fuera esa escuela, y necesitaba pensar en algo. Para mi desgracia, jamás investigué como era esa dichosa universidad.
—¿Cómo se enteraron de esa universidad? —en un tono lento pregunté sin que se notara los nervios en mi voz.
—Como no nos mencionabas alguna universidad, le pedimos a tu hermano que investigara un poco. Dile, Archie —Lo mira y acto seguido toma su vaso para tomar un sorbo de su agua.
—He buscado algunas universidades que tengan la carrera de Derecho —Lleva un trozo de tocino a su boca—, y me sale que esa es una de las mejores universidades privadas con un plan muy bien estructurado —habla con la boca llena.
—¡No seas asqueroso! Primero se termina de comer y luego se habla —resentida, lo observé y le aventé la servilleta.
Me quedan observando ante mi impulso, y no es que antes no lo hubiese hecho, porque si, lo he hecho un par de veces, pero de una forma bromista. Ahora lo he hecho fuera de mis cabales.
—Si tuvieras novio, juraría que no te dio anoche —sarcástico, menciona Archie mientras trata de ocultar su sonrisa.
¿Novio? Y de que me serviría un novio, si todos los hombres son iguales.
—Eres un imbécil. Como todos.
—Zoé, basta —fastidiada, pone un alto mi madre—. ¿Qué es lo que te pasa, hija? Últimamente atacas a la defensiva. Te la pasas con los audífonos y encerrada en tu habitación. Hasta —Observa mi plato, haciendo una pausa—, ya casi no comes.
Cómo decirle que si como de más engordaría. Seguro no me entendería. Solo espero no descubra lo que hago cuando me siento mal conmigo misma después de comer tantas calorías que considero tienen.
—Nada. Solo será porque estoy frustrada de no salir y, tal vez por eso me pongo de malas.
—Eso no es justificación para que te desquites con nosotros. Y lo bueno sería que entres hacer algún deporte —Se queda pensando unos segundos. Y con una sonrisa, añade—: ¿Qué te parece ir al gimnasio?
—No —me apresuré a contestar.
—Como te apresuras a contestar sin siquiera pensarlo.
¿Tendría que pensar después de lo que pasé con Jeric?
Definitivamente, no. Pero es algo que ellos no saben. Y no me gustaría entrar al gimnasio porque entonces no sabría si de verdad les gusto, o solo es porque tengo buen cuerpo.
Espera, Zoé. ¿Por qué carajos te importaría gustarle a alguien? De todas formas, entre menos cuerpo tenga, menos miradas tendré encima.
—No tengo nada que pensar. Mi respuesta es un no. Y con respecto a la universidad….
—Con respecto a la universidad, se debe tener en cuenta ya. Queremos que empieces el año que viene. ¿O acaso ya no quieres seguir estudiando?
Tenía muchas ilusiones de querer volver a estudiar, y solo pensaba cuando sería el día en que lo haría. Mis demás compañeros ya estaban en las universidades que querían, otros estudiaban en privadas y yo me sentía mal porque me quedé atrás. Y ahora que por fin tengo la oportunidad de estudiar, no quiero ir, pero no es porque no quiera estudiar, sino porque en esa universidad podría encontrármelo, y es algo que no quiero.
Algo estaba olvidando, y es lo que podría ayudarme hacerles cambiar de opinión a mis padres.
—Si quiero, pero Archie acaba de mencionar que es una de las mejores universidades privadas, lo cual debe ser muy costosa.
Creí que con decir eso haría cambiar de opinión a mi madre, pero debí imaginar que diría tal cosa.
—Si, pero se trata de tu educación y es la única herencia que te dejaré. Así que, Archie ya saco una cita para que nos proporcionen información, y es pasado mañana.
No dije nada, solo suspiré.
Cuando se le mete una idea no hay manera que cambie de opinión, y menos cuando considera que es lo mejor para nosotros.
Esa tarde terminamos de comer y de hacer todos los deberes del hogar. Mi hermano fue con un amigo que no veía hace mucho. Mi madre se quedó en su cuarto debido a que aun se cansaba de hacer cosas, y yo me encerré en mi cuarto con mis audífonos, escuchando una canción la cual repetía una y otra vez la misma parte: