Déjà Vu

CAPÍTULO 14.

NOTA DE ADVERTENCIA: QUERIDOS LECTORES, ANTES DE QUE EMPIECEN A LEER QUIERO DECIRLES QUE ESTE CAPÍTULO CONTIENE TEMA DELICADO, SE PIDE DE LA MANERA MÁS ATENTA NO LO INTENTE HACER. ES SOLO PARTE DEL LIBRO Y PARA QUE COMPRENDAN LA PERSONALIDAD DEL PERSONAJE.

SE PIDE DISCRECIÓN. 🤫

DISFRUTEN DE SU LECTURA. ESPERO LES ESTE SIENDO DE SU AGRADO.

DE SU ESCRITORA FAVORITA. BESOS. 😘😘😘

A veces el destino suele jugar de manera muy cruel, pero cuando menos lo esperes te compensará en el tiempo correcto, haciendo que tu mundo se detenga.

ZOÉ

18-diciembre-2021

8:25 a.m.

—¿Qué tal se han sentido en estas semanas?

—Uff, de maravilla, Félix.

Arrugo el rabillo de mis ojos al mirar a Archie, sabiendo que me ha costado un montón despertarlo en la mañana y siempre me dice que no quiere venir porque le duele mucho el cuerpo, o porque tiene sueño.

Félix empieza a reírse al verme así.

—¿Acaso miente, Zoé?

Vibro mis labios con ironía y arrugo mi entrecejo.

No, claro que no. Mi hermano ama venir temprano —Félix mueve la cabeza, sonriendo por mi ironía.

En este tiempo que hemos estado viniendo al gimnasio, Félix se ha vuelto nuestro gymbro y es con el único que tenemos conversación. En pocas palabras: nos cae bien, y aparte porque es el que más plática con Erika.

Nunca imaginé que llegaría a tener un amigo. Y menos después de lo que pasó con Jeric. Eso sí, sigo desconfiando de las personas y, a pesar que Félix es mi amigo, no confío del todo.

—¿Ya terminaste, Félix?, porque te veo muy platicador.

—Claro que sí, Erika. Mira —dobla su brazo para hacer notar el crecimiento de su conejo y....

¡Vaya que se le marca!

—Pues aprovéchame nada más hoy porque luego, a ver quién te aguanta tu ego y te enseñe buenos ejercicios.

—¿De qué hablas?

—Fui seleccionada en la competencia que tuve ayer y, me llevarán a otro lugar para que me siga formando como profesional.

—¡Ahuevo! —aplaudió Félix—, eso es todo, Erika. Felicidades —la abrazó—. Eres una chingona.

Aunque Félix muestra alegría, se nota más su desbalance emocional que en nosotros. Por lo que nos contó, él ya lleva dos años y medio.

Archie y yo nos miramos afligidos, pero sin mostrarlo. Transmitiéndonos un: "¿Qué haremos ahora?"

Me alegro por ella, pero eso me pone triste al saber que ya no vendrá más a este gimnasio. En pocas semanas ya me había acostumbrado a ella y a sus conversaciones que luego teníamos cuando terminábamos nuestros ejercicios.

Hubo una ocasión que mi hermano y yo venimos en la tarde/noche, pero no nos acercamos con el coach porque se veía súper mamón. Y lo confirmamos a otro día cuando una chica gordita le dijo a Erika que la trató mal.

—Entonces, ¿hoy es tu último día?

—Esta semana y ya. Así que aprovéchame —lo señala y luego su dedo se dirige a nosotros—, y ustedes también —Los tres le sonreímos por la forma en que nos señaló y asentimos.

Una chica se acercó con ella para que le diera instrucciones sobre su rutina y empezó a alejarse con ella para enseñarle cuales serían los aparatos que utilizaría. Mientras que Archie terminaba su último ejercicio para así yo poder hacer el último que me faltaba y seguir con las abdominales para terminar nuestra rutina.

En nuestra última rutina de ejercicio, Erika nos comentaba como estuvo su competencia y que logró llegar a ver a los chicos competir. Jamás había visto una de chicos y vaya que se sorprendió. Realmente se habían esforzado. En especial un chico bastante joven. Le calculaba unos 22 años, o puede que más, pero que de 30 no pasaba y que quedó en tercer lugar. Nos dijo que seguiría acercándose con aquellos que necesitaran ayuda con su rutina mientras nosotros terminábamos.

Cuando por fin terminamos, nos acercamos para despedirnos de Félix, mientras que yo pensaba si este sería mi final en el gimnasio ya que, me empezaba a gustar.

—Nos vemos, Félix —Archie cerró su puño para chocarlo con el de él.

—Antes de que se vayan, hay que tomarnos una foto de recuerdo.

Ya no me gusta tomarme fotos porque siento que salgo gorda y fea. Aparte que no me gustaría que la subiera a sus redes y sus amigos se dieran cuenta de lo fea que soy e hicieran un comentario sarcástico a Félix sobre mí.

—Yo paso.

—Zo —menciona Archie, reprendiendo.

Me detengo a pensar que tal vez si me pongo detrás de mi hermano me pueda cubrir mi cuerpo, y que además traigo el cubrebocas puesto. Con eso sería más que suficiente.

Al verme Félix que he accedido, saca su celular y yo me posiciono detrás de Archie e intento cubrir la mitad de mi cara con la cabeza de mi hermano, pero Félix me ha dicho que me deje ver más en la foto. Muevo un poco mi pie para disimular que salga en la foto, pero nuevamente me pide que me mueva un poco más hasta que logro salir en la cámara. Y cuando lo hago, es cuando toma la foto.




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