Dejando de lado la razón

capitulo 23

-ya estas listo – entro y lo veo como esta sentado en la cama mirando sus manos. Me siento al pie del el - que pasa? –

-nada- me da una sonrisa -bajare – se para – te amo – me da un beso y se va.

Quedo mirando y pensando que tanto le diría su padre ayer para que el se pusiera de esa manera.

Me paro y me dirijo ver uno de los cajones de un mueble que esta al lado izquierdo de la cama, está mal cerrado, intento cerrarlo, pero no puedo, así que lo abro para ver porque no quiere cerrar. Lo primero que veo son cigarrillos muchas cajas de cigarrillo, varias bolsas con hiervas adentro, unas bolsas con polvo blanco y frascos con un líquido claro sin color igual que tableta y cápsula, más atrás lo que no dejaba cerra el cajón eran tres frascos medianos de pastillas y uno de ellos estaba destapado, de seguro Santiago lo tomo antes de que yo subiera…No sé qué tipo de droga sea ya que veo que tiene de todo en ese cajón, pero lo único que quiero es que lo deje que deje de consumir todo esto.

Cierro el frasco de pastillas y luego cierro el cajo… veo mi celular no e sabido nada de mis papas y ni de Mateo aun que me alegre que no me sigua acosando, no se bajar, pero mejor no lo hago dejare que Santiago resuelve sus cosas y además no quiero parecen entrometida.

Mas tarde

Han pasado como una hora y no he sabido nada de Santiago no ha subido y yo no he querido bajar. Me asomo por la ventana y veo que los carros se van ósea la reunión ya termino.

Veo como el asesor se abre y es Santiago -ya se fueron –

-y como te fue? – me acerco a el

-iguala que siempre – me mira -tengo que salir un momento – me dice

- está bien –

-entonces cualquier cosa se lo pides a alguno de mis hombres volveré en 1 hora 2 máximas – dice mientras veo como toma cosas de los cajones de la mesa de noche

Es la primera vez que me quedaría sola bueno usted entiende en qué sentido sola en esta casa.

-estas mejor del dolor de cabeza? – le pregunto

-si princesa gracias – se acerca mi – y te quiero pedir perdón por lo de anoche yo…- lo interrumpo

-No tienes que hacerlo yo estaré aun para cuidarte cuantas veces sea necesario – lo beso.

- te amo – me dice

-yo igual – sonrió.

Me hago la distraída con mi celular y veo como toma una bolsa y una caja de cigarrillos del cajón del mueble

-Por qué? -  le pregunto mientras el me voltea a mirar confundido – porque necitas eso – me acerco a el – en que te va a ayudar? – saco la caja de cigarrillos se su bolcillo

-Erika yo… - intenta articular las palabras – necito de esto para muchas cosas, para poder hacer muchas cosas que no podría hacer en mi sano juicio- me mira

Tal vez no que valla hacer que no puede hacerlo estando consciente, pero no me parece la mejor solución el esta matando el mismo…  - okey- le entro la caga de cigarrillos y doy la vuelta yéndome a la ventana

-No te enojes princesa – me abrasa por ataras – no me va a pasar nada si consumo un poco –

-No lo sé – respondo, el me pega hacia el y me besa con tal grado que mi cuerpo non quiere dejare de besar sus labios.

-todo esta bien yo lo tengo bajo control – me besa la frente y yo solo asiento… El enojo me lo quieto con solo un beso.

Veo como en una camioneta, pero no va sola una camioneta con él, van dos más.

 




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