¿dejarte Ir?

Único

Rosas blancas adornaban todo el lugar, había gente riendo y niños corriendo.

La Iglesia estaba llena y ruidosa.

Un apuesto novio se encontraba recibiendo a los invitados en la entrada. El otro.. El otro se encontraba en el cuarto de espera con lágrimas corrido por sus mejillas y una carta en las manos.

–¿Qué tiene la noche? Que me hace pensar en ti, ¿Qué tiene el día que me hace recordarte? Pero ¿Qué que tiene mi corazón que no deja de amarte? Y es que por más que trató de explicarme como es que quiero que seas tú, sabiendo que en tu vida no he marcado un inicio para mí, que ni siquiera sé si soy capaz de poder tomar tu mano, pero en mi corazón nace una pequeña flor, que marcó el amor que siento por ti, y me he dado cuenta que cada día se ve más hermosa, pero sé que como toda flor sé ha de marchitar, y sé que en ese día dejaré marcado el fin de un amor no correspondido.

¿Sabes por qué te sigo eligiendo a ti? Porque tú y yo comenzamos siendo unos desconocidos.

Pasamos por sonrisas y lágrimas, y si te dejo ir hoy, estaría dejando ir a una parte de mi vida, pero... Hemos tomado caminos distintos y tu lugar es con él... Aunque duela.

Ferran.

Termina de leer y cae de rodillas al suelo, no puede seguir de pie, no con todo el peso que está cargando su corazón.

–Gavi, cielo ya casi es hor...–Pedri, su novio y quien en unos momentos será su esposo, entra a la habitación y rápidamente se acerca a su lado.

–¿Gavi qué sucede?–Susurra preocupado, y observa la carta que su prometido sostiene ya sin fuerzas.

Y al darle un vistazo, no hace falta hacer más preguntas.

–Gavi.

–Lo siento Pedri... Yo... Yo.–No puede seguir hablando, no cuando siente que se está ahogando.

–Gavi, Gavi, ¡Pablo! Escúchame.–Grita Pedri ya desesperado.–Gavi, dime ¿Qué duele más? ¿Un amor que no pudo ser? ¿O uno no correspondido?

–¿Qu..qué?

–Responde cariño.–Dice de una forma dulce, tratando de quitar las lágrimas que corren por el hermoso rostro de su pequeño, Pedri siempre lo supo.

–El... El que n...no pudo ser.–Responde entre hipidos.

–¿Por qué?–Vuelve a preguntar ayudándolo a ponerse de pie.

–Porque es el que estará lleno de recuerdos y cosas que no pudieron ser, y duele.–Termina diciendo en susurros.

–Ve por él cariño.

–Pedri, pe...pero.

–A veces el miedo nos impide hacer muchas cosas, y no hacerlas nos llena de culpa, y es más difícil perdonarse a uno mismo que a alguien más.–Termina diciendo Pedri, sosteniendo sus mejillas y viéndolo con unos ojos llenos de cariño.

–Pedri...

–Sabes que te quiero, pero jamás llegaré a amarte como lo hace él, ni tú me amaras a mí como lo amas a él. Ambos sabemos que íbamos a unirnos hoy, porque no podemos estar con las personas que amamos... Bueno yo no, pero tú si, así que ve, corre no pierdas la oportunidad de ser feliz, no por miedo, Gavi, corre.–Y con eso último dicho, y esa sonrisa de su mejor amigo, Gavi sale corriendo.

Ya en la entrada se encuentra con Lewandowski, y si Pedri lo ayudó y le dio fuerzas para ir por su amor, él también ayudará a su amigo.

–Lewan.

–Gavi... Hola, veo que luces hermo...–Robert es interrumpido por un ramo de rosas blancas, que son puestas cerca de su rostro.–¿Eh?

–Pedri te ama, siempre te ha amado, pero el muy tonto tiene miedo de confesártelo, porque piensa que en algún momento volverás con Anna por las niñas.–dice Gavi y sacude el ramo para que Robert lo tome.

–Gavi, yo... Yo no...Ustedes se am–

–¡Maldición! Robert Lewandowski.

–Toma el puto ramo, y ve por el novio que está adentro, y no seas cobarde ¡rápido! Yo tengo que ir por el otro que se está yendo.–Lanza el ramo y con una sonrisa sale corriendo de la Iglesia.

–Pablo Gavira, estás completamente loco... Gracias por eso, enano.–Dice Robert, yendo a buscar a su ahora novio.

Gavi está maldiciendo en todos los idiomas que conoce, no tiene ni puta idea de donde ir a buscar a Ferran, y como si fuera obra del destino, recibe un mensaje de la única persona que puede saber donde está su amado.

"Hola, Gavi, muchacho te escribo para disculparme si es que no llegó a tiempo para tu boda, pero tuve que salir a dejar a Ferran al aeropuerto."

–Gracias Xavi.

Entonces ya sabe a donde ir.

Conduce como un loco, ya se habrá saltado como unas cinco luces rojas, pero eso no importa, no ahora.

Llega al aeropuerto y sale corriendo como un lunático, y todos se le quedan viendo, bueno su traje blanco tampoco ayuda mucho.

Pasajeros de Barcelona a Nueva York, por favor diríjanse a abordar, repito pasajeros de Barcelona a Nueva York, por favor diríjase a abordar.

Eso solo lo pone más nervioso, y ahí lo ve, parado en la puerta de abordaje, con los boletos en una mano y en la otra solo un pequeño equipaje.

–¡Ferran!–Grita con todas sus fuerzas, y es suficiente, porque el otro voltea sorprendido al verlo.

Ya no corre, ya no es necesario, porque es el otro el que llega corriendo a su lado, con un rostro confundido y sorprendido.

–¿Gavi? ¿Qué estás haciendo aquí? ¿Y tu boda? Mierda esta por comenzar, debes irte, ¿Por qué estás aquí?–Dice atropelladamente, mirando entre su reloj y Gavi.

–Porque te amo, y no te ofendas, pero te equivocas.

–¿Qué? ¿De qué hablas? ¿En qué me equivoco?

–En lo de que seguimos caminos distintos.–Responde tomando un poco de aire.–No estamos en caminos distintos, no es cierto, tú eres mi camino, y siempre vas a ser mi camino.

–Sé que hay un millón de razones por las que no deberíamos estar juntos, pero estoy harto de ellas... De todas ellas.–Con una mirada decida, con un corazón sin dudas.–Todos tenemos que elegir ¿Verdad? Y yo te elijo a ti.

–Gavi...

–Escúchame, te amo y no pienso moverme de aquí, no pienso dejarte ir, no de nuevo.

Decir que Ferran está sorprendido sería corto, hay un millón de sentimientos que revolotean en su interior, y los que predominan son la alegría y el amor.




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