Hubo un tiempo en que todo parecía gris. No porque el mundo hubiera perdido sus colores , sino porque mi corazón no lograba verlos.
Me sentía sola , sin la compañía de mis amigos/as ni , muchas veces , el abrigo de mi propia familia. Me tocó aprender a vivir con esa soledad, a caminar conmigo misma cuando sentía que no tenía a nadie.
Había un dolor profundo en mi alma, un vacío difícil de explicar. A veces sentía deseo de desaparecer , de huir de una realidad que me pesaba demasiado.
Por eso muchas veces prefería refugiarme en un mundo donde existía para mí el anime , un mundo de salir y escapar de la realidad porque incluso en ese mundo imaginario encontraba un lugar donde esconder e identificar mis heridas.
Pero fue en medio de ese dolor donde empecé, poco a poco , aprender a vivir la realidad... y quizás también a encontrarme.
Cuando creía que todo era oscuridad ,conocí a Dios. Y poco a poco , algo empezó a cambiar dentro de mí.
Dónde había vacío, comenzó a nacer paz. Vivir no siempre es fácil, pero en cada paso aprendemos el verdadero significado de la vida. Todos hemos conocido momentos llenos de alegría, aquellos instantes maravillosos compartidos con la familia y los amigos que iluminan nuestros días.
Pero también llegan tiempos tristes, heridas profundas que parecen difíciles de sanar. Hay momentos en los que el alma se cansa y no sabe si tendrá fuerzas para seguir luchando.
Sin embargo, en medio de esas pruebas descubrimos que cada batalla tiene un propósito. No son luchas cualquiera, son caminos que Dios pone frente a nosotros para hacernos más inteligentes, más fuertes, más sabios.
Conocer a Dios trae fortaleza , esperanza y la valentía de seguir adelante , dejando atrás el dolor de pasado para abrazar una nueva vida, en mí , empezó a crecer fé y esperanza . Por primera vez en mucho tiempo me sentía feliz, contenta, acompañada. Ya no estaba luchando sola.
Conocer a Dios fue encontrar una luz en medio de mi mundo gris. Me dio fuerzas cuando pensaba que no las tenía , me enseñó que mis heridas no definían mi vida y que después del dolor también podría existir un nuevo comienzo.
Fue entonces cuando entendí que incluso en los días más oscuros, Dios había estado conmigo, guiándome y acompañándome hacia colores que creía perdidos.
"Este capítulo nació de los días grises, pero fue escrito en busca de la luz. "
Hazte estas preguntas:
•¿Será mi historia?
•¿Será reflexiones sobre la vida y Dios?
•¿Será que me ayudará a ayudar a otras personas?
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inspiracion, crecimiento y aprendizaje, superación personal.
Editado: 14.07.2026