Leah Blake.
La atracción, el gustar de alguien y estar enamorado, son 3 cosas muy diferentes, cada una es mas fuerte que la otra, aumentando los sentimientos en cada una.
La atracción; es un sentimental superficial, es un impulso por la apariencia física o características de la otra persona, suele ser una chispa inicial—pero escasa—, un interés rápido pero no añade ninguna deseo de construir una relación, a diferencia de gustar de alguien; es un tipo de conexión mas profunda, interés mas genuino por la personalidad, la forma de ser y los valores de la otra persona, es un paso mas que una chispa inicial, esta implica la formación de sentimientos mas románticos, y la necesidad de una relación mas duradera. Pero el estar enamorado es algo mas fuerte, mucho mas fuerte que cualquier cosa; es un sentimiento con mas intensidad, mas profundo de lo superficial, no es solo la personalidad, la forma de ser o algo parecido, es algo más allá de todo, es un sentimiento tan fuerte, y unos de los mas genuinos que hay, produce un apego emocional fuerte, hace que idealices a esa persona y te imagines una vida con ella, te hace pensar 24/7 en esa persona y te hace sentir las famosas "mariposas en el estómago", suele ser muy bonito, al principio, pero llega un punto donde duele, y es ese momento donde piensas que todo tu mundo se viene abajo, pensando un montón de cosas, pero es hay donde viene el amor verdadero, si atraviesan todos esos obstáculos y logran pasar ese desafío tan doloroso, están hechos el uno para el otro, y demuestran que son capaces de ir en contra de cualquier situación sin fallar en el intento como una relación. Porque ¿Que es el amor si no duele?.
Aunque tarde mucho tiempo en darme cuenta, y no por experiencia propia, si no porque vivo con el claro ejemplo de ello: Mis padres. Eran tan complicados si los ves de un punto de vista propio, pero se aman como ninguno y están para ellos sin importar que, sin importar los errores, los sucesos horribles que nos han pasado, han superado todos los obstáculos como pareja al igual que han logrado toda meta de pareja, y aun siguen amándose, y aunque al principio la gente los conozcan y digan que no, y solo es por compromiso, yo que vivo con ellos, lo siento y me he dado cuenta, mis padres son mi ejemplo a seguir, y su matrimonio es todo lo que querría en alguna relación futura.
Todo esto lo pensé ayer, cuando no podía dormir, pues pensé en todo lo que paso con Aaron, y la verdad estaba apenas en sentir atracción por el, aunque hizo todo lo posible para hacerme feliz ayer, no fue algo para enamorarme de la noche a la mañana, pues todo es paso a paso y hay que darle tiempo al tiempo. Admito que un no me veo enamorada de Aaron en un futuro, no aun, solo hay que dejar como va a todo y corra a su propio ritmo.
Me encontraba sentada en mi tocador, estaba arreglándome para salir con mis papás en unas horas, pero la verdad no sabía que ponerme, ni siquiera quería ir, pero tenia que estar la familia—casi—completa. Me había pasado toda la mañana y parte de la tarde hablando con Aaron por facetime, el iba a jugar futbol hasta tarde así que me pareció bañarme mas temprano. Vi mi teléfono y aun seguía ahí el mensaje de Dylan, desde hace una hora.
》Fisher: Hey, hola. ¿Vas hoy a la reunión con tus padres?.
》Fisher: Espero verte allá.
No entendía cual era su interés, ni porque Aaron no iba a ir a la reunión, pero bueno, no me interesaba lo suficiente. El hecho de que los padres de Dylan y mis padres tengan amigos y socios en común, me irritaba, no querían verlo, tampoco hablar con el. Aun recuerdo el momento que desató mi ignorancia y mi alejo hacia, porque justamente cuando me estaba cayendo un poco bien e iba a hacer una estupidez, el vino y la cago en pocas palabras. No tenia tiempo para pensar en el, ni algo parecido, asi que me dirigí a mi closet dispuesta a buscar entre los vestidos el que mejor me quedara.
Me decidí por uno color azul rey, elegante y con una abertura en la pierna, lo guinde en la puerta de closet y me dispuse a maquillarme.
—Vamos, no va a ser la peor noche. Nunca lo es—me dije a mi misma mirándome al espejo.
Puse música y comencé a maquillarme, no dejaba de pensar en Dylan, no sabia que mierda me pasaba, desde que me mandó ese mensaje la imagen de el sonriendo no ha desaparecido de mi cabeza y me perturbaba a un nivel full mal. Trataba de no pensar en el mientras aplicaba mi rubor y tarareaba "Nunca te olvide, de Morat", pero la imagen de ese americano no dejaba de aparecer. Respire y trate de pensar en Aaron y en todo lo que hablamos las cosas bonitas que me dijo y nuestra primera cita.
—¿Que te pasa, Leah?—dije mirándome al espejo, suspire–Que mongólica—dije en español.
Solía hablar español cuando estaba sola, era uno de mis idiomas de raíces, gracias a mi mamá. De la nada la puerta se abrió. Era mi padre.
—Hola, hija. ¿Pasa algo? te escuche hablar, y se que cuando dices algo en español es porque algo muy serio te pasa—dijo entrando.
—Hola papá, no pasa nada, solo es que—suspire—mañana es mi cumpleaños y...—desvíe mi mirada de nuevo al espejo—, es el número 3 sin Liam.
Mi padre no dijo nada, y lo escuche suspirar, se acerco a mi y me agarro de los hombros, le di una mirada a través del espejo.
—Se que es algo difícil, ni yo me he podido acostumbrar, y tu madre bueno... Pero te juro que haré todo lo posible para que la pases bien, y te hagamos sentir en familia, iremos visitando a Liam, y pasaremos un buen rato, ¿Te parece?—dijo mi padre, intentando subirme los ánimos.
—Esta bien—sonrei.
—Bueno, entonces saldré, te esperamos en la sala hija.
Asentí.
Se que mi padre trató de hacerme sentir bien, y aunque no sonaba una mala idea, no era igual, nunca lo ha sido, y me sentía peor, porque no era por eso que he estado distraída. Pero aunque mi padre le costaba hacer notar su afecto aprecie mucho su intento. Termine de arreglarme, no quería hacer esperar a mis papás.