Demasiado Bueno

8. Todo él me desorbita

8. Todo él me desorbita.

No sabía cómo agradecerle a Sophiet por lo mucho que me había ayudado en estos últimos dias.

Llevaba ya unos minutos dudando en acercarme a él. Estaba sentado solo, lo cual era muy raro y hace varios minutos me replanteaba en la mente qué decirle y cómo decírselo, la cafetería estaba llena, pero la mesa en la que él estaba estaba vacía.

Tomé dos bocanadas de aire y me acerqué.

—Sophiet—lo llamé.

Alzó su mirada y se puso de pie de inmediado.

—Jana—sonrió —es un verdadero placer que me veas.

Giré los ojos.

Su lado narcisista no era mi favorito.

—Siempre tan modesto.

—Es mi encanto.

Levantó las manos a los costados de su cabeza con una sonrisa de oreja a oreja.

Doy un paso atrás con un poco de pena ajena.

—Quería agradecerte, otra vez por lo que habías hecho.

—No tienes que agradecer Jana, fue un placer.

—No, siento que tengo que agradecerte mejor, realmente me ayudaste mucho y te lo agradezco de todo corazón.

Empuñé mis manos, tenía que darle algo de gran valor.

—Pajaritoo —musitó con voz melosa— lo hice con gusto, ¿va? no te preocupes pensando de más.

Golpeé el piso con mi pie.

—Quiero que me digas algo que te guste, así puedo dártelo.

Sophiet torció el gesto.

—¿Tú?—me señala y aclara su garganta —No, Jana, no podrías.

—¿Por qué no? Solo dime algo.

—Pajarito —sacudió la cabeza hacia atrás y suspiró — Es mejor que dejemos esto...

Un golpe seco me hizo tambalear hacia adelante, perdí el equilibrio y antes de poder reaccionar, mi cabeza chocó contra la de Sophiet, que había intentado detenerme antes que cayera.

Un dolor punzante se empieza a esparcir por toda mi frente, alguien me había empujado por accidente.

Sophiet aún me sostenía de los brazos y su mirada seguía hacia el piso. Respiraba fuerte.

—¿Te sientes bie..?

—Sal conmigo Jana —me interrumpió.

Di un paso hacia atrás bruscamente soltándome de su agarre. Sophiet reaccionó de inmediato, pasó sus manos por las presillas a los costados de mi jean y jaló hacia él antes de que pudiera alejarme.

¿Qué acababa de decir? ¿Qué acaba de hacer?

Subió la mirada. Mi piel se erizó instintivamente.

No respiro, estoy a un segundo de un micro infarto.

Bajo la mirada hacia sus manos, son grandes, masculinas y encierran su agarre en mi jean fuertemente.

—Jana.

No puedo respirar.

—Mmm —alcanzo a musitar.

—No es momento para ponerse nerviosa.

Sí que lo era.

—Mch —Hago una mueca.

—No te asustes Pajarito —levantó la cabeza y quitó un rizo desordenado y sudado de mi cara —me dijiste que te dijera algo que quisiera.

Inclinó su cabeza buscando mi mirada.

—¿Mmm?—musitó él esta vez —hace rato estabas molesta por no saber.

Agaché la cabeza, tenía que haber abierto la boca antes.

—Eres mi amiga Jana, quiero que salgamos como amigos.

Amigos.

Eso podía hacerlo.

—¿Puedes soltarme?— todavía tenía una de sus manos agarrandome.

Abrió los ojos de golpe y retiró las manos rapidamente, como si acabara de recordar que me estaba tocando.

—Perdón —pasó su mano por su cabello —. No me di cuenta, Pajarito, lo siento.

—Está bien, solo no lo hagas de nuevo, prefiero mi espacio personal. Personal.

Se quedó callado unos segundos con la mirada perdida.

—No es como que no te haya tocado antes...

Lo miré.

—¿A qué te refieres?

La expresión en su rostro cambió y alzó la cabeza con rapidez para mirarme.

—En realidad no quiero decirlo, me da miedo asustarte.

—Sophiet.

—Solo digo...—suspiró —que cuando estás hiperventilda es un poco díficil guiarte a cualquier lugar sin tocarte.

Alzó las manos a ambos lados, mostrando ls palmas, como si se declarara inocente.

—Pero te juro que no toqué nada inapropiado —Sonrió de lado —solo lo justo para ayudarte.

Hizo una pequeña pausa mostrando una sonrisa ladeada.

— Aunque tienes una cintura muy boni...

—Dejalo —interumpí —. No quiero seguir escuchando.

Me di vuelta y emepecé a caminar.

Escuché sus paso detrás de mi.

Se estaba acercando otra vez. Mi espalda se tensó.

¿Ahora qué?

Me detuve y los pasos se detuvieron justo detrás de mi.

Sentí su presencia acercarse un poco y antes de que pudiera girarme su voz llegó en un susurro junto a mi oido.

—Voy a tomar esto como un sí, ponte aún más bonita mañana.

No respondí, yo sola me había metido en esto.

—Y... —hizo una pausa—. Voy a lograr que te guste ponerte nerviosa.

Antes de que pudiera responder escuché sus pasos alejandose.

Sophiet se había ido.

No me giré, no quería volver a verlo, sentía mi cara caliente solo mirando el piso.

Idiota, se estaba burlando de mi.

***

—¿Te invitó a salir? —preguntó Belce cuando nos sentamos.

—Como amigos —puntualice e hice señas para que bajaran la voz.

—Idiota —dijeron al mismo tiempo Belce y Rox.

Abrí mi boca indignada.

—Ustedes no estaban ahí como para saberlo.

—¿Qué palabras usó exactamente?

—"Sal conmigo"

—Es una cita —Afirmaron al tiempo.

—Es una salida de AMIGOS.

—Lo que quieras mentirte para sentirte mejor.

—Todavía no confio mucho en Sophiet —Confesó Rox.

—No me parece mala persona —comentó Belce desde su silla —, pero el que se te quede viendo durante tanto tiempo es extraño —no entendía de qué hablaba.

—¿Qué dices?

Me señaló con la cabeza hacia una dirección, justo donde estaba Sophiet. Su mirada fija en nosotros.

—Está viéndote.

—Mmm.

¿Hace cuanto estaba ahi?

Suspire rendida —Vámonos mejor.

—¿Por qué? aun ni siquiera has empezado a sudar.

Apreté mi mandíbula.

—Y ¿por qué debería esperar a que eso me pase para irme?

—Es mi forma de averiguar si te gusta.




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