Demasiado cerca del peligro

Cap2: empieza la obsesión

❄️ Miriam
Soy una mujer dispuesta a lo que sea.
No le tengo miedo a nada.
Vengo de Helsinki, Finlandia, de una zona donde el lujo y el peligro conviven como si fueran lo mismo.
Un lugar frío… pero lleno de fuego por dentro.
Ahí aprendí algo muy simple:
la calle no se mira…
se sobrevive.
Crecí viendo hombres que se hacían llamar mafiosos.
Hombres que creían tener el control.
Pero ninguno…
ninguno se compara con él.
Zarek Valen Kryos.
Desde el momento en que lo vi…
no salió de mi mente.
Ni un segundo.
Pensaba en él a cada hora,
cada minuto,
cada día.
Lo conocí en una cena de negocios de mis padres.
Un lugar lleno de gente importante…
pero cuando él entró, todos dejaron de importar.
Alto.
Imponente.
Peligroso.
No necesitaba hablar para imponer respeto.
Nadie se acercaba más de lo necesario.
Dicen que no le gusta que lo miren a los ojos.
Que hacerlo… es firmar tu sentencia.
Pero a mí…
no me importó.
Porque en ese momento lo decidí:
ese hombre iba a ser mío.
Costara lo que costara.
Lo único que me molestó…
fue que no me miró.
Ni una vez.
Para él, todos en esa sala eran invisibles.
Y yo…
no acepto ser invisible.
—Ah… lo siento —dije, chocando contra él a propósito—. No te vi.
Mentira.
Lo había visto desde que entró.
Le derramé una copa de whisky sobre su traje negro impecable.
El líquido bajó lentamente…
y el silencio se volvió pesado.
Levantó la mirada.
Y por un segundo…
todo se detuvo.
Dios.
Sus ojos.
Fríos.
Oscuros.
Peligrosos.
Nada que ver con alguien normal.
—Fíjate por dónde caminas —dijo, con una voz baja y controlada—.
No gritó.
No lo necesitaba.
Sonreí.
—Tranquilo, guapo… solo fue un poco de whisky.
Error.
Su mirada cambió.
No a enojo…
algo peor.
Interés.
—Eres bastante descarada —dijo, acercándose apenas—.
—No sabes con quién estás hablando.
Incliné la cabeza, sin apartar la mirada.
—Todavía no…
—pero pronto lo sabré.
Me acerqué un poco más.
Podía sentir su presencia.
Su aroma.
Su control.
Y aun así…
no retrocedí.
Me incliné y dejé un beso cerca de su mejilla.
Demasiado cerca de sus labios.
Y me fui.
—Nadie se ha atrevido a hacer algo así…
Lo escuché…
pero no me detuve.
Salí con una sonrisa.
Una de esas que significan problemas.
Esa misma noche llamé al detective de la familia.
—Quiero todo sobre él —dije sin rodeos—.
—Quién es, de dónde viene, con quién se relaciona… todo.
Mi familia es poderosa.
Empresarios.
Dinero.
Pero él…
no es como nosotros.
Él es otra cosa.
Y así…
empezó todo.
Mi obsesión.
Lo conocí cuando tenía quince años.
Él ya era un hombre hecho.
Peligroso.
Intocable.
Hoy tengo veinticinco.
Y ya no soy una niña.
Ahora sé exactamente lo que quiero.
Y voy a ir por él.

Información importante

El protagonista tiene 3 nacionalidades

Griego por su padre

Alemán por su madre

Y ruso por sus abuelos

El es griego de nacimiento



#994 en Otros

En el texto hay: mafia +21

Editado: 02.05.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.