Demasiado cerca para odiarte

Capítulo 12: Brindemos

Alan

Aun sin poder reaccionar entro a mi consultorio y voy a mi silla, mi mente está en blanco y aunque Liset habla no puedo escucharla, solo hay dos niñas en mi cabeza, dos niñas y esa mirada de Hana que lo dice todo pero ¿por qué? ¿Por qué me dañó de esta manera? ¿Por qué se fue y por qué teniendo dos hijas mías me abandonó? Nada tiene sentido y paso las manos por mi rostro una y otra vez queriendo organizar mis pensamientos, un día estábamos en su apartamento juntos, queriéndonos y al otro... al otro ella rompía mi corazón.

—¡Alan! —Liset golpea la mesa y entonces la miro, su mirada está llena de desconcierto, pero ahora mismo ella es quien menos me interesa —¿Qué te pasa? ¿Te sientes mal?

—Lo siento —me pongo de pie —debo salir de aquí Liset, yo

—¿Salir? —ella toma mi brazo —¿Alan de qué hablas? —miro sus ojos —me dijiste que viniera, que hablaríamos por haber mencionado a Hope cuando

—Sabrás todo, sabrás la razón —su ceño se frunce —lo harás en la fiesta —añado con solo un pensamiento en mi cabeza —esa fiesta que tu hermano hará para presentarla ante todos Liset —sigue mirándome confundida.

—No entiendo nada Alan.

—No me esperes en casa, iré mañana, necesito estar solo y dormir fuera, estaré en mi antiguo apartamento —su mirada incrédula me sigue cuando voy a la puerta y solo salgo sin mirar atrás, cinco años, ellas tienen cinco años y apenas sé diferenciarlas, las lágrimas salen de mis ojos una vez que estoy dentro de mi auto y solo me echo a llorar sintiendo demasiadas emociones, pero solo un sentimiento ahora me domina y es odio, por lo que agarro mi teléfono y busco ese contacto que pensé nunca necesitar pero que guardo.

—¿Sí? —limpio mis lágrimas.

—Richardson soy Alan y necesito contratarte —silencio del otro lado —¿me recuerdas cierto? El señor Cross te contrató una vez para

—Si Alan, sé quien eres, envíame foto, nombre y los datos que tengas.

—Quiero saberlo todo sobre ella —murmuro mirando la calle —cada cosa que hace y que habla, con quien está y a donde va, todo… y si hace algo malo, quiero pruebas —suelto apretando fuerte mi teléfono sintiendo que mis manos tiemblan.

—Pruebas como para qué —sonrío

—Necesito ganar un juicio —digo simple y luego solo cuelgo la llamada pensando en Hope y arranco mi auto, mañana es otro día y aunque quiero correr, buscarla y ver a mis hijas sé que tengo que planear bien cada cosa, ya tendré mucho tiempo para estar con ellas.

Cuando el sol sale y entra por la ventana me pregunto como fui capaz de mantenerme dentro del apartamento y sin ir a buscarla, pero la respuesta es clara cuando me siento en la cama y veo las botellas de ron en el suelo, suspiro sintiendo el terrible dolor de cabeza y cuando un mensaje entra en mi teléfono agarro este, es simple y es de Liset diciendo que Alejandro dará su fiesta hoy aunque sé lo que haré ahí solo aprieto los dientes sintiendo rabia, va a presentarla como su novia, suya. Con pesar me pongo de pie y cuando encuentro una botella a la que le queda algo abro esta y bebo el contenido de un trago sintiendo como el alcohol quema mi garganta, hoy todos sabrán quién es ella.

Bajo de mi auto aunque me tambaleo un poco al hacerlo, pero arreglo mi ropa y aunque es claro que no estaba en mis planes beber tanto antes de venir, no he podido evitar hacerlo y al verlo a él entrar a la casa con rabia camino furioso y entro detrás.

—¡Alejandro! —él se detiene cuando me escucha y voltea a verme —siempre has sabido que Hope tiene dos hijas ¿verdad? —me acerco viendo su mirada, claro que sabía.

—Es mi novia.

—Lo sabías —rio enojado apretando mis puños —y supongo que sabes todo lo demás.

—Alan deberías beber menos.

—Beber menos —asiento sonriendo —hoy la vas a traer aquí ¿verdad? —miro sus ojos —harás una cena —hablo con odio —¿en serio vas a presentar a esa perra a la familia? —su mandíbula se tensa con mi ofensa.

—Ten cuidado Alan —me señala —no vas a ofender a Hope.

—No se ofende con la verdad —sonrío —¿has pensado en que quizás solo te usa por tu dinero Alejandro? —él bufa —A mí me despreció cuando era pobre —digo la verdad —quizás ahora si la busco la haga mía, ya que tengo dinero —rio, pero mi risa acaba pronto cuando su puño impacta en mi rostro haciéndome tambalear.

—No hablarás nunca más de ella de esa forma —gruñe con rabia mientras toco mi nariz —no conoces a Hope —eso me hace reír a carcajadas.

—La conozco mejor que tú —me pongo de pie —tiene dos hijas mías —su rostro se transforma y viene como un perro hacia mí, cuando toma mi camisa solo río.

—Alejandro —la voz del señor Cross me tensa —Alan —su hijo me suelta con brusquedad —¿puedo saber qué demonios sucede aquí? —Arnol se acerca —Mi casa no es un ring de boxeo para que actúen así, ¿son animales acaso? —Alejandro es quien lo mira mientras yo arreglo mi camisa.

—Controla a tu yerno, está ebrio y dentro de unos minutos amigos y familiares vendrán papá

—Cancela la fiesta —dice mirándome a mí y sé que ahora está decepcionado.

—Papá —confundido Alejandro se le acerca.

—No es necesario señor —digo mirando sus ojos, pero debo sujetarme cuando me tambaleo —todo está bien —sonrío y Alejandro aprieta sus puños —estoy bien

—La fiesta se cancela —ordena como si nada sabiendo que estoy ebrio.

—Papá mi novia viene en camino y

—Y haremos una cena —mira a su hijo —pero solo estaremos nosotros y punto —furioso Alejandro se aleja de nosotros y Arnol se acerca a mí sin dejar de estudiarme —Alan, ve y dúchate y no bebas más —pide y asiento —eres parte de mi familia y debes estar en la mesa, Alejandro quiere que conozcamos mejor a su novia y luego vas a explicarme todo esto —sonrío.

—Si señor —voy hacia las escaleras camino hacia mi habitación sonriendo, una cena es mucho mejor.

—Aun estás ebrio Alan —expresa Liset mientras me arreglo frente al espejo, pero no la miro —y no hemos hablado, me dijiste que en la fiesta y es hoy así que




Reportar suscripción




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.