Syn había echado tanto de menos aquel lugar, la base dónde Silas la había entrenado en compañía de Nixstrike. Recordaba la primera vez que había pisado esa cueva dentro de la montaña. Recargada en la reja que rodeaba el conducto de lava, la joven se dejaba llevar por sus recuerdos, perdiéndose en la inmensidad del pasado.
—¿Recuerdas la primera vez que te traje aquí? —la voz de Silas fue como una suave melodía que poco a poco la rescató de sus memorias.
—Si… —ella suspiró —Pareciera que apenas fue ayer. Pero a la vez es tan lejano.
—Lo sé. Los años pasan en un abrir y cerrar de ojos —dijo él.
—Nunca pensé que regresaría aquí. Se siente tan… extraño, como si de nuevo me convirtiera en una niña emocionada por aprender de ti —Syn rio un poco.
—Creo que he aprendido más yo de ti que tú de mí —Silas la miró tiernamente.
La castaña se recargó en su hombro. Él la rodeó con su brazo.
—Syn…
—¿Hmm?
—Lo que haremos será muy arriesgado. Puede que no todos salgamos con vida. Si por algo todo termina para mí, quiero que sepas…
—No hables de muerte, Silas. Saldremos con vida, yo lo sé. No digas cosas como esa, por favor —ella restregó su cabeza contra él.
—Sólo quiero decirte que te amo y que volvería a sufrir todo lo necesario si eso significa verte feliz —Silas susurró y le dio un beso en la cabeza.
La chica levantó su cabeza y con sus manos tomo el rostro de Silas para darle un beso en los labios. Él se colocó de manera que quedaran el uno frente a otro sin detener el beso. Acarició la hermosa cabellera castaña de la joven y con su otra mano la tomó de la cintura. Syn pasó la mano por su espalda, buscando sentir las cicatrices de su piel debajo de las vendas
—Silas —dijo ella entre beso y beso —Hagamos que esta noche sea nuestra.
—Lo que desees. Y te prometo que cuando esto termine, cada noche que pase será como la primera y la última a la vez.
—Júramelo.
—Lo juro por nosotros, por nuestro amor.
Dara, quien venía a informarles que los dispositivos estaban listos, al asomarse, se encontró con aquella escena. Sonriendo, decidió dejarlos solos y regresó con el resto de sus compañeros.
—¿Dónde están Silas y Syn? ¿No ibas a ir a buscarlos? —Viktor preguntó.
—Ellos… están ocupados… —Dara respondió.
Los demás entendieron perfectamente a qué se refería y se mostraron felices por ello.
—¿Ustedes pueden creerlo? Somos Nixstrike otra vez —dijo Raze —Pensé que no volveríamos a ver a Silas o a Syn.
—Lo somos hermanito. Nixstrike está completo otra vez —añadió Raze.
—Aún recuerdo cuando Silas nos reunió, nos dio un hogar, siempre fue como un hermano mayor para nosotros. Incluso cuando lo sacábamos de quicio —Xander rio un poco.
—Al principio éramos una banda criminal, juntos para sobrevivir. Ahora empezaremos una rebelión. ¿No es genial? —Raze sonó emocionado por lo que iban a hacer.
—No sé si "genial" es la palabra correcta, pero definitivamente el mundo no nos verá de la misma manera después de esto —aclaró Dara.
—¿Creen que las personas del Bajo Distrito nos seguirán? —Orion preguntó.
—Creo que todo esto va a motivarlas —la rubia contestó —La gente está cansada de que cada vez la situación en el Bajo Distrito empeore. No sé cómo sean las cosas en el Alto Distrito, pero de acuerdo con lo que dice Syn, hay personas buenas que están de su lado. Podemos hacer que aquellos que están cegados por las mentiras, despierten. No es una tarea fácil, pero es lo correcto, por nosotros, por todos, por Zio.
Más tarde, Syn y Silas regresaron para ver cómo iba el avance con los dispositivos. Resultó que ya estaban prácticamente listos.
—Sentimos la tardanza —dijo Syn.
—¿Lo disfrutaron? —preguntó Raze con expresión pícara.
Su hermano le dio un empujón para que se callara. Los otros dos se quedaron inmóviles unos momentos, luego Dara les indicó que se sentaran. Viktor comenzó a explicar.
—Estos son los comunicadores que usaremos. Son discretos y tienen buen alcance. Colóquenlos alrededor de su oreja y presionen este botón para encenderlo. Aquí hay algunos extra para sus compañeros. Syn, guárdalos bien.
—Gracias, Viktor —la castaña tomó los comunicadores y los guardó.
—Ahora, estos otros muestran los mismos mapas que Kaito les dio. Los programé para cada uno para que muestren su ubicación y la ubicación aproximada de los demás. También detecta por medio de calor si hay enemigos que estén cerca. Tomen —el de máscara le entregó a cada uno una especie de pantalla pequeña y se colocaba alrededor de la muñeca.
—Excelente. ¿Cuándo empezamos? —Dara preguntó.
—Mañana en la noche, dentro de veinticuatro horas. Llegaremos rápido con los autos —respondió Silas.
—¿Qué hay de los guardias y la valla? —inquirió Ryker.
—Vamos a volarla en pedazos.