Desastre asegurado

Capítulo 6: Olvídalos

Dorian

Siento que enloqueceré en este auto que está en completo silencio. Desde que entramos o mejor dicho desde que salimos de la empresa Valeria no ha dicho nada y yo menos, fue fácil todo lo demás, fue fácil hacer que la encargada de todo esto tuviera un contratiempo, después de todo, esta ciudad es controlada casi en su totalidad por mi apellido, también fue bastante fácil hacer que Isabella me dejara encargarme de esto, ella tenía demasiadas fotos que hacerse y si, también eso fue gracias a mí. Lo difícil ahora es seguir adelante, se suponía que sería fácil, en mi mente todo estaba preparado, debo hacer que Valeria deje su trabajo, pero es difícil no sentirse orgulloso al verla comprometida con lo que más ama en su vida, es horrible fingir que mi corazón no se acelera mirando sus hermosos ojos azules. Conduzco el auto sintiendo que me volveré loco y aprieto fuerte el volante mirándola de reojo, ella permanece mirando hacia fuera y tengo tantas preguntas, pero son preguntas que no debo hacer.

—No recordaba que fueras tan callada —suelto sin saber por qué.

—Es aquí —comenta sin mirarme y freno el auto, ella baja como si este quemara y hago lo mismo —el primer lugar que te mostraré y son cinco —suspira sosteniendo una tablet en su mano.

—¿De verdad crees que estoy aquí para ver lugares? —pregunto y ella me mira.

—Debería importarte —sonríe, pero sé que esa sonrisa es fingida —la fiesta de compromiso es en una semana señor Moore.

—Estoy harto de que me llames señor Moore —mascullo sintiendo rabia dando un paso hacia ella —nos conocemos hace

—¿Nos conocemos? —calla mis palabras y su sonrisa ya me harta —Creo que no lo hacemos, al menos, yo no le conozco —se da la vuelta.

—Valeria —la sigo sin ánimo.

—Es hermoso —continúa mientras observa todo, pero yo solo puedo observarla a ella —¿que le parece? Tiene vista al mar y

—A Isabella no le gusta el mar —espeto logrando que me mire.

—Bueno, me alegra que al menos conozcas a tu prometida —echa a andar y ruedo los ojos —el próximo queda cerca —toma un camino y la sigo —y descuida, el mar no se ve desde ese lugar.

—Te dije que quería que lo dejaras —hablo sin dejar de caminar —¿en serio vas a seguir con esta tontería? —Valeria se detiene.

—¿Te parece una tontería tu boda? —tenso mi mandíbula cuando sus ojos buscan los míos.

—¿Y no te molesta en serio todo esto? —abro los brazos —prepararás la fiesta de compromiso, la boda de tus ex esposo.

—¿Molesta? —vuelve a sonreír —Soy una profesional señor Moore —suspira —solo lo lamento por ella, pero espero que se dé cuenta antes de lo que yo lo hice y no viva engañada tantos años —señala el camino —iremos a ver el segundo lugar ahora. —vuelve a comenzar a caminar.

—Me prohibiste acercarme a los niños —hablo alto porque camina demasiado rápido.

—Isabella me dijo que le gustaban los lugares históricos —su voz ya me estresa y es que solo habla de la dichosa boda —este es hermoso —Valeria se detiene y si, frente a nosotros hay un enorme castillo que sé que dejará la boca de Isabella abierta —te da la sensación de estar siglos en el pasado así que

—Estaba hablando de los niños Valeria —la interrumpo notando como se tensa.

—¿Y te importan? —habla sin mirarme.

—Por supuesto que lo hace —gruño —los estás metiendo en esto

—Ellos no están en esto Dorian —se da la vuelta —me pediste alejarme, ¿cómo es que preguntas por ellos? —me acerco tanto como puedo.

—Solo quiero una respuesta —miro atento sus ojos —¿son mis hijos? —Valeria sostiene mi mirada, el aire entre ambos apenas pasa por la escasa distancia y estoy tan cerca que sé que si me inclino apenas un poco podría rozarla.

—¿Cambiaría algo? —su voz hace que vuelva a la realidad y deje de imaginar otros escenarios —Yo opino que no, pero descuida —levanta más su cabeza —no lo son.

—Mientes —soy rápido en hablar.

—¿Entonces qué? —su sonrisa vuelve —¿Escoges este lugar o quieres ver los otros?

—Quiero que dejes este trabajo Valeria y que te vayas de la ciudad —mis palabras son duras mirando sus ojos —habías vuelto con tus padres ¿no? —doy un paso atrás —¿Qué tal si vuelves con ellos? ¿O acaso estás aquí por alguna otra razón? —la señalo —Sabías que harías el desfile para mi novia ¿verdad? —se tensa —Claro que si —sonrío sabiendo que voy por buen camino —¿qué pretendes?

—No sé de que hablas —murmura y ya no sonríe aunque lo que veo en sus ojos forma un nudo en mi garganta, aun así continuo.

—Estás aún resentida y quieres arruinarme la vida —mascullo decidido a herirla y lo logro.

—Eres un idiota Dorian —bufa y cuando intenta pasar por mi lado tomo su brazo.

—¿Dónde quedó la mujer profesional? —me burlo haciendo que me mire —Sabías que ese desfile era para Isabella Laurents, ¿en serio no sabías que era mi novia?

—No esperaba encontrarme contigo —ella se zafa de mi agarre.

—Claro, ¿crees que voy a creerte? —inquiero viendo el dolor en sus ojos.

—No te preocupes Dorian —habla negando —puedes estar seguro de una sola cosa, no es mi intención arruinar tu vida una segunda vez y para eso te haré una boda maravillosa —me da la espalda.

—¡Ya lo has arruinado todo Valeria! —mis palabras la detienen —¿O qué? ¿Olvidas que me crucé con dos niños idénticos a ti que te llaman mamá? —sigue tensa, dándome la espalda y lo agradezco, ahora agradezco no ver sus ojos porque estoy seguro de que vería lágrimas.

—Olvídalos —es lo que dice —eres muy bueno para eso —añade antes de comenzar a caminar y solo me quedo anclado en el suelo viendo como se aleja. Paso las manos por mi rostro y cierro con fuerza y rabia mis ojos, al abrirlos veo algo borroso y solo comienzo a caminar y sí, una parte de mí esperaba encontrarla, pero ella no está en el auto y miro hacia todos lados, simplemente se ha ido o quizás... mi mirada viaja hasta el mar, pero solo consigo dar un paso y me detengo, ir hasta ahí podría significar encontrarla y entonces... entonces no podría seguir con esto así que solo subo a mi auto y arranco este para salir de aquí a toda velocidad.




Reportar suscripción




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.