Desconocido

Prólogo.

Tomé las llaves de la mano de Dylan; el muy imbécil se puso a beber como loco y ahora no puede ni mantenerse de pie. Caminé hasta la casa. Ya se sentía un poco de frío, así que me di prisa y metí la llave en la cerradura para entrar en casa de nuestro amigo.

Ya lo habíamos acordado: Melanie y yo nos quedaríamos esta noche en casa de Dylan y por la mañana nos iríamos.

Giré la llave y la puerta se abrió rápidamente. Observé a Mel y a Dylan, quienes aún no bajaban del auto. Estoy bastante seguro de que Dylan está oponiendo resistencia para bajarse.

Al entrar a la casa, una brisa me recibió. Miré hasta la cocina, donde pude observar que la puerta estaba abierta y, para mi sorpresa, había cosas fuera de su lugar.

—Chicos, hay algo raro aquí —dije.

Sin esperar respuesta de mis amigos, me adentré más en la casa. Algo raro estaba pasando. Mi primer instinto fue buscar algo con lo que me pudiera defender, así que caminé hasta la barra de la cocina y tomé un cuchillo que se encontraba allí.

—¿Hay alguien? —pregunté temeroso.

No recibí respuesta, así que mis sospechas de que había entrado alguien se esfumaron. Fui hasta la puerta de la cocina para cerrarla, pero cuando tomé la perilla, pude escuchar unos pasos y me giré bruscamente. Una sombra se apareció frente a mí y me hizo retroceder hasta el punto de chocar con algo que estaba detrás de mí.

Me giré otra vez.

—¿Quié... —fui interrumpido por un fuerte golpe en mi cabeza, el cual me hizo ver absolutamente todo borroso.

Por instinto, intenté defenderme de manera inútil. Lancé unos cuantos golpes con el cuchillo que tenía en mi mano, pero no pude darle a nadie.

Sentí otro golpe en mi cabeza. Esta vez fue más fuerte, pues ahora mi vista se había tornado completamente borrosa; no podía ver nada. Sentí que la sangre comenzaba a escurrir por todos lados, cayendo por mi cara, por mi nuca.

Un fuerte zumbido sonó en mis oídos y pronto sentí sangre saliendo de estos. No pude permanecer más tiempo de pie. Caí al suelo con un horrible dolor expandiéndose por toda mi cabeza.

—¡Vámonos!




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.