Desconocido

Capítulo 14. "Primer sospechoso"

—¿Con Felipe? —repetí sin poder creerlo. Su nombre ahora mismo solo me hacía pensar en lo que pasó en su casa.

Esto no se compara con una broma, esto va más allá. No sé si Felipe podría ser capaz de matar a alguien, pero ahora no me puedo poner a intentar averiguar de lo que puede ser capaz una persona. Alejandro era alguien que no se metía con nadie; ¿qué pudo haber hecho para que Felipe fuera capaz de matarlo?

—¿Qué tipo de problemas, Erick? —solté, con mi voz sonando más agresiva de lo que pretendía—. Alejandro no se metía con nadie. ¿Por qué mierda Felipe haría eso?

Erick intercambió una mirada con Jude; luego ambos dirigieron su vista hacia mí.

—Bueno, eso todavía no lo sabemos muy bien, es la parte que tenemos que averiguar —soltó Erick de repente—. Pero, por suerte, sé cómo obtener la información que necesitamos.

—Su celular. Debemos obtener el celular de Alejandro. Ustedes tres pueden ir a su casa y traérmelo —dijo Jude.

Dudé un poco. No sé si sea una buena idea; sería violar su privacidad. Sé que está muerto, pero no creo que sea lo correcto.

—Andando, vayamos de una vez —habló ahora Gabriela. No le había prestado atención; su rostro dejaba ver que no había dormido mucho, con sus ojos hinchados, seguramente parecidos a los míos, por estar llorando durante horas.

—No, no podemos ir, hay algo importante por hacer —mencionó Pablo sin despegar los ojos de su celular. Había olvidado lo metido que siempre se encontraba en él—. El funeral de Melanie será en unas horas.

Mierda, no pensé que fuera tan rápido, pero es lógico; supongo que todos los preparativos se hicieron por la noche. Aunque me deja un poco intranquilo: se supone que cuando es un asesinato no pueden simplemente deshacerse del cuerpo. Pensé que le harían más pruebas para saber quién o quiénes le hicieron eso.

Nadie decía nada; supongo que, al igual que yo, estaban procesando todo. Se sentía extraño que apenas ayer por la mañana Melanie estaba con nosotros en clase y ahora su familia estuviera preparando su funeral.

—El celular puede esperar un poco —mencionó Jude cabizbaja—. Melanie es lo importante ahora, luego vemos qué hacer.

Y era verdad; podía ver lo mucho que le dolía. En estas dos semanas ellas llegaron a ser cercanas; supongo que era una amistad que yo no entendí pero, como dijo ella, yo no estuve para superar la muerte de Alejandro juntos: preferí huir.

Salimos de casa de Erick. Él y Jude se quedaron; querían meditar y prepararse para el funeral. Yo sé que seguramente ya se encuentran trabajando en otro video, esta vez de Melanie.

Jonathan, Pablo, Gabriela y yo decidimos ir a comer, ya que después de preguntarnos si alguno ya había ingerido algo, la respuesta fue un "no". Me sentía extraño; todo se siente mal.

—¿No es raro que vayamos a comer antes del funeral de Melanie? —preguntó Gabriela.

—No, necesitamos comer —dijo Pablo, sin despegar la vista de su celular.

Nos subimos al auto y pronto ya estábamos camino a una cafetería que estaba algo cerca de donde nos encontrábamos. Mi celular vibró, indicándome que había recibido una respuesta del desconocido.

Desconocido: "Hola, Dylan. Sé que todo esto debe ser muy difícil para ti. Hoy estaré en el funeral de Melanie; en verdad me gustaría acercarme a ti y pedirte ayuda de frente, pero no me atrevo. ¿Sabes por qué? Por miedo. Supongo que sigues sin creerme, seguro solo estás esperando saber mi nombre para poder ir a entregarme a la policía, pero nuevamente quiero explicarte un poco las cosas. Yo estuve en tu casa esa noche, pero quiero que sepas que yo no hice nada para causar la muerte de Alejandro, te lo juro. Es por eso que necesito tu ayuda para zafarme de esto; el verdadero asesino no soy yo, sino alguien más cercano a ti. Ándate con mucho cuidado".

—¿Quién es? —preguntó Jonathan sin despegar la vista del camino.

—Es el desconocido. Nuevamente sus palabras de auxilio, con un poco de amenaza integrada y también una pizca de victimismo.

Jonathan asintió, pero no dijo nada. Yo solo mantuve mi vista en el camino, intentando no pensar en la muerte de mi amiga.

—He estado pensando desde que salimos de la casa —Gaby llamó nuestra atención—. ¿Creen que el problema de Alejandro con Felipe se relacione con las drogas? Es en lo único que pienso.

—No lo creo —respondí, como si quisiera defender a una persona no presente—. No tendría sentido que Alejandro tuviera esos problemas. Él no consumía, nunca me lo dijo.

—Dylan, ¿te das cuenta de que hay cosas que ni a la persona de más confianza le dices? Así que hazte a la idea de que Alejandro te ocultaba cosas; tenía sus propios secretos como cualquier persona.

Esta vez fue Pablo quien habló; por fin había dejado de ver su celular para observarme a mí. Obviamente sé que todos pueden tener sus secretos, pero él no consumía drogas, yo lo sé. Me hubiera dado cuenta; pasábamos la mayor parte del tiempo juntos, así que no, yo sé que no.

Jonathan detuvo el auto. Habíamos llegado a esa pequeña cafetería que nos serviría de distracción por ahora. Bajamos y me dirigí hacia Pablo.

—Yo lo conocía. Los problemas que mencionó Erick no son por drogas.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.