Deseo Prohibido

Capitulo 7

En persona es mucho más guapo que en las fotos, tengo a lado mío a Hansed.

— ¿Qué clase de problemas? – le pregunta dejando a un lado su almuerzo

— Prefiero hablarlo a solas – se dirigió a mi

— Tranquilo, es ella, ahora toma asiento – señala el asiento y él lo hace

— Perdimos la ruta principal – habla exasperado

— ¡¿Cómo fue posible?! – grito y se levantó rápido de la silla giratoria

— No lo sé, me han avisado de esto hace unos minutos, la policía está rodeando el perímetro, nos han decomisado una tonelada de mercancía, ningún detenido hasta ahora – dijo enojado

— Nadie sabía de esa ruta, solo los trabajadores, nos han traicionado, hay que revisar las cámaras del almacén, rápido – se dirigió a la puerta, volteo a verme – nos acompañas

Nos dirigimos al piso dieciséis, todas las miradas se centraban en nosotros, Arian abrió la puerta de golpe sin importarle que estuvieran haciendo dentro.

— Maiol muéstranos las cámaras del almacén - definitivamente los hermanos Relish son guapos

— ¿Qué pasa? – dijo moviéndose en la silla giratoria hacia un monitor que tenía a su izquierda

— La policía tiene la ruta principal – dijo Hansed situándose de su hermano

— ¿Saben lo que significa? Es la pérdida de muchos millones

— Claro que lo sabemos, necesitamos saber quién es el responsable – estaba detrás de ellos por lo que no podía ver la pantalla

— Fíjense si hay algo raro, es la grabación de ayer

Arian se dio cuenta de cómo estoy y me toma de los hombros para ponerme delante de él. Observó la pantalla donde se muestran a varios sujetos, analizo detalladamente cada uno de sus movimientos hasta que capto algo, un pequeño punto rojo en la camisa de un sujeto, apenas si se logra ver, lo sigo viendo y el punto no desaparece capto otro movimiento del mismo, está hablando por el celular, pero girando sobre su eje. Pasan los minutos en silencio hasta que la grabación termina.

— ¿Tienen algo? – pregunta Maiol

— Aquel hombre que está sentado con el celular – habla Hansed

— El que tiene unas hojas, parece que estuviera hablando solo

— Mmm bien vamos a verlos desde otro ángulo – comenzó a mover el mouse abriendo otras ventanas – el que está sentado solo ve sus redes sociales – hizo zoom en la imagen – y el de los papeles tiene el micrófono que le damos, no es ninguno

— Yo vi algo – los tres me giran a ver – el que está en el fondo tiene un punto rojo por su camisa no se quita por el resto de la grabación y más adelante gira sobre su eje

— Les dije, es perfecta para esto – Arian puso una mano en mi cabeza dando leves toques

Lo entendí, me pusieron a prueba

— No soy perro para que hagas eso – molesta por su acto le quito su mano

— Definitivamente no lo eres, eres mucho más – esta vez Hansed toco un mechón de mi cabello

— A mí me agradas – Maiol tomo mi mano – hay que investigarlo

Me sentía incomoda con ellos tocándome y mirándome  

— Nos avisas cuando tengas la información, tenemos que irnos – Arian me tomo del brazo sacándome de ahí

Volvimos a su despacho con pasos apresurados, el se sentó en su silla y yo volví al pequeño escritorio.

Paso un largo tiempo en silencio, solo se escuchaba las teclas ser presionadas por sus dedos rápidos.   

— Mierda esto va hacer una gran pérdida de dinero – paso sus manos por su cabello

— ¿No tenías un plan para esto?

— No, durante años se había mantenido, nunca alguien nos traiciono

— Pero algún día tenía que pasar – era obvio

— ¡No!, no tendría – exclamo furioso y tiro las cosas que había en la mesa – ¡son unas malditas ratas!

Siguió soltando exclamaciones y golpeando la pared, no lo detuve porque no sabía manejar una situación así, además, pienso yo, le sirve para descargar todo su coraje, pero al escuchar un estruendo decidí que ya era mucho.

— ¡Basta, ya te hiciste suficiente daño! – le grite al ver sus nudillos sangrando con algunos vidrios enterrados

— ¡No lo entiendes! – intento soltarse de mi agarre

— ¡Claro que no! ¡entiendo un carajo de esto! – lo aprete más fuerte – solo cálmate – baje mi tono, el asintió

Lo lleve al sillón de cuero y le dije que se sentara mientras buscaba el botiquín de primeros auxilios en el baño. Le quite con mucho cuidado cada vidrio que tenía enterrado, seque la sangre y vende sus manos.

— Gracias, ¿Dónde aprendiste? – su cabeza la tenia gacha

— ¿El que? – pregunte comenzando a guardar las cosas

— Esto que hiciste – movió su dedo índice en círculo alrededor de su puño

— Aaa… cuando alguien se lastimaba en el orfanato yo lo hacía, me llama la atención – miento – avisare para que vengan a limpiar

Salgo rápido del despacho hasta llegar al ascensor, mi respiración comienza a ser irregular y las lagrimas amenazan con salir, recuerdos se proyectan en mi cabeza atormentándome.

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Mi cabeza esta a punto de estallar a causa del dolor que me provoca cada ruido y golpe que causan, siento mi cuerpo hirviendo.

— Suplica para que pare – toma mi barbilla y lo miro a los ojos

— Nunca – suelto una leve risa, otro golpe

De un momento a otro paran, quiero levantar mi cabeza, pero ya no tengo fuerza, sueltan mis brazos y caigo de golpe al suelo. 

— Suerte – avienta una botella de alcohol y algodón

Intente pararme, pero mis brazos fallaron, de nuevo caí azotando mi cara. Lagrimas caían de mis ojos y la sangre escurría de mi espalda

+++++

Quite con mi dorso bruscamente las lagrimas acumuladas, mis pasos los dirigí hacia el cuarto de aseo.

— Buenos días, puede limpiar la oficina del arquitecto Relish – ofrecí una sonrisa

— ¿Qué fue lo que ocurrió? – contesta amable

— La mesa de cristal se rompió




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