DesextinciÓn: La Segunda Edad de la Tierra

Capítulo 3: Antes de que alguien preguntara

Nota del compilador

El registro que sigue corresponde a los días inmediatamente anteriores al momento en que la población general comenzó a cuestionarse si algo estaba ocurriendo realmente.

No existe una fecha precisa asociada a este archivo.

Los registros previos a este punto son escasos y, en su mayoría, incoherentes. Muchos consisten en grabaciones breves sin contexto, fragmentos aislados de la vida cotidiana o archivos que fueron descartados por considerarse irrelevantes. En ese momento, no existía conciencia alguna sobre el desenlace que se aproximaba.

El tiempo hizo su trabajo.

Archivos borrados.

Dispositivos dañados.

Registros sobrescritos o abandonados.

Por esa razón, el material disponible de este período es limitado.

No puedo ofrecer más detalles sobre lo ocurrido antes.

No estuve allí.

Nací después de los eventos.

Lo que sigue es uno de los pocos registros visuales que sobrevivieron completos del período inmediatamente anterior al quiebre.

[Archivo 06 – Grabación aérea / Origen desconocido]

El metraje comienza sin introducción.

No se escuchan voces humanas.

No hay comentarios.

No hay música.

Solo el ambiente.

La cámara de un dron se desplaza a una altura moderada sobre un bosque inmenso. Abajo, la taiga siberiana se extiende hasta donde alcanza la vista: árboles altos y densos, troncos oscuros, copas cerradas que apenas permiten ver el suelo. La luz es fría, difusa, filtrada por una capa constante de nubes bajas.

Durante varios minutos, no ocurre nada fuera de lo común.

El dron avanza de forma estable, describiendo un recorrido amplio y continuo. En el suelo, ocasionalmente se distinguen animales propios de la región: pequeños mamíferos desplazándose entre la vegetación, aves levantando vuelo al paso de la sombra mecánica.

Todo parece normal.

De pronto, el movimiento del dron cambia.

La cámara gira levemente hacia la derecha y desciende unos metros, como si quien lo controlara hubiera detectado algo fuera de cuadro. El desplazamiento deja de ser automático y se vuelve intencional.

El dron avanza hacia una zona donde los árboles se separan ligeramente.

Entonces, algo cruza el encuadre.

No se distingue con claridad. La figura aparece solo unos segundos, parcialmente oculta por la vegetación. Se mueve con rapidez, a dos patas, más alta que un ser humano promedio, con un desplazamiento ágil y antinatural para cualquier animal moderno de la región.

La silueta es alargada.

La cabeza se proyecta hacia adelante.

Los brazos son cortos, recogidos contra el cuerpo.

La criatura corre entre los árboles sin emitir sonido audible, perdiéndose rápidamente en la espesura.

El dron intenta seguirla. La cámara desciende un poco más, pero la figura ya no está. Solo quedan ramas agitadas y el bosque cerrándose nuevamente sobre sí mismo.

Tras unos segundos de búsqueda infructuosa, el dron se eleva.

El recorrido continúa.

No hay más anomalías.

El archivo termina sin cortes abruptos.

Nota del compilador

Este registro no fue analizado en profundidad en su momento.

No se le dio un nombre.

No se le asignó una categoría.

No fue considerado prueba de nada.

Hoy, al revisarlo con el contexto que poseemos, resulta imposible no reconocerlo como uno de los primeros registros visuales claros de una presencia que no debería haber estado allí.

No fue el inicio del fenómeno.

Pero fue una confirmación temprana.

Para cuando este tipo de imágenes comenzaron a circular con mayor frecuencia, ya era demasiado tarde para preguntarse qué estaba ocurriendo.

La pregunta correcta habría sido otra:

¿cuánto tiempo llevaba ocurriendo sin que lo notáramos?

Reconocer no es aceptar

Nota del compilador

El registro que sigue fue grabado poco tiempo después de que el metraje aéreo comenzara a circular en espacios reducidos de internet.

No fue una noticia.

No apareció en medios oficiales.

Se compartió en foros, grupos cerrados y canales secundarios.

Decidí incluir este archivo porque conecta dos líneas que, hasta ese momento, parecían independientes:

la aparición de registros visuales imposibles y la reacción inmediata de quienes aún vivían dentro de la normalidad.

Matías y Sebastián no eran conscientes de estar presenciando un punto de inflexión.

Solo discutían un video más.

[Archivo 07 – Interior / Tarde]

La grabación comienza de forma abrupta.

La cámara está apoyada sobre una superficie inestable. El encuadre muestra la mitad de la habitación de Sebastián. La luz entra por la ventana, apagada por nubes densas. El computador está encendido; en la pantalla, el metraje del dron se encuentra pausado.

—Te digo que no es normal —dice Sebastián, con la voz tensa—. No es un pájaro. No es un animal actual.

—Es un video borroso —responde Matías, desde fuera de cuadro—. Todo se ve raro si lo grabas desde un dron.

Sebastián avanza el video cuadro por cuadro.

—Mira la postura —dice—. Se mueve completamente erguido. El centro de masa está sobre las caderas, no inclinado hacia adelante como un oso o un alce.

—Podría ser una persona —contesta Matías—. Alguien corriendo.

Sebastián niega con la cabeza.

—No corre como una persona. La zancada es distinta. Es más elástica. Y mira la proporción.

Amplía la imagen todo lo que puede sin perder definición.

—Las piernas son largas en relación al torso. Los brazos son cortos, casi pegados al cuerpo. No hay balanceo humano.

Matías se cruza de brazos.

—Igual podría ser alguien con un traje raro.

—¿En medio de la taiga siberiana? —pregunta Sebastián—. ¿Solo? ¿Sin que nadie más aparezca?



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En el texto hay: ficcion, post-apocalíptico / fin del mundo, fan fotage

Editado: 01.08.2026

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