Querer no es igual a amar y eso lo he estado analizando últimamente, las oportunidades se presentan y a veces nos tomamos años de nuestra vida, tiempo, amor propio, desveladas, por cumplir un sueño, por alcanzar la carrera que queremos. Pero, ¿no les ha pasado que cuando llegan a surgir en ello, no es igual a lo que esperaban?.
Queria algo y luche por ello, pero no tuve el amor para quedarme y soportar las tormentas que estaban detrás de la gran montaña que escale, no quería ser arrastrada por el tornado que me llevaría a la paz que me hacía falta, no quería por temor, porque aunque mi cuerpo y mi mente lo soportarían, mi corazón no.
Sabia que iba a conseguir la paz, pero estaba muy cansada de escalar que no tenía fuerzas para soportar la tormenta.
Lo irónico de todo esto es que no estoy hablando de una carrera.