📖 Capítulo 18
El día que Alan fue a ver a Maya llevó un ramo de flores. Ya no le importaba lo que había sucedido; sus dudas se habían disipado al entender que fue la misma Maya quien lo había salvado aquella vez.
Ella, al verlo acercarse con flores, se sorprendió, así que se llevo su mano al pecho porque en el no cabía la emocion y alegria de verlo, Alan no esperó para hablar al llegar ante ella:
—No me importa nada de lo que pasó antes de conocerte. Solo sé que deseo estar junto a ti, porque te conozco y sé muy bien que eres la persona con quien quiero pasar mi vida.
Maya, con los ojos llenos de lágrimas, lo abrazó con fuerza. Ya no se sentía menos que nadie.
Al dejar los resentimientos era como si una gran carga desapareciera, además aprendió a ver las cosas desde otra perspectiva, entendió que nunca estuvo completamente sola, pues siempre contó con alguien, primero fue su abuela Maria quien cuido de ella en sus primeros años de vida, luego estaba su hermano David, despues la ayudo su vecina Valentina, Miguel la salvo de un ataque y la amo hasta su muerte, su amiga Carmen la ayudo con sus emociones y a superar sus resentimientos y miedos, Alan él era muy cariñoso con ella y aunque parecía que venian de mundos muy distinto nunca la trato con indiferencia, no le fue fácil, pero aprendió a ver las cosas buenas que sí tenia y a agradecer por ello , ahora sabía que merecía ser feliz.
Su relacion empezo de nuevo, pero ahora no habian mentiras ni secretos entre ellos. Solo una verdad, su amor.
Alan, que la amaba, habló con sus padres . Ellos aceptaron sabían que era su decisión. Emilio, convencido de la seriedad de su hijo, decidió pasarle parte de las acciones de la clínica para que pudiera comprarse un apartamento y empezara una nueva vida con Maya. Enma por su parte, al verlo tan decidido y feliz, al pensarlo bien, comprendió que Maya, aún sabiendo lo de ella con José y a pesar de lo mal que la había tratado, nunca dijo nada. Eso la hizo reflexionar y estar dispuesta a darle una oportunidad.
Al pasar un par de meses Maya y Alan consiguieron un apartamento pequeño pero acogedor. Lo amueblaron y lo pintaron mientras ambos trabajaban y estudiaban al mismo tiempo, estaban muy comprometidos en sus metas y relacion, al vivir juntos en ocasiones discutían por cosas cotidianas pero luego se arreglaban como si nada, Alan enamorado, ya tenía el anillo de compromiso comprado. Iba a pedirle matrimonio por la mañana.
Sin embargo, esa mañana Maya empezó a sentirse mal.
—Alan me siento mal, estoy como mareada —dijo mientras se tocaba la frente y trataba de enfocar la vista en algo que no se moviera.
En ese instante Alan dejo el anillo guardado, se le acerco y la abrazo, mientras le acariciaba el cabello le dijo:
—Es bueno que te hagas unos examenes, lo más pronto posible, así podemos descartar cualquier cosa.
La preocupación lo angustiaba pues le recordaba lo que habia sucedido con Camila y sus ojos se llenaron de tristeza ,su voz se quebro, por eso no dijo nada más.
Maya por su parte asintió con la cabeza.
—Ire hoy mismo, no creo poder hacer algo más que estar en la cama — llamare a una amiga para que me acompañe , asi tú no pierdes tús examenes respondió en tono bajo.
Mas tarde por mensaje Alan le pidio que al tener los resultado lo esperara para verlo juntos.
Y para cuando llegaron los resultados, Maya tuvo que esperar a Alan para abrirlos juntos como habían acordado . Al llegar él, se sentaron uno al lado del otro con manos temblorosas, abrieron el sobre. Comenzaron a leer los resultados con curiosidad hasta que... sus corazones comenzaron a latir más fuerte. Maya con ojos muy abiertos levantó la mirada hasta encontrarse con los ojos de Alan.
Ambos se quedaron en silencio unos segundos, las lágrimas de Maya se mezclaron con la sonrisa de Alan y en un impulso se abrazaron.
Uno de los resultados decía:
EMBARAZO : POSITIVO.
FIN