Deslizándome hacia ti

Capitulo 5: Rumores sobre el hielo

El video ya estaba en internet antes del mediodía.
Evelyn lo descubrió por culpa de Sophie.
—Oh. Dios mío.
La voz de su mejor amiga explotó por el teléfono apenas ella salió de la ducha.
—¿Qué pasó?
—Dime ahora mismo que NO estabas patinando con Noah Hayes esta mañana.
El corazón de Evelyn dio un salto torpe.
—¿Cómo sabes eso?
Silencio.
Después:
—Evelyn… estás arruinada.
—¿Qué?
—Mira Instagram.
Eso nunca era una buena señal.
Evelyn tomó el celular de la cama y abrió la aplicación todavía confundida.
Tardó exactamente tres segundos en encontrar el video.
Alguien había grabado desde las gradas del estadio.
Ella y Noah sobre el hielo.
El momento exacto en que él la atrapaba de la cintura antes de caer.
La cámara temblaba ligeramente, pero aun así podía verse demasiado bien: sus cuerpos cerca, las manos de Noah sosteniéndola, la forma en que ambos se quedaban quietos mirándose.
Perfecto para alimentar rumores.
Los comentarios ya explotaban debajo del video.
"¿NOAH HAYES VOLVIÓ?"
"¿Evelyn Carter cambió de partner?"
"Madison Reed va a perder la cabeza cuando vea esto."
"La tensión entre esos dos??? HELLO???"
Evelyn dejó caer el celular sobre la cama.
—Voy a asesinar a alguien.
Sophie soltó una carcajada al otro lado de la línea.
—No puedo creer que el Noah Hayes esté vivo y además sea atractivo.
—Sophie.
—¿Qué? El pueblo merece saber.
Evelyn se dejó caer sentada.
Todavía sentía el calor de la mano de Noah en su cintura. Y eso era un problema.
Uno enorme.
—No es lo que parece.
—Ajá. ¿Entonces por qué el video parece sacado de una película romántica de Netflix?
—Porque la gente dramatiza todo.
—¿Y él realmente va a ser tu compañero?
Evelyn se quedó callada.
Porque ni ella lo sabía todavía.
Después del entrenamiento, Richard apenas había dicho: “Mañana otra prueba.”
Eso era todo.
Ni aprobación. Ni rechazo.
Solo otra evaluación.
Como si Noah fuera un experimento peligroso.
—Evie —la voz de Sophie bajó apenas—. ¿Tú confías en él?
La pregunta le revolvió algo en el pecho.
¿Confiar en Noah?
Ni siquiera entendía por qué él había desaparecido del patinaje. Ni por qué había vuelto. Ni por qué la miraba como si pudiera leer todo lo que escondía.
Pero cuando la sostuvo…
Sí se había sentido segura.
Y eso daba miedo.
—No lo sé —admitió finalmente.
Sophie hizo un pequeño sonido pensativo.
—Bueno. Solo ten cuidado.
—Siempre tengo cuidado.
—Precisamente ese parece ser tu problema.
Antes de que Evelyn pudiera responder, alguien golpeó la puerta de su habitación.
Richard.
—En diez minutos nos vamos al estadio.
Y la llamada terminó.
Lakewood Ice Arena estaba mucho más lleno que de costumbre.
Eso fue lo primero que Evelyn notó apenas entró.
Patinadores. Entrenadores. Padres. Todos murmurando.
Mirándola.
O más específicamente… mirándolo a él.
Noah estaba sentado solo junto a la pista ajustándose los patines, completamente indiferente a toda la atención.
Como si estuviera acostumbrado.
Varias personas cuchicheaban apenas cerca.
—Es él. —Pensé que no volvería. —¿Qué hace entrenando con Carter? —Escuché que lo expulsaron. —No, dicen que tuvo un accidente.
Rumores.
Siempre rumores.
Noah parecía ignorarlos todos.
Evelyn caminó hacia él intentando no pensar en el extraño nudo de nervios en su estómago.
—Eres oficialmente un problema mediático.
Noah levantó apenas la vista.
—Buenos días para ti también.
—El video se volvió viral.
—Internet también cree que los aliens controlan gobiernos.
Ella cruzó los brazos.
—No estoy bromeando.
—Yo tampoco.
Eso casi la hizo sonreír otra vez.
Maldita sea.
Noah terminó de ajustarse un patín y recién entonces notó el tobillo de Evelyn.
—¿Te sigue doliendo?
La pregunta la tomó desprevenida.
Porque sonó… suave.
—Un poco.
—No deberías forzarlo.
—Mi padre no entiende ese concepto.
Los ojos de Noah se desviaron brevemente hacia Richard, que hablaba con otro entrenador al otro lado de la pista.
—Sí. Ya noté eso.
Antes de que Evelyn respondiera, una voz femenina interrumpió el momento.
—Vaya… el fantasma decidió volver.
El aire cambió instantáneamente.
Evelyn giró la cabeza.
Madison Reed avanzaba hacia ellos con una sonrisa perfecta y venenosa. Su cabello rubio estaba recogido en una cola impecable y su uniforme de entrenamiento parecía demasiado elegante para ser real.
A su lado caminaba Blake Donovan.
Alto. Atractivo. Y con la clase de mirada arrogante que hacía querer golpearlo.
Madison observó a Noah de arriba abajo.
—Pensé que estabas demasiado traumado para volver a tocar hielo.
Silencio.
Evelyn sintió tensión inmediata en el cuerpo de Noah.
Pequeña. Pero real.
Blake soltó una risa baja.
—Déjalo, Mads. Tal vez volvió porque extrañaba perder.
Noah se puso lentamente de pie.
Y por primera vez desde que lo conocía…
Evelyn vio algo peligroso en sus ojos.
—¿Terminaron?
Madison inclinó la cabeza apenas.
—Solo quería darte la bienvenida.
Ella sonrió. Pero no había nada amable ahí.
—Aunque sería una pena que otro accidente arruinara esta temporada también.
El silencio cayó como un golpe.
Evelyn sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
Porque aquello…
No había sonado como una broma.




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