Deslizándome hacia ti

Capitulo 20: El beso que casi incendia todo

El silencio en la cafetería era absoluto.
Madison y Evelyn seguían mirándose fijamente mientras alrededor todos parecían haber olvidado hasta respirar.
Blake observaba la escena con una sonrisa cada vez más pequeña.
Porque algo acababa de cambiar.
Evelyn ya no estaba retrocediendo.
Y Madison lo sabía.
—Qué valiente te pusiste de repente —murmuró Madison finalmente.
Evelyn cruzó los brazos.
—Qué aburrida eres cuando no puedes manipular a nadie.
Sophie soltó un pequeño “uhhhh” desde atrás.
Icono absoluto.
Madison clavó los ojos en ella un segundo.
—No entiendo cómo soportas a esta gente, Evelyn.
—Porque ellos no son monstruos disfrazados de patinadores perfectos.
Eso golpeó.
Fuerte.
Blake dejó escapar una risa corta sin humor.
—Tienes demasiada confianza para alguien que todavía no llegó ni a la regional.
Noah dio un paso apenas hacia adelante.
Y la temperatura emocional del lugar cayó diez grados.
—¿Quieres hablar de confianza? —preguntó él en voz baja—. Hablemos de por qué siempre aparecen accidentes alrededor de ustedes.
Okay.
Ahora sí.
La cafetería entera estaba oficialmente en shock.
Madison sonrió lentamente otra vez.
Pero había algo peligroso detrás ahora.
—Ten mucho cuidado con lo que insinuas, Noah.
—¿Por qué? ¿Te pone nerviosa?
Blake dio un paso al frente inmediatamente.
La tensión explotó en el ambiente.
Evelyn sintió el corazón acelerarse.
Porque por primera vez aquello parecía cerca de convertirse en algo físico.
Y Noah… Noah tenía esa mirada otra vez.
La mirada oscura.
La que aparecía cuando alguien tocaba sus heridas demasiado profundo.
Madison apoyó suavemente una mano en el pecho de Blake antes de que avanzara más.
Controlándolo.
Después volvió a mirar a Noah.
—Sigues igual de roto.
Silencio.
Noah no respondió.
Y eso fue peor.
Porque Evelyn alcanzó a notar el golpe invisible atravesándolo.
Madison sonrió satisfecha.
Pero antes de que pudiera seguir hablando, una nueva voz interrumpió desde la entrada.
—¿Interrumpo algo?
Todos giraron.
Liam estaba parado junto a la puerta usando muletas y expresión peligrosamente divertida.
Evelyn abrió los ojos sorprendida.
—¿Qué haces aquí?
—Escapé del hospital porque la comida era un crimen de guerra.
Sophie prácticamente corrió hacia él.
—¡No deberías estar caminando!
—Técnicamente estoy cojeando.
Noah soltó una pequeña exhalación por la nariz. Casi una risa.
Y por primera vez desde que Madison apareció…
La tensión en sus hombros bajó apenas.
Liam avanzó lentamente hasta quedar junto a ellos.
Después observó a Madison y Blake.
—Wow. La pareja favorita de las pesadillas colectivas.
Blake rodó los ojos.
—Qué emotivo verte vivo.
—Lo mismo digo.
Okay.
Definitivamente nadie en ese lugar sabía comunicarse de manera sana.
Liam giró entonces hacia Noah.
Y algo cambió apenas en su expresión.
Más seria.
Más honesta.
—¿Cómo va el entrenamiento?
Noah dudó apenas.
—Bien.
—¿La atrapaste hoy o todavía tenemos probabilidades de muerte?
Evelyn soltó una risa involuntaria.
Y Noah finalmente sonrió un poco.
Realmente sonrió.
Liam lo observó unos segundos.
Y entonces hizo algo inesperado.
Le extendió una mano.
El silencio volvió otra vez.
Porque aquello significaba algo.
Mucho.
Noah pareció sorprendido.
—Liam…
—Si vas a competir con ella —dijo él simplemente—, entonces gana.
Evelyn sintió el pecho apretarse.
Porque Liam estaba soltando algo enorme ahí.
No solo su lugar como compañero.
También estaba confiándole a Noah aquello que más le importaba: ella.
Noah observó la mano extendida unos segundos antes de estrecharla.
Firme.
Honesto.
—Lo haré.
Madison apartó la mirada con evidente fastidio.
Claramente la escena no le gustaba.
Y eso le dio años de vida a Evelyn.
Liam sonrió apenas.
—Bien. Porque si la haces llorar, atropellarte con la silla sigue sobre la mesa.
Sophie se atragantó de risa.
Incluso Noah soltó una pequeña carcajada.
Y Dios.
Evelyn sintió algo cálido expandirse dentro de su pecho viendo eso.
Porque Noah casi nunca reía.
Y cuando lo hacía…
Parecía alguien distinto. Más liviano. Menos roto.
Madison observó aquella escena unos segundos más.
Y entonces habló con una calma escalofriante.
—Disfruten mientras puedan.
Blake sonrió apenas también.
—Nos vemos en la prueba preliminar.
Y finalmente ambos se marcharon.
Pero antes de salir…
Blake giró apenas la cabeza hacia Noah.
Y murmuró algo que solo él pareció escuchar.
Porque Noah dejó de sonreír inmediatamente.
La tensión volvió a su cuerpo.
Y Evelyn sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
Algo malo se acercaba.
Lo podía sentir.




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