El mundo giró alrededor de Evelyn.
Una revolución. Dos. Tres.
Y esta vez no hubo miedo.
Porque incluso en el aire…
Ella podía sentir a Noah esperándola abajo.
Confiando.
El aterrizaje fue limpio.
Perfecto.
Las cuchillas tocaron el hielo con precisión y el estadio entero soltó una reacción ahogada al mismo tiempo.
Evelyn apenas tuvo tiempo de respirar antes de que Noah ya estuviera tomándole la mano nuevamente para continuar la secuencia.
Pero ella alcanzó a verlo.
El pequeño cambio en sus ojos.
Sorpresa.
Como si ni él mismo pudiera creer que acababan de hacerlo.
Y Dios…
Eso le dio todavía más fuerza.
La música creció alrededor de ambos.
El programa siguió avanzando.
Más intenso ahora. Más emocional.
Porque algo había cambiado en ese salto.
No solo habían aterrizado un elemento difícil.
Noah acababa de vencer un miedo que llevaba años destruyéndolo.
Y Evelyn lo sintió en la forma en que empezó a patinar después de eso.
Más libre.
Más presente.
Sus movimientos dejaron de contenerse.
Las transiciones fluían suavemente entre ambos mientras cruzaban la pista como si compartieran el mismo ritmo cardíaco.
El público estaba completamente en silencio.
Observando.
Sintiendo.
Porque eso era lo que diferenciaba a Evelyn y Noah de Madison y Blake.
Ellos no parecían perfectos.
Parecían reales.
Y eso llegaba mucho más profundo.
La secuencia final comenzó.
Evelyn giró bajo el brazo de Noah mientras él la acercaba lentamente hacia su cuerpo.
La música desaceleró.
Piano suave. Doloroso.
Y Noah la miró.
Dios.
La miró exactamente igual que aquella mañana cuando la besó.
Como si el resto del mundo desapareciera cuando estaba cerca de ella.
El corazón de Evelyn perdió completamente el control.
Porque aquello ya no era solo química.
Era amor.
Y lo peor era que ella lo sabía perfectamente ahora.
Noah deslizó suavemente una mano hacia su cintura durante el cierre del programa.
Acercándola más.
Más.
Hasta que quedaron prácticamente respirando el mismo aire.
La música terminó.
Silencio absoluto.
Un segundo.
Dos.
Y entonces el estadio explotó en aplausos.
Evelyn soltó una respiración agitada.
El corazón golpeándole brutalmente el pecho.
Noah seguía sosteniéndola por la cintura.
Y por un instante…
Ninguno se movió.
Porque ambos seguían atrapados dentro del programa.
Dentro de ellos.
Hasta que Richard empezó a aplaudir desde afuera de la pista.
Y eso rompió el hechizo.
Evelyn se apartó apenas intentando recuperar oxígeno.
Noah pasó una mano por su cabello respirando agitado también.
Pero estaba sonriendo.
Sonriendo de verdad.
Y Evelyn sintió el pecho explotar de felicidad al verlo.
Porque esa sonrisa… esa sonrisa valía todo.
Sophie gritaba desde las gradas como si estuviera viendo la final olímpica.
Liam directamente parecía listo para llorar.
—¡ESO FUE ABSURDAMENTE ROMÁNTICO! —gritó Sophie.
Evelyn quiso morir.
Noah soltó una risa baja.
Y entonces ocurrió algo inesperado.
Richard bajó lentamente hacia ellos.
Serio. Callado.
Evelyn se preparó mentalmente para críticas técnicas traumáticas.
Pero Richard observó a Noah unos segundos antes de hablar.
—Buen aterrizaje.
Silencio.
Noah parpadeó sorprendido.
Porque viniendo de Richard Carter…
Eso equivalía prácticamente a una declaración de amor.
—Gracias —respondió Noah después de un segundo.
Richard asintió apenas.
Y aunque su expresión seguía seria…
Había algo distinto ahí.
Respeto.
Por primera vez.
Evelyn lo notó inmediatamente.
Y eso la emocionó más de lo esperado.
Pero el momento duró poco.
Porque la voz de Madison apareció detrás de ellos.
—Qué conmovedor.
La felicidad de Evelyn murió instantáneamente.
Madison y Blake avanzaban lentamente hacia la salida de la pista.
Madison mantenía su sonrisa elegante habitual.
Pero Blake…
Blake estaba furioso.
Y eso sorprendió a Evelyn.
Porque claramente no esperaba que ellos patinaran así.
Noah se tensó apenas junto a ella.
Madison ladeó la cabeza observándolos.
—No sabía que los jueces puntuaban escenas románticas ahora.
Sophie hizo un ruido ofendido desde las gradas.
—Dios mío, cállate.
Blake ignoró completamente a Sophie.
Sus ojos seguían clavados en Noah.
Oscuros.
Fríos.
—Disfruta mientras puedas.
El aire cambió inmediatamente.
Evelyn lo sintió.
Porque Blake no sonaba molesto.
Sonaba decidido.
Noah dio un pequeño paso delante de ella otra vez.
Protector.
Siempre protector.
—¿Eso es una amenaza?
Blake sonrió apenas.
Y por alguna razón… esa sonrisa le heló la sangre a Evelyn.
—No. Solo experiencia.
Madison tomó suavemente el brazo de Blake.
—Vamos. No vale la pena.
Pero antes de irse…
Blake volvió a mirar a Noah.
Y murmuró algo apenas audible.
—Esta vez no voy a perder.
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Editado: 04.06.2026