Noah no recordaba la última vez que alguien le había dicho “te amo”.
Y definitivamente jamás había escuchado esas palabras en medio de una pista de hielo mientras el mundo se caía encima de él.
Pero Evelyn acababa de hacerlo.
Y ahora él estaba completamente destruido emocionalmente.
En el mejor y peor sentido posible.
Ella seguía frente a él sosteniendo su mano.
Esperando.
Sin miedo.
Como si amar a Noah Hayes fuera la cosa más natural del mundo.
El pecho le dolía horrible.
Porque no sabía qué había hecho para merecerla.
Y porque una parte de él seguía aterrada de arruinarlo todo.
Evelyn dio un pequeño paso más cerca.
—No tienes que responder ahora.
Noah soltó una pequeña risa incrédula.
—Acabas de declararte en medio de una crisis emocional deportiva y todavía estás preocupándote por mí.
Ella sonrió apenas.
Y Dios.
Esa sonrisa realmente iba a acabar con él.
Noah levantó lentamente una mano hacia su rostro.
Rozando suavemente su mejilla.
—Estoy enamorado de ti desde hace más tiempo del que debería admitir.
El corazón de Evelyn prácticamente explotó frente a él.
Y eso le arrancó una sonrisa real. Pequeña. Pero real.
Ella apoyó una mano sobre la de él.
—¿Desde el día que casi me mato entrenando?
—Sí.
—Eso sigue siendo preocupante.
Noah soltó una risa baja.
Y por un instante…
Todo dejó de doler.
Hasta que la realidad regresó.
La denuncia. La investigación. Ava.
La sonrisa desapareció lentamente de su rostro.
Evelyn lo notó enseguida.
Siempre lo notaba.
—Vamos a superar esto —susurró ella.
Noah quería creerlo.
Realmente quería.
Pero había algo que ella todavía no sabía.
Algo que él jamás había contado completo.
Ni siquiera a la federación.
Ni a Richard. Ni a Liam.
Porque después del accidente… hablar de eso se volvió imposible.
Noah apartó lentamente la mirada.
—Hay algo que nunca te dije sobre Ava.
El corazón de Evelyn tropezó apenas.
Pero no soltó su mano.
—¿Qué cosa?
Noah respiró profundo.
El recuerdo golpeándolo de lleno otra vez.
El ruido. La caída. La sangre sobre el hielo.
Cerró los ojos un segundo antes de hablar.
—El accidente no fue solo un error técnico.
Silencio.
Evelyn frunció apenas el ceño.
—¿Qué quieres decir?
Noah tragó saliva lentamente.
—Antes de salir a la pista… Ava y Blake discutieron.
El aire pareció congelarse alrededor.
Evelyn dejó de respirar un segundo.
—¿Qué?
Noah abrió los ojos otra vez.
Perdidos en recuerdos.
—Blake estaba obsesionado con ganarle. Decía que nosotros no merecíamos estar arriba de ellos.
La mandíbula de Noah se tensó apenas.
—Y Ava no se quedaba callada nunca.
Evelyn sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo.
—¿Crees que él tuvo algo que ver?
Noah bajó la mirada.
Y eso fue suficiente respuesta.
Dios.
—No tengo pruebas —dijo rápidamente—. Nunca las tuve.
—Pero sospechas.
Silencio.
Noah pasó una mano por su cabello frustrado.
—Después del accidente revisaron mis cuchillas. Todo. Y técnicamente… parecía un error mío.
Evelyn sintió rabia inmediata.
—¿Parecía?
Noah levantó lentamente la vista hacia ella.
Y había algo horrible en sus ojos.
Miedo.
—La noche anterior alguien entró al vestuario.
El corazón de Evelyn se detuvo.
No.
No no no.
—Noah…
—Pensé que estaba paranoico. Nunca dije nada porque no encontré pruebas y después Ava cayó y…
Su voz se quebró apenas.
Evelyn sintió lágrimas picándole los ojos.
Porque él había cargado aquello completamente solo durante años.
Pensando que estaba loco. Pensando que era culpa suya.
Cuando quizá…
Quizá nunca lo fue.
—¿Por qué nunca lo contaste?
Noah soltó una risa amarga.
—Porque una chica quedó en silla de ruedas y yo seguía vivo diciendo “creo que alguien tocó mis patines”.
El dolor en su voz era insoportable.
Evelyn dio un paso rápido hacia él.
Y lo abrazó.
Fuerte.
Noah se quedó inmóvil apenas un segundo antes de rodearla inmediatamente con ambos brazos.
Como si sostenerla fuera lo único que impedía que se derrumbara.
Ella apoyó la mejilla contra su pecho sintiendo el corazón de él latiendo demasiado rápido.
—Te creo —susurró.
Noah enterró apenas el rostro en el cabello de Evelyn.
Y ella sintió algo húmedo caer contra su cuello.
Oh.
Oh Dios.
Noah estaba llorando.
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Editado: 04.06.2026