Deslizándome hacia ti

Capitulo 38: La grieta

El silencio dentro de la habitación era insoportable.
Noah permanecía completamente quieto frente a la cama de Ava.
Como si el mundo acabara de inclinarse debajo de sus pies.
Porque durante años creyó una sola versión de la historia.
Una sola.
Y ahora Ava acababa de romperla en mil pedazos.
Evelyn observó lentamente cómo las emociones atravesaban el rostro de Noah.
Confusión. Rabia. Dolor.
Pero lo peor fue otra cosa.
La culpa seguía ahí.
Incluso ahora.
Incluso después de escuchar que quizá jamás fue responsable.
Porque algunos daños eran demasiado profundos para desaparecer en un segundo.
Ava pareció notarlo también.
—Hey —murmuró suavemente—. No pongas esa cara.
Noah soltó una pequeña risa vacía.
—¿Qué cara exactamente?
—La de “voy a cargar con todo igual aunque claramente necesite terapia”.
Evelyn se atragantó apenas con aire.
Porque honestamente… era absurdamente acertado.
Noah pasó una mano por su nuca mirando al suelo.
Y Ava sonrió apenas.
—Sí. Exactamente esa.
Por primera vez desde que entraron…
Una pequeña sonrisa real apareció en el rostro de Noah.
Triste. Pero real.
Y Evelyn sintió el pecho calentarse apenas al verla.
Ava observó entonces a Evelyn nuevamente.
Más detenidamente esta vez.
Y luego miró a Noah.
—Okay, ahora entiendo por qué volviste al hielo.
El corazón de Evelyn tropezó violentamente.
Noah arqueó apenas una ceja.
—¿Qué significa eso?
Ava señaló apenas hacia Evelyn.
—La miras igual que mirabas las competencias antes de todo esto.
Silencio.
Noah quedó inmóvil.
Evelyn literalmente olvidó cómo respirar.
Ava sonrió suave.
—Como si todavía hubiera algo hermoso esperándote ahí.
Dios.
Eso destruyó emocionalmente a todos en esa habitación.
Noah bajó lentamente la mirada hacia Evelyn.
Y ella vio exactamente lo que Ava acababa de describir.
Porque sí.
Noah la miraba así.
Como alguien que había vuelto a encontrar algo que creía perdido para siempre.
El corazón de Evelyn dolió tanto de amor que fue ridículo.
Pero entonces la puerta de la habitación se abrió bruscamente.
Y todo el aire desapareció de golpe.
Madison Reed estaba parada allí.
Pálida.
Con los ojos completamente abiertos al ver a Ava despierta.
Silencio absoluto.
Ava dejó de sonreír inmediatamente.
Noah se tensó junto a Evelyn.
Y Madison…
Madison parecía aterrorizada.
No sorprendida.
No incómoda.
Aterrorizada.
Eso le heló la sangre a Evelyn.
Madison dio un pequeño paso hacia atrás.
Como si quisiera salir corriendo.
Pero Ava habló antes.
Su voz tranquila. Demasiado tranquila.
—Hola, Madison.
Madison tragó saliva visiblemente.
—Ava…
Noah observó cada reacción en absoluto silencio.
Y por primera vez…
Evelyn vio algo peligrosísimo en sus ojos.
No tristeza. No culpa.
Desconfianza.
Madison intentó recomponerse rápidamente.
—Acabo de enterarme que despertaste. Yo… vine a verte.
Ava sostuvo su mirada unos segundos.
Y luego preguntó suavemente:
—¿O viniste a ver cuánto recuerdo?
El mundo literalmente se congeló.
Madison dejó de respirar apenas.
Evelyn sintió el corazón golpeándole brutalmente las costillas.
Porque Ava acababa de confirmar algo enorme: ella también sospechaba.
Noah dio un paso lento hacia adelante.
Y el ambiente se volvió peligrosamente tenso.
—¿Qué hiciste aquella noche?
Madison levantó la vista hacia él inmediatamente.
Y por primera vez desde que la conocían…
Parecía cerca de quebrarse.
—Noah, yo...
—¿Qué hizo Blake?
Silencio.
Madison retrocedió otro paso.
La máscara perfecta empezando a romperse frente a ellos.
Ava observaba todo desde la cama completamente seria ahora.
Y entonces Madison murmuró algo tan bajo que casi no pareció real:
—No era eso lo que tenía que pasar.
El corazón de Evelyn se detuvo.
Noah quedó inmóvil.
—¿Qué?
Madison cerró los ojos apenas un segundo.
Y cuando volvió a abrirlos…
Había lágrimas ahí.
Reales.
—Blake solo quería asustarlos.
Silencio absoluto.
El aire desapareció completamente de la habitación.
Evelyn sintió náuseas.
Porque ya entendía lo que venía.
Madison comenzó a temblar apenas.
—Él manipuló una de las cuchillas antes de la competencia… pero juró que no iba a causar una caída grave.
Noah dejó de moverse por completo.
Como si su cuerpo hubiera olvidado cómo funcionar.
Ava bajó lentamente la mirada.
Y Evelyn sintió el corazón romperse violentamente.
Porque era verdad.
Todo.
Blake había saboteado el programa.
Y Noah llevaba años destruyéndose por culpa de algo que jamás hizo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.