Deslizándome hacia ti

Capitulo 57: La última pieza

El estadio rugía.
Miles de personas de pie.
Aplaudiendo.
Gritando.
Celebrando.
Pero Noah y Evelyn apenas escuchaban nada.
Seguían dentro de la música.
Dentro de la historia.
Dentro de ese mundo que solo existía cuando patinaban juntos.
Quedaban menos de dos minutos.
Menos de dos minutos para terminar el programa más importante de sus vidas.
Y todo estaba saliendo mejor de lo que habían imaginado.
La figura avanzó discretamente por uno de los pasillos de servicio.
La acreditación falsa seguía colgando de su cuello.
Nadie lo detuvo.
Nadie sospechó.
Porque en medio del caos de una final nacional, era fácil pasar desapercibido.
Demasiado fácil.
Pero entonces una voz lo detuvo.
—Disculpe.
La figura se congeló.
Un miembro de seguridad acababa de aparecer al final del corredor.
—¿Puede mostrarme su acreditación?
Un segundo.
Solo uno.
Pero fue suficiente para que el desconocido comprendiera algo.
El plan estaba fallando.
En la pista, la música alcanzó una nueva intensidad.
Noah levantó a Evelyn en uno de los últimos elementos.
El público volvió a reaccionar.
La energía era increíble.
Y por primera vez desde que recibieron la amenaza...
Evelyn dejó de pensar en ella.
Porque ya no importaba.
Solo importaba terminar.
Solo importaba llegar al final.
En el corredor, el agente de seguridad extendió una mano.
—La acreditación, por favor.
La figura dudó.
Y esa duda fue suficiente.
El agente frunció el ceño inmediatamente.
Porque la reacción no era normal.
No era la reacción de alguien autorizado.
—Señor...
Entonces el desconocido giró bruscamente.
Y salió corriendo.
Las alarmas se activaron casi de inmediato.
Personal de seguridad moviéndose.
Radios sonando.
Puertas bloqueándose.
Pero en las tribunas nadie lo notó.
Porque toda la atención seguía concentrada en la pista.
En Noah.
En Evelyn.
En la historia que estaban contando.
Richard sí lo notó.
Vio movimiento extraño cerca de una de las entradas técnicas.
Vio a varios agentes corriendo.
Y sintió un escalofrío inmediato.
Porque supo.
Supo que estaba relacionado con la amenaza.
Su corazón empezó a acelerarse.
Pero también comprendió algo importante.
No podía interrumpir el programa.
No ahora.
No cuando estaban a segundos de terminar.
Así que permaneció inmóvil.
Observando.
Esperando.
Rezando para que todo terminara bien.
La música llegó a su último minuto.
Y Noah sintió algo que jamás había sentido antes.
Paz.
Porque por primera vez en años no estaba patinando para demostrar nada.
No estaba intentando escapar de un error.
No estaba intentando compensar una culpa.
No estaba intentando sobrevivir.
Simplemente estaba viviendo el momento.
Y cuando miró a Evelyn...
Comprendió que ella sentía exactamente lo mismo.
En otra parte del estadio, la persecución terminó abruptamente.
Porque el desconocido quedó atrapado entre dos accesos cerrados.
Sin salida.
Sin escapatoria.
Los agentes se acercaron.
Y por primera vez pudieron ver claramente su rostro.
Uno de ellos abrió los ojos sorprendido.
Porque reconoció inmediatamente quién era.
—No puede ser...
La música alcanzó su nota final.
Última secuencia.
Último giro.
Último movimiento.
Noah tomó la mano de Evelyn.
La atrajo hacia él.
Y juntos adoptaron la pose final.
Silencio.
Un segundo suspendido en el tiempo.
Y después...
El estadio entero explotó.
La ovación fue ensordecedora.
Miles de personas de pie.
Aplaudiendo.
Gritando.
Celebrando.
Evelyn tenía lágrimas en los ojos.
Noah también.
Porque ambos sabían.
Lo sabían antes incluso de ver las puntuaciones.
Habían dado todo.
Absolutamente todo.
Y no se arrepentían de nada.
Mientras los aplausos continuaban...
Richard recibió un mensaje en su teléfono.
Lo leyó.
Y su expresión cambió de inmediato.
Primero sorpresa.
Después incredulidad.
Y finalmente algo parecido al alivio.
Levantó la vista hacia la pista.
Hacia Noah y Evelyn.
Y murmuró para sí mismo:
—No era Blake.
—No era Thomas.
Miró otra vez el mensaje.
Todavía sin poder creerlo.
Porque la persona detenida acababa de revelar algo imposible.
Algo que conectaba con el accidente de años atrás.
Y con la amenaza recibida esa semana.
Algo que nadie había visto venir.
La persona que intentó sabotear la final...
Había sido un antiguo patinador cuya carrera quedó destruida por las manipulaciones de Thomas Reed.
Y llevaba años culpando a todos los campeones que surgieron de aquel sistema.
Incluido Noah.
Sin embargo...
Aquello no explicaba una última cosa.
Una pieza seguía faltando.
Porque el mensaje terminaba con una frase inquietante:
"El detenido insiste en que no actuó solo."
Y mientras Noah y Evelyn saludaban al público...
La verdadera historia todavía no había terminado.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.