Deslizándome hacia ti

Capitulo 72: El día de la verdad

Evelyn despertó antes de que sonara la alarma.
Abrió los ojos.
Y durante unos segundos permaneció inmóvil.
Mirando el techo de la habitación.
Escuchando el sonido lejano de la ciudad.
Sintiendo el peso del día que acababa de comenzar.
Porque había llegado.
Por fin.
El día de la competencia.
Durante meses habían entrenado para aquel momento.
Habían sangrado.
Caído.
Llorado.
Dudado.
Luchado.
Y ahora todo se reducía a unos pocos minutos sobre el hielo.
Unos pocos minutos para contar una historia.
Su historia.
Tomó aire lentamente.
Y llevó una mano al bolsillo de su bolso.
La fotografía de Emily seguía allí.
Siempre allí.
Como un pequeño recordatorio.
Como una promesa.
—Hoy vamos a volar.
susurró.
Y por primera vez en mucho tiempo...
Lo creyó.
El ambiente en el hotel era completamente distinto.
Los atletas caminaban más rápido.
Hablaban menos.
Pensaban más.
Cada uno inmerso en su propia batalla mental.
Preparándose.
Sophie fue la excepción.
—Si alguien me necesita, estaré teniendo un ataque de nervios.
—La que compite es Evelyn —dijo Liam.
—Exacto.
Imagínate cómo me siento.
Nadie entendió esa lógica.
Ni siquiera Sophie.
Richard parecía más serio que nunca.
Lo cual era una hazaña impresionante.
Revisaba horarios.
Credenciales.
Rutinas.
Todo.
Una y otra vez.
Como si pudiera controlar el universo mediante organización extrema.
Cuando llegaron al estadio, el corazón de Evelyn comenzó a acelerarse.
Porque ahora estaba lleno.
Completamente lleno.
Miles de espectadores.
Miles.
Las tribunas parecían interminables.
Un océano de personas.
Luces.
Cámaras.
Expectativas.
Noah caminaba junto a ella.
Y aunque aparentaba tranquilidad...
Ella conocía lo suficiente para saber que estaba igual de nervioso.
Quizás más.
Los primeros equipos comenzaron a competir.
Y el nivel fue extraordinario.
Canadá.
Corea del Sur.
Japón.
Programas impecables.
Saltos espectaculares.
Sincronización perfecta.
Cada actuación parecía elevar más la dificultad.
Más la presión.
Más las expectativas.
—¿Te preocupa?
preguntó Noah mientras observaban desde una zona reservada.
Evelyn pensó unos segundos.
Y finalmente respondió:
—Sí.
Él sonrió.
—Bien.
Ella arqueó una ceja.
—¿Bien?
—Si dejaras de preocuparte sería extraño.
Aquello le arrancó una pequeña risa.
Y ayudó.
Muchísimo.
La pareja japonesa obtuvo una puntuación impresionante.
La más alta hasta el momento.
El estadio estalló en aplausos.
Y por primera vez...
Todos comprendieron exactamente lo difícil que sería ganar.
Pero Richard no parecía preocupado.
Ni un poco.
Observaba las actuaciones.
Tomaba notas.
Analizaba detalles.
Y cuando Noah finalmente le preguntó qué pensaba...
La respuesta fue muy simple.
—Son buenos.
Silencio.
—Nosotros también.
Y eso fue todo.
Las horas avanzaron.
Lentamente.
Demasiado lentamente.
Hasta que finalmente llegó el momento.
Una voz resonó por los altavoces.
Anunciando el siguiente programa.
Y el corazón de Evelyn dio un salto.
Porque escuchó sus nombres.
—Representando a los Estados Unidos...
Noah Hayes y Evelyn Carter.
El mundo desapareció.
Todo.
El ruido.
La multitud.
Los nervios.
Las amenazas.
La investigación.
Todo.
Solo quedó el hielo.
Noah extendió una mano.
Como había hecho cientos de veces.
Miles quizás.
Y Evelyn la tomó.
Como siempre.
Se dirigieron al centro de la pista.
Las luces comenzaron a apagarse.
El estadio quedó en penumbra.
Miles de personas observando.
Esperando.
Noah miró a Evelyn.
Y sonrió.
Una sonrisa tranquila.
Confiada.
La misma sonrisa que había tenido el día que apareció en aquellas gradas.
Cuando todavía era un desconocido.
Cuando ninguno imaginaba todo lo que estaba por venir.
—¿Lista?
preguntó.
Evelyn sintió que el corazón latía con fuerza.
Pero ya no era miedo.
Era emoción.
Pura emoción.
—Lista.
respondió.
La música comenzó.
Suave.
Profunda.
Hermosa.
Y en ese instante...
El resto del mundo dejó de existir.
Los primeros movimientos fluyeron perfectamente.
Deslizamientos elegantes.
Transiciones limpias.
Sin tensión.
Sin errores.
Como si el hielo los estuviera esperando.
Richard observaba desde las gradas.
Y por primera vez en toda la competencia...
Sonrió.
Apenas.
Pero sonrió.
Porque estaba viendo algo especial.
Algo muy especial.
La velocidad aumentó.
La música creció.
Y Noah tomó impulso.
Preparando el primer gran elemento.
El estadio entero contuvo la respiración.
Porque llegaba el momento más peligroso.
Más difícil.
Más espectacular.
El triple twist lift.
Noah lanzó a Evelyn al aire.
Y durante un segundo eterno...
Pareció desafiar la gravedad.
Girando.
Volando.
Brillando bajo las luces.
Y justo cuando comenzó a descender...
La atrapó perfectamente.
El estadio explotó.
Pero aquello era apenas el comienzo.
Porque el programa más importante de sus vidas acababa de empezar.
Y mientras la música llenaba cada rincón del estadio...
Ni Noah ni Evelyn sabían que alguien los observaba desde una de las zonas VIP.
Alguien relacionado con el pasado de Emily Carter.
Alguien que acababa de reconocer algo imposible.
Algo que podía cambiarlo todo una vez más.




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