Deslizándome hacia ti

Capitulo 98: El fin del tablero

Las sirenas se acercaban.
Cada vez más.
Cada vez más fuertes.
Ya no eran un sonido lejano.
Eran reales.
Inevitables.
Y por primera vez en décadas...
Thomas Reed sintió miedo.
Miedo auténtico.
No por la muerte.
No por la cárcel.
Sino por algo mucho peor.
La pérdida del control.
Porque durante toda su vida había movido piezas.
Personas.
Gobiernos.
Empresas.
Organizaciones.
Todo.
Siempre había tenido un plan.
Siempre había tenido una salida.
Siempre había tenido una ventaja.
Hasta ahora.
Michael observó a su viejo enemigo.
Y sintió algo inesperado.
No satisfacción.
No alegría.
Ni siquiera venganza.
Solo cansancio.
Un cansancio inmenso.
El cansancio de un hombre que había pasado veinte años escondido.
Veinte años reuniendo pruebas.
Veinte años esperando el momento adecuado.
Thomas sonrió.
Pero era una sonrisa rota.
Desesperada.
—¿Crees que esto termina aquí?
Michael no respondió.
—¿Crees que destruirme cambia algo?
Silencio.
—La organización es demasiado grande.
—Ya no.
respondió Michael.
La seguridad de su voz resultó demoledora.
Porque no era arrogancia.
Era certeza.
Pura certeza.
Walter comprendió entonces algo.
Algo enorme.
Miró a Michael.
—El pendrive.
Michael asintió.
—Sí.
Después observó a Arthur.
Y sonrió.
—Buen trabajo.
Arthur soltó una pequeña risa.
A pesar del dolor.
A pesar de la sangre.
A pesar de todo.
—Nunca pensé que viviría para escuchar eso.
Michael se arrodilló junto a él.
Con dificultad.
Porque la edad ya pesaba sobre ambos.
Muchísimo.
—Lo hiciste bien al final.
dijo Michael.
Arthur cerró los ojos.
Y por primera vez en toda la historia...
Pareció estar en paz.
Porque había pasado décadas intentando corregir sus errores.
Y quizás...
Solo quizás...
Lo había conseguido.
Emily observó aquella escena.
Los dos hombres que habían definido gran parte de su vida.
Uno que la había salvado.
Otro que la había perseguido.
Y aun así...
Ambos parecían víctimas de la misma guerra.
Una guerra que jamás debió existir.
Entonces Arthur buscó la mano de Evelyn.
Ella dudó.
Solo un instante.
Pero finalmente la tomó.
Porque independientemente de quién fuera...
Estaba muriendo.
Y nadie debería morir solo.
Arthur sonrió.
Una sonrisa débil.
Frágil.
Humana.
—Gracias.
susurró.
Evelyn sintió que las lágrimas regresaban.
Porque seguía sin saber qué sentir.
Seguía sin saber quién era él para ella.
Seguía sin saber cómo encajar aquella verdad.
Pero comprendía algo.
El hombre que tenía delante ya no era el Director.
Ya no era el enemigo.
Ya no era el monstruo.
Era simplemente Arthur.
Un hombre roto.
Un hombre arrepentido.
Un hombre que había llegado demasiado tarde.
Las sirenas ya estaban cerca.
Muy cerca.
Las luces azules comenzaron a aparecer entre los árboles.
Reflejándose sobre el lago.
Iluminando el bosque.
Como una tormenta de estrellas.
Thomas observó el espectáculo.
Y comprendió que realmente había terminado.
No existía una salida.
No esta vez.
No después de Michael.
No después del Archivo Omega.
No después del pendrive.
No después de todo.
Entonces hizo algo inesperado.
Se echó a reír.
Una risa larga.
Vacía.
Casi triste.
—¿Sabes cuál fue mi error?
preguntó.
Nadie respondió.
Thomas observó a Emily.
Luego a Evelyn.
Y finalmente a Michael.
—Subestimé cuánto podían resistir las personas.
Silencio.
—Eso fue todo.
Y por primera vez...
Pareció sinceramente honesto.
Las luces atravesaron finalmente los árboles.
Vehículos.
Agentes.
Equipos tácticos.
Docenas.
Tal vez cientos.
La red comenzaba a cerrarse.
Thomas bajó lentamente la cabeza.
Y comprendió que el juego había terminado.
Definitivamente.
Pero justo cuando parecía que todo había acabado...
Arthur apretó la mano de Evelyn.
Con la poca fuerza que le quedaba.
Y susurró algo.
Algo tan bajo que solo ella pudo escucharlo.
Una única frase.
Una última confesión.
Una verdad que jamás había contado a nadie.
—No eres mi hija.
El corazón de Evelyn se detuvo.
Por completo.
Porque antes de que pudiera reaccionar...
Antes de que pudiera preguntar...
Antes de que pudiera entender...
Arthur cerró los ojos.
Y ya no volvió a abrirlos.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.