Brian se ofreció a llevarme a casa en su coche.
Por supuesto me negué en rotundo.
B.-Lety,no quiero que te vayas en bus,y menos a estas horas.
L.-No es tan tarde.
Me excusé.
B.-Son casi las doce de la noche y luego hasta tu casa hay un par de tramos sin luz.
L.-He encontrado otro camino donde si hay luz y es más corto.
B.-Da igual,te voy a llevar,quieras o no quieras.
L.-No hace falta que te molestes.
B.-Lety,no es molestia,lo hago porque quiero.
Al final,se salió con la suya y me acercó a casa en coche.
Durante el trayecto no pudimos evitar hablar de nuestra relación.
Fuimos muy felices durante el tiempo que estuvimos juntos.
La realidad es que el estaba en pleno apogeo en Wwe.
Se le notaba que estaba contentísimo con todo lo que estaba logrando.
Yo no podía disimular que también disfrutaba de ver que era feliz en el plano profesional.
Hablaba de que esta segunda etapa en la empresa la estaba disfrutando mucho más que la primera.
Nada más mirarle a los ojos sabía perfectamente que estaba a gusto haciendo lo que más le gustaba en esta vida,la lucha libre.
Llegamos a mi barrio y aparcó en frente de mi casa.
L.-Gracias por traerme.
B.-De nada.
Sonrió ampliamente y yo morí de amor en aquel instante.
Esa sonrisa me traía loca y él lo sabia perfectamente.
Salí del coche y me despedí de Brian con un beso en la mejilla.
L.-Cuando llegues a casa,me mandas un audio,¿vale?
B.-De acuerdo,adiós.
L.-Adiós.
Al llegar a casa me tumbé en el sofá,estaba cansadisima y me daba pereza subir a mi habitación a cambiarme de ropa.
Fui a la cocina a picotear algo para cenar.
Acabé haciéndome un sándwich de jamón de york y queso.
Para beber un poco de zumo que me quedó este mediodía.
Al rato me llegó el audio de WhatsApp de Brian diciendo que ya había llegado a su casa.
Le dí las buenas noches y subí a mi habitación para cambiarme de ropa y meterme en la cama para dormir.
Necesitaba descansar y relajarme hasta el día siguiente...