—Y sin más, les deseo el mejor de los éxitos en esta nueva etapa para la firma Mills —cerró el hombre del discurso.
El lugar se llenó de aplausos. Los chicos se abrazaron entre ellos, satisfechos, como si por fin pudieran soltar el aire que llevaban meses conteniendo.
—Mira —me incliné hacia la chica a mi lado— Van a cortar el listón. Acércate lo más que puedas al centro y busca una toma limpia de todos.
Dakota asintió de inmediato y se abrió paso entre la gente. Aún le faltaba práctica, pero tenía buen ojo. Solo necesitaba confianza.
—Jade.
Giré apenas y vi a Ethan acercarse, extendiéndome la mano.
—Me encantaría que cortaras el listón conmigo.
Sonreí, aceptando, aunque con un segundo de duda que él no pareció notar.
Caminamos juntos hacia el centro.
La firma Mills estaba celebrando su expansión. Seguíamos en Arizona, pero esto ya no era lo mismo, había nuevos clientes, nuevos socios… otro nivel con espacio y mucha más presión.
—Me hubiera gustado que Kate estuviera aquí —comentó Ned, pasándome unas tijeras.
—A mí también —le di un ligero apretón en el hombro— Pero pronto tendrá que venir a celebrar.
Asintió, más tranquilo.
—Muy bien, a la una… —empezó Oliver.
Acomodé las tijeras.
—Dos… —siguió Dylan.
—Y… ¡tres!
El listón cayó en pedazos y los aplausos volvieron a llenar el espacio.
Me giré hacia Ethan y lo abracé.
—Felicidades. Se lo merecen.
—Lo mejor es que estemos aquí juntos —respondió, con una sonrisa —Fue un año pesado… pero valió la pena.
Me rodeó por la cintura mientras los demás comenzaban a entrar al edificio.
Un año.
Para ellos, crecimiento y para mí… reconstrucción.
No había sido una decisión sencilla, además no tuve mucho margen para planearlo. Pero si algo había aprendido, era a no cuestionar tanto lo que ya estaba hecho.
Algunas cosas simplemente pasan… y estas, te obligaban a moverte.
—En nada cumplimos tres meses —comenté, levantando la mirada.
—Los mejores de mi vida, por cierto —se puso frente a mí— ¿Qué hice para tener tanta suerte?
Rodé los ojos, divertida.
—Me quieres. Con eso te alcanza.
Le di un beso corto.
—Yo quiero a mucha gente y aquí sigo solo —interrumpió Dylan, colándose entre los dos.
Ethan soltó una risa que no pude evitar seguir.
—Apoyo al soltero —añadió Ned— Pero solo porque Kate no está aquí.
—Llámala —dijo Ethan, dándole una palmada.
Ned no lo dudó. En segundos ya estaba marcando.
Nos acercamos todos cuando la llamada entró. Kate apareció en pantalla con una sonrisa enorme.
—¡Muchas felicidades! —dijo— Especialmente a mi guapo novio.
—Y seguimos perdiendo nosotros —murmuró Dylan, abrazando a Oliver como si fuera una tragedia.
—Kate, tienes que venir pronto —me acerqué un poco más— Te extrañamos.
—Yo más —respondió— Y tú y yo tenemos que hablar.
Le sonreí, sabiendo exactamente a qué se refería.
Nada había cambiado entre nosotras a pesar de la distancia, y no le había actualizado mucho sobre cómo iba mi dinámica en esta nueva relación con Ethan.
—Bueno si me permiten —intervino Ned— Es mi momento para hablar con mi chica— todos asentimos, aun sin alejarnos de la cámara —A solas— aclaro burlón
—De mejores lugares nos han corrido —soltó Dylan.
Sonreí viendo cómo se alejaban.
—Señorita Steele.
Giré hacia Dakota.
—Ya terminé con las fotos. ¿Necesita algo más?
La miré un segundo.
Había algo en ella, no exactamente familiar, pero sí cercano. Esa forma de esperar instrucciones, de no querer equivocarse, ya lo había visto antes, o vivido mejor dicho.
—Dime Jade —corregí con una ligera sonrisa— Y no, con eso está perfecto. Hiciste un buen trabajo.
Saqué una memoria de mi bolso y se la entregué.
—Guarda todo aquí. Ordénalo por fechas. Te va a servir.
Asintió con una mezcla de alivio y emoción.
—Gracias.
—Tómate el resto del día —añadí— Mañana seguimos en la oficina.
Se despidió y salió.
El ruido del evento ya empezaba a bajar. Algunos invitados se movían hacia el interior, otros se despedían.
Vibró mi celular.
“Dales mis felicitaciones a Ethan y los demás por su expansión. ¡Enhorabuena!”
Logan.
Me quedé viendo el mensaje unos segundos más de lo necesario.
Si algo había aprendido en este tiempo, es a no mezclarlo todo.
No todo lo que pertenecía a una etapa… tenía que desaparecer con ella.
Algunas cosas simplemente… se transformaban
Guardé el celular después de responderle y seguí con el evento.