Después de Tenerte

Capítulo 11

Ya llevaba todo el día leyendo cada una de las propuestas de artículos que habían llegado a mi escritorio, y, para mi sorpresa, cada una era mejor que la anterior.

Brisa me había ayudado a elegir las que considerábamos eran ideales para la portada y, en tiempo récord, preparamos el aviso de que la edición de prueba de la revista, su lanzamiento, sería utilizada en la próxima edición.

—Bueno, ya todo queda en manos del destino —solté un largo suspiro— Normalmente los sábados no venimos a la oficina, pero si tú quieres venir, seguro podrás ver las primeras impresiones de tu trabajo —le expliqué.

Ella asintió, visiblemente emocionada. Estaba disfrutando cada parte del proceso y, no voy a mentir, me alegraba compartir todo aquello con alguien más.

—¿Te llaman? —señaló mi celular mientras volvía a concentrarse en su computadora.

—Mierda —susurré al ver el recordatorio en la pantalla y desactivarlo.

—¿Qué? —se inclinó para mirar.

—Debo irme —tomé el bolso del sillón—. Voy tarde con Ethan.

—¡Usen protección! —gritó entre risas.

Negué con la cabeza mientras salía de la oficina. Había creado una relación amigable con Brisa, al punto que había podido contarle, sin mucho detalle de cómo, el que conocí a la banda cuando estuve en Nueva York. Y si, eso la ilusiono con que solo potenciaba su idea de trabajar juntos, pero también... logré calmarla cuando le expliqué la exclusividad ante disquera.

Por otro lado, con Ethan hoy cumplíamos tres meses juntos y, para celebrarlo, habíamos planeado una cena especial. Con todo lo que había pasado en los últimos días… lo olvidé por completo.

Conduje a casa en tiempo récord. Aunque había perdido un poco la noción del tiempo, aquel día lo habíamos planeado desde hacía semanas.

Me di prisa en ponerme el vestido, una tela suave, verde militar, holgado, con mangas y un lazo que se ajustaba a la cintura, dándome libertad de movimiento. Lo combiné con unas zapatillas negras sencillas.

Retoqué ligeramente mi maquillaje, acorde al color del vestido, justo cuando escuché la puerta abrirse.

—¿Alguien aquí pidió un baile privado? —Ethan se asomó por el marco de la puerta, con esa sonrisa coqueta

—Me parece que lo he programado para el final de la noche —respondí, tomando su camisa para darle un beso corto.

Sus manos se deslizaron por mi cadera mientras apoyaba su frente contra la mía.

—No tendría problema en adelantarme.

Solté una carcajada y me separé.

—Hemos planeado esto —le recordé— Así que contrólate, policía.

—Siempre quitándole lo divertido a la vida —murmuró— ¿Estás lista?

Asentí y, con un brazo alrededor de mí, me guio hacia la salida.

La cena comenzó tal como la habíamos imaginado. Ethan no dejaba de bromear con que sería mucho más divertido quedarnos en casa, y yo intentaba callarlo cada vez que la mesera se acercaba lo suficiente como para escucharlo.

—¿Y cómo va todo con Brisa? —preguntó tras darle un sorbo a su bebida.

—Increíble, para mi sorpresa —me encogí de hombros— En dos días lanzaremos una edición de prueba y, si todo sale bien, lograremos extender los temas en la revista.

Noté que lo dije con más emoción de la que esperaba.

—¿De verdad? —se sorprendió— Últimamente no habíamos tenido tiempo de hablar de esto con calma… ¿y qué temas incluirán?

Estaba a punto de responder, pero me detuve. No le había contado lo que había pasado con Mason, o de la visita de Christian, aunque esa terminara en temas triviales, y mucho menos lo de incluir la música en la revista. Y ni hablar de la posibilidad de que Of Dream estuviera involucrado.

—Es un tema interesante —intenté sonar segura—. Últimamente los chicos se están quedando sin material y creo que abrirnos a otras áreas puede ayudar.

—¿Qué áreas?

—Bueno incluirá algunas cantantes, productores y... música en general —añadí, dando un trago a mi copa—. Deberías probar este vino, seguro en la próxima...

—¿Música? —repitió.

Supe que todo lo anterior había quedado en segundo plano.

—Creo que estás entrando en algo que sabes cómo termina —dijo, fijando la vista en mi copa—. ¿El que lo hayas visto tuvo algo que ver con que aceptaras esa propuesta?

Silencio.

Sabía que tarde o temprano querría hablar de ese encuentro, pero ¿hoy? Desde que regresé a Arizona él había sido cuidadoso de no tocar el tema del accidente, y yo se lo había agradecido. Ya había tenido suficiente con meses donde lloraba cada noche hasta que la garganta me ardiera, preguntándome por qué nunca fui suficiente para Mason.

El tiempo no lo borró. Solo aprendí a ignorar cualquier sentimiento traicionero. Ethan fue parte de ese proceso, de mi reconstrucción, así como yo lo fui del crecimiento de su despacho. Mi lealtad y cariño estaban con él… ¿y ahora dudaba?

—Mi trabajo no está influenciado por nadie, Ethan —fruncí el ceño—. Sabes que no trabajo así.

—Entonces, ¿por qué aceptaste? —el tono ligero de la noche desapareció.

—Porque sé lo que le conviene a la revista —respondí— No voy a limitar el trabajo de creativos, fotógrafos y escritores.

—Pero tienes voto de decisión —bufó— Mira, sé que suena tonto, pero me incomoda que todo esto vuelva a tu vida…

Suspiró antes de continuar

—Y creo que, si yo dejo cosas por ti, tú también deberías hacerlo.

No acababa de decir eso.

—¿A qué te refieres? —mi voz ya no era tan tranquila.

—No quiero pelear ahora.

—Solo respóndeme. No es una pelea.

Dudó unos segundos.

—Si yo deje los bailes por respeto a nuestra relación, tú podrías olvidarte de incluir la música en la revista.

Alcé la mirada de golpe.

—Nunca te pedí que los dejaras—dije con calma— Cuando los chicos mencionaron que irían a más eventos, tu preferiste no hacerlo. Pero no porque yo lo pidiera.

Guardó silencio.

—Entonces no vengas a hablarme de sacrificios —continué— Yo nunca te he pedido que dejes nada.



#52 en Joven Adulto

En el texto hay: musica, amor, fotografia

Editado: 21.07.2026

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