Entré a la oficina con el café intacto en la mano y la cabeza hecha un desastre. Me senté frente a la computadora, pero no la encendí. Me quedé mirando la pantalla apagada, como si fuera a decirme algo.
—Eso es nuevo —comentó Brisa entrando— Normalmente ya habrías llamado a Celia para revisar pendientes y caminar por todos lados
Alcé la vista.
Me observaba con atención, recargada en el respaldo de la silla... ya debía imaginarse que algo se venía.
—Fue una noche larga —respondí.
—¿Larga o complicada? —preguntó
Suspiré. No tenía sentido fingir.
—Ambas.
Me levanté y caminé hasta el sillón. No sabía bien cómo empezar, solo sabía que no quería seguir cargándolo sola.
—Tengo una idea para la revista —solté— Aunque necesito saber tu opinión
Brisa arqueó una ceja.
—¿Mi opinión? —repitió— Si esto tiene que ver con retroceder a lo aburrido de presentar una línea de vestidos prefiero que...
—Tiene que ver con Of Dream. —la interrumpí
Ahí estuvo. Ese cambio mínimo en su postura, ahora si tenía su atención real.
—Ajá… —se enderezó— Sigue.
Le conté lo esencial. Sobre la estafa de Melina, el cómo las demandas los tenían por el cuello y que ahora... sobrevivían por sus últimos conciertos aquí.
Cuando terminé, Brisa guardó silencio unos segundos, luego sonrió.
Y con lo poco que la conocía, esa una sonrisa era de “tengo una idea”
—Entonces esto no es solo un drama musical —dijo— Es una oportunidad.
—Brisa… —empecé, ya anticipando el problema—. No quiero que esto se convierta en farándula, ni aprovecharnos de ellos.
—Nadie se aprovecha de nadie si ambas partes ganan.
Se levantó y comenzó a caminar por la oficina, hablando mientras pensaba.
—Una banda conocida, seguidores fieles, una historia de caída y posible regreso… —enumeró— Contenido, impacto, narrativa. Y justo eso es lo que necesitamos para el próximo trimestre.
La miré, incrédula.
—¿Estás diciendo…?
—Que podríamos patrocinarlos —confirmó— No solo entrevistas, darles apoyo real.
Sentí una presión en mi estómago, esto sonaba... más serio que mi plan inicial. Yo había planeado una posible entrevista con los chicos, dar exposición y de cierta forma, esperar que funcionara y llegaran nuevos interesados en la banda.
—Eso es… enorme. —solté
—Es inteligente —corrigió— Es la oportunidad de abrirnos en la música como planeábamos, con una banda de potencial y expectativa.
Se detuvo frente a mí.
—¿Confías en ellos?
—Sí. — Ni siquiera podía detenerme a dudar en ello
—¿Confías en que no te van a arrastrar si algo sale mal?
Pensé en Ethan, en sus palabras... y en todo mi miedo.
—No lo sé —admití— Pero confío en que vale la pena intentarlo.
Brisa asintió.
—Entonces estamos de acuerdo —extendió una mano — Préstame tu celular
La mire confusa, pero se lo entregue.
—¿Qué haces? —pregunté.
—Lo que debiste hacer desde el principio —respondió— ¿Cómo era su nombre? ¿Christian? — llamo al contacto en mi celular
¿Quién mierda es esta chica? ¿y por qué dudaba en si era buena idea que formara parte? Me ha callado la boca.
—Christian —dijo cuando respondió— Habla Brisa, nos conocimos hace poco gracias a Jade. Me gustaría que pudiéramos hablar contigo y los chicos... hoy
Hizo una pausa.
—Sí, lo sé. Por eso llamo —me miro— Tenemos una propuesta que puede cambiarles el rumbo.
Luego de unos segundos más, colgó.
—Prepárate —añadió emocionada— A partir de ahora, esto deja de ser solo una idea, vamos muy en serio.
Tragué saliva.
Estaba cruzando una línea, y al fin había caído en cuenta de ello. ¿Qué estoy haciendo? Si bien ya lo había pensado... ahora que era una realidad, reunirlos, proponerles... me daba un terror equivocarme, de nuevo.
Luego de un rato, Celia me entrego un reporte increíblemente completo, donde, ante los ojos del público, Of Dream había sido culpable de todo. Se les reprochaba falta de profesionalismo al no cumplir con conciertos, poco compromiso en eventos, y hasta de... abandonar a Alessa.
En cuanto llegaron, Christian, Brisa y yo hablamos primero en mi oficina, le contamos la idea y... ahora que lo explicábamos, sonaba mucho mejor.
Ahora observábamos desde afuera a la banda que estaba en la gran sala de juntas, Nathan apoyado contra la pared, Frank hablando en voz baja con Logan, Martin incapaz de quedarse quieto, cambiándose de asiento por todo el lugar.
Y Mason… estaba sentado inclinado hacia adelante, con la mirada fija en el suelo.
Hasta que entramos, Brisa rompió el silencio.
—Bueno chicos... creo que ya nos conocimos hace poco —comenzó— No voy a dar rodeos.
Se colocó al frente, mientras comenzaba a caminar alrededor de la sala.
—Jade me puso al tanto de su situación —continuó— Sé lo de Melina, las demandas y la falta de respaldo legal.
Frank soltó una risa seca.
—Suena peor cuando lo dices así.
—Porque lo es —respondió Brisa— Pero Of Dream no está acabado.
Mason levantó la vista frunciendo el ceño.
—Ellas tienen una propuesta —añadió Christian— Y antes de que empiecen sus quejas, no es caridad.
Nathan se enderezó.
—Eso ya suena mejor.
—Hemos hablado ya con algunos inversionistas, y bueno, la revista está interesada en patrocinar a la banda —hable al fin— No solo como contenido de mes, sino como proyecto... de continuidad.
Y toda la sala... quedo en silencio
—¿Patrocinar cómo? —preguntó Martin.
—Cobertura estratégica —explicó Brisa— Seremos su principal medio para entrevistas, sesiones, presencia digital… y apoyo económico inicial.
—¿Y a cambio de qué? —preguntó Logan.
—Nuevos mercados —respondí— Ustedes tienen un público que nuestra revista no, queremos que su historia sea contada... y llegar a ese segmento.
Mason parecía poco interesado en la conversación, o más bien, perdido de ella.