Ninguna de las dos volvió a hablar durante unos segundos, yo aun esperaba que soltara una risa, o incluso que se había confundido... no sé, algo
—No... —murmuré negando con la cabeza— Debes estar confundida, estoy segura que Ethan menciono que....
—Ojalá lo estuviera Jade —me interrumpió con un suspiró.
Negué otra vez.
—No, Ethan me dijo que dejó de bailar cuando empezamos a salir.
Ella abrió la boca para responder, pero volvió a cerrarla.
—Kate...
—No estoy diciendo que estés mintiendo —hizo una pausa— esta claro que no tenemos la misma información
—Entonces... —la mire confundida — Ethan sí lo dejó, ¿no?
Tomo su celular de la mesa, sin decir nada, mientras la veía fruncir el ceño
—¿Qué haces? —me asome a ver su pantalla
—Estoy buscando algo
Fruncí el ceño.
Luego de un rato, giro su celular hacia mí, en la pantalla estaba una selfie de Ned, con los trajes que usaban para esos eventos, pero lo que capto mi atención no era él, sino quien aparecía detrás
Ahí estaba Ethan.
Sentí un nudo en el estómago.
—¿De cuándo es esta foto?
Kate bajó lentamente el teléfono.
—Me la mando hace dos semanas —dijo revisando la imagen —Jade... perdóname, esta no es la forma de que te enteres, yo no sabía yo...
—Kate...
Mi voz salió apenas en un susurro, mientras con mis manos sostenía mi cabeza
—Nunca te dije nada porque... jamás pensé que fuera un secreto.
Tragué saliva.
—¿Qué quieres decir con eso? —la mire
—Para mí era algo completamente normal — Se encogió de hombros con cierta culpa —Era como si habláramos de los casos en el despacho. Pensé que tú también sabías.
Bajé la mirada.
De pronto recordé todas las veces que ella había hablado de las despedidas de soltera, de cómo había sido cada evento, nunca mencionó a Ethan.
Pero fue porque nunca hizo falta porque para Kate era lo evidente, yo debía saberlo. Se suponía que Ethan podía confiarme esto, ¿no?
Sentí un vacío extraño en el pecho.
—No... —Negué una vez más —Tiene que haber una explicación.
Kate no respondió.
Se acercó despacio hasta sentarse a mi lado.
—Jade — La miré —Habla con él.
Respiré hondo.
De pronto mi día se acababa de convertir en una pesadilla, sentía la cabeza hecha un desastre.
Intentaba recordar cada noche juntos, incluso cada razón por la que a veces cancelaba nuestras salidas.
Cuando decía que saldría tarde... ¿era verdad? ¿o se iba a bailar? ¿Eso hizo cuando prometió acompañarme con Brisa la primera vez?
"Deje los bailes por respeto a nuestra relación."
Cerré los ojos.
No. No podía sacar conclusiones solo por unas fotografías.
Necesitaba escucharlo. Solo así sabría la verdad
Abrí los ojos nuevamente.
—Voy a verlo.
Kate asintió sin discutir levantándose igual que yo
—¿Quieres que vaya contigo?
Negué.
—No, creo que... debo hacer esto sola
Tomé las llaves del coche que estaban sobre la mesa.
Después dudé, jugué con las llaves en mis manos, la
miré.
—O podrías... ¿Podrías esperarme afuera?
Kate asintió quitándome las llaves para salir de la casa
—Si, vamos
El trayecto hasta casa de Ethan se sintió mucho más largo de lo normal. Ninguna de las dos habló y la radio permaneció apagada.
Cuando llegamos, Kate estacionó unos metros más adelante.
Solté el aire acumulado mientras intentaba ordenar mis pensamientos. ¿Qué estoy haciendo? Es obvio que esto es una confusión, tal vez Kate cree que baila, pero solo los acompaña y él... omitió decírmelo, o solo fue una noche
—Prométeme que sea lo que sea, me avisaras si quieres que entre
Sonreí apenas.
—Te lo prometo
Cerré la puerta del coche y caminé hasta la entrada con las llaves de su casa entre mis dedos, entre sin hacer ruido. La casa estaba en total silencio, aun no llegaba
Me senté en el sofá, avisándole a Kate que aún no llegaba, pero me quedaría a esperar.
Respondió inmediato que se mantendría afuera
No sabía cuánto tiempo había pasado cuando escuché la puerta principal abrirse.
—¿Jade?
Levanté la vista. Ethan sonrió apenas me vio.
—No sabía que ibas a venir — Se acercó hasta mí dejando las llaves sobre la entrada, junto a una mochila de gimnasio. Rezaba porque viniera de ahí—Me hubieras avisado, habría llegado antes.
Se acerco a besarme, pero me levante al instante para evitarlo, camine cerca a la ventana,
Me miro confuso, pero aun mantenía una sonrisa
—¿Paso algo? —se acercó dejando la chamarra sobre el respaldo de una silla.
Entonces levanté la vista
—No... —negué restándole importancia —¿Cómo estuvo tu día? —Frunció ligeramente el ceño.
—Bien, ya sabes, lo de siempre —camino a la cocina
—¿Mucho trabajo? —lo seguí
—Sí... bastante — Asentí despacio. —¿Quieres comer algo?
—¿En el despacho? —ignore su pregunta
Vi cómo se tensaba, apenas un poco. Pero obvio lo note. Se mantuvo viendo al refrigerador
—Sí... con los chicos
—¿Solo en el despacho? —insistí
Se giro a verme, confuso
—¿Por qué tantas preguntas Jade? ¿Paso algo?
Le sostuve la mirada.
—Porque quiero darte la oportunidad de que seas tú quien me lo cuente.
Note como su rostro palideció. Mierda.
—Jade... —Intento acercarse, pero di un paso atrás
—¿Dónde estuviste esta noche? —Bajó la vista un segundo.
—Te dije que hoy tenía mucho trabajo, el empresario del que te hablé, debía practicar para su audiencia y vengo de con él
Mis ojos se pusieron cristalinos, estaba rogando que eligiera la verdad, que me confesara todo y él... había elegido otra mentira más.
—Kate está aquí, en Arizona —suspiré, ni siquiera podía verlo— ¿Sabes que fue lo curioso de hoy? —sonreí amargamente— por primera vez en estos meses, nos sentamos a hablar sobre ustedes