Después de Tenerte

Capítulo 38

Tardé varios segundos en reaccionar.

Ethan seguía frente a mí, con una sonrisa pequeña, como si esperara que dijera algo que terminara de confirmar la historia que acababa de inventarse en su cabeza.

Otra canción comenzaba a resonar alrededor. El público gritaba mientras los chicos continuaban con el concierto, pero yo apenas lograba prestar atención.

—¿Qué acabas de hacer? —pregunté finalmente, apartándome de él.

—Te besé —su sonrisa disminuyó

—Sí, esa parte la noté.

Ethan frunció el ceño al escuchar mi tono.

—Pensé que querías…

—¿Que quería qué? —lo interrumpí, limpiándome los labios con el dorso de la mano casi por reflejo.

Él miró brevemente hacia el escenario antes de regresar conmigo.

—Me invitaste después de decirme que no sabías qué pasaría entre nosotros —explicó, acercándose para que pudiera escucharlo sobre la música— Luego comenzó esa canción y pensé que habías planeado algo.

Lo observé sin saber si sentirme molesta o sorprendida por la cantidad de conclusiones que había conseguido sacar en menos de cinco minutos.

—Ethan, yo no sabía que iban a tocar esa canción.

—Pero habla sobre volver a intentarlo —dijo como si fuera obvio

—No significa que hable de nosotros —mi respuesta salió demasiado rápido.

Él siguió mi mirada hacia el escenario.

Mason estaba hablando con Nathan mientras Martin marcaba el inicio de la siguiente canción. No sabía si había visto el beso. Desde donde estaba, probablemente sí.

Sentí una presión incómoda en el pecho.

—Entonces… —Ethan volvió hacia mí— ¿No me invitaste porque querías arreglar las cosas?

—Te invité porque no quería que termináramos odiándonos —respondí, intentando mantener la voz baja— Te perdoné, pero eso no significa que hayamos vuelto.

Ethan abrió un poco la boca.

—Ah —se pasó una mano por la nuca —Bueno… lo malinterpreté.

Qué forma tan sencilla de describir besar a alguien sin preguntarle.

—Bastante —respondí, cruzándome de brazos.

—Lo siento —añadió enseguida— De verdad creí que…

—Eso ya lo entendí.

Ethan asintió mientras miraba al suelo. Parecía genuinamente avergonzado, lo cual conseguía disminuir un poco mi molestia, pero no borrarla.

—No volverá a pasar —prometió levantando la mirada.

—Espero que no.

Durante unos segundos ninguno dijo nada.

Ned, Dylan y Oliver seguían unos metros más atrás, demasiado concentrados en el escenario para notar que acabábamos de discutir. O quizá sí lo habían visto y tenían la suficiente experiencia para fingir que no.

—¿Quieres que me vaya? —preguntó Ethan.

Miré nuevamente hacia los chicos. El concierto apenas llevaba poco más de la mitad. Yo todavía tenía que asegurarme de que Dakota consiguiera el material necesario y revisar que los creativos no se perdieran ningún detalle importante del regreso.

No quería pasar el resto de la noche preocupada por Ethan.

—Puedes quedarte —respondí— Solo... no vuelvas a confundir las cosas.

—No lo haré —asentí antes de alejarme.

Necesitaba espacio. Y trabajo, mucho trabajo.

Encontré a Brisa cerca de una de las áreas laterales, hablando con dos integrantes del equipo. En cuanto me vio acercarme, levantó una ceja.

—¿Todo bien?

—Sí —respondí tomando la tableta que había dejado junto a ella— ¿Dakota ya consiguió las fotografías del público?

Asintió lentamente

—Dakota ya cubrió el público y ahora está cerca del escenario.

—Perfecto —abrí la lista de pendientes, aunque apenas podía concentrarme en las palabras.

La canción, la mirada de Mason. El beso.

Todo había ocurrido demasiado rápido.

Quizá Mason no lo había visto.

El escenario tenía luces directamente sobre su rostro y cientos de personas frente a él. No existía ninguna razón para que hubiera distinguido exactamente lo que ocurrió en uno de los costados.

Pero durante las siguientes canciones no volvió a mirar hacia mí.

Y no debía importarme. Él estaba trabajando, y yo también.

Además, aunque hubiera visto el beso, no tenía por qué pensar nada. Ethan me había tomado por sorpresa y yo no le había correspondido.

Aunque desde el escenario probablemente no se distinguía la diferencia. Maldición.

Intenté concentrarme durante el resto del concierto. Afortunadamente, la presentación no dio espacio para demasiados pensamientos. El público cantaba, los creativos se movían entre la gente y Dakota aparecía en distintos puntos con la cámara pegada al rostro.

Of Dream cerró con una de sus canciones más conocidas.

Las luces comenzaron a apagarse mientras el público seguía gritando sus nombres. Los chicos se acercaron al frente del escenario y agradecieron antes de desaparecer por uno de los costados.

En cuanto bajaron, todo volvió a moverse demasiado rápido. Christian se acercó para hablar con seguridad, Fred seguía dando indicaciones desde la cabina y varias personas del equipo comenzaron a retirar parte del equipo que ya no necesitaban.

—¡Eso salió increíble! —dijo Dakota cuando llegó hasta mí, sosteniendo la cámara contra su pecho— Creo que tengo material para tres ediciones.

—Déjame ver, seguro salió increíble —sonreí mientras revisaba rápidamente algunas fotografías en la pantalla.

Asentí orgullosa de su trabajo, lo que hizo que se emocionara aún más para luego correr hacia uno de los creativos para enseñarle las imágenes.

La banda apareció unos minutos después, mentiría si no dijera que al primero que vi fue a Mason, que ahora que podía ver de cerca se notaba... ¿distante?

—¡Jade! —Martin se acercó con los brazos abiertos— Dime que viste cómo salvé el final de la cuarta canción —asentí divertida a su emoción

—¿Cómo salió todo? —preguntó Frank mientras miraba hacia el equipo de la revista.

—Muy bien. Dakota consiguió suficientes fotografías y los creativos ya están preparando la cobertura.



#52 en Joven Adulto

En el texto hay: musica, amor, fotografia

Editado: 21.07.2026

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