POV Mason
El teléfono de Kate vibró pocos minutos después de que llegamos al punto de control todos nos giramos hacia ella. Kate observó la pantalla y su expresión cambió de inmediato.
—Es Jade —anunció, antes de caminar directamente hacia el comandante— Envió su ubicación. Dice que Melina la tiene ahí.
El hombre tomó el celular y llamó a uno de los agentes que se encontraba junto a los vehículos. Ambos comenzaron a revisar el punto marcado mientras hablaban por radio.
Intenté acercarme, pero Logan sujetó mi brazo.
—Déjalos trabajar —pidió, aumentando un poco la presión para obligarme a permanecer en mi lugar.
—Necesito saber dónde está —respondí sin apartar la mirada del teléfono.
—Ya lo saben —insistió, colocándose frente a mí— Ahora solo necesitan entrar sin que nosotros arruinemos algo.
Kate permanecía junto al comandante, respondiendo preguntas sobre el número desde el que había recibido el mensaje. A unos metros, Ned la observaba sin acercarse, como si supiera que interrumpirla solo empeoraría la situación.
El resto de nosotros estaba dividido alrededor de los vehículos. Christian, Ethan y Brisa habían quedado en otra parte del punto de control con varios agentes. Nathan, Frank y Martin seguían algunos kilómetros atrás porque la policía no quería demasiadas personas cerca del operativo. Kate, Ned, Logan y yo permanecíamos junto a la carretera esperando otra vez.
Habíamos pasado horas buscando una ubicación. Ahora la teníamos y seguíamos sin poder hacer nada.
—La señal coincide con la propiedad —informó el comandante mientras le devolvía el teléfono a Kate— El equipo ya está entrando.
—¿Entrando? —repetí, dando un paso hacia él— Entonces, ¿Jade sí está ahí?
—La ubicación salió desde el terreno —explicó antes de señalar los vehículos detrás de nosotros— Necesito que todos permanezcan alejados y no interfieran con el operativo.
Asentí, aunque no dejé de mirar hacia la carretera que conducía a la propiedad. No podía ver nada. Solo camionetas policiales, agentes hablando por radio y un camino de tierra que desaparecía varios metros adelante. Kate revisó nuevamente su teléfono.
—Le respondí que se escondiera —murmuró, apretándolo entre las manos.
—Hiciste bien —aseguró Ned mientras llegaba a su lado y rodeaba sus hombros.
—¿Y si no puede? —preguntó ella, levantando la mirada hacia él— En la fotografía estaba atada. ¿Cómo consiguió el teléfono? ¿Cómo logró salir?
—Si pudo enviarte la ubicación, encontró una forma —respondió Ned mientras acariciaba su brazo.
Claro que había encontrado una forma, era Jade.
Podía estar herida, aterrada y sin saber cuánto tardaríamos, pero aun así había conseguido ayudarnos a llegar hasta ella.
La radio del comandante comenzó a emitir varias voces que apenas podía distinguir. Dio algunos pasos lejos de nosotros y respondió utilizando códigos que no entendía.
Logan permaneció a mi lado, siguiendo cada uno de sus movimientos.
—La van a sacar —murmuró, intentando que lo mirara
La espera se extendió durante varios minutos. No era muy consciente de cuantos, no podía distinguir el tiempo desde que recibí la fotografía.
Después comenzaron a escucharse varias voces por la radio al mismo tiempo. El comandante levantó una mano hacia los agentes cercanos.
—Reportan disparos en la propiedad —anunció uno de ellos mientras se acercaba al vehículo.
—¿Disparos? —repitió Kate, sujetando el brazo de Ned.
Intenté avanzar, pero Logan volvió a detenerme.
—No puedes ir —advirtió, colocándose nuevamente frente a mí
—Está ahí —solté, intentando apartarlo
—Precisamente por eso no puedes acercarte —respondió sin moverse
—¿Y si le dispararon?
—No sabes eso, Mason.
El comandante continuaba hablando por radio. Nadie nos explicaba qué estaba ocurriendo y cada vez sentía el aire más pesado.
No podía dejar de ver la imagen de Jade contra la pared. Ahora se mezclaba con disparos que ni siquiera habíamos escuchado directamente.
Habíamos llegado hasta ahí, no podían encontrarla demasiado tarde.
—Tenemos a dos sospechosos bajo control —informó el comandante, manteniendo la radio cerca de su rostro— También detuvieron a una mujer dentro de la propiedad. Debía ser Melina
—¿Y Jade? —preguntó Kate, separándose de Ned para acercarse.
El hombre levantó una mano mientras esperaba una nueva respuesta.
Finalmente bajó la radio y nos miró.
—Ya la encontraron —creo que todos soltamos el aire
—¿Está viva? —pregunté, obligándome a acercarme con calma.
—Está consciente —respondió— Los paramédicos ya entraron.
Kate cerró los ojos y comenzó a llorar. Ned la abrazó de inmediato, estaba consciente, al fin estaría de vuelta.
Nadie nos decía qué tan herida estaba, cuánto tiempo había permanecido sola o por qué necesitaba que los paramédicos entraran hasta donde la encontraron.
—¿Podemos verla? —preguntó Kate, limpiándose rápidamente el rostro.
—La trasladarán primero hasta aquí para estabilizarla —explicó el comandante— Necesito que permanezcan lejos cuando llegue. El personal médico debe trabajar sin interrupciones.
—Solo quiero que sepa que estamos aquí —insistió ella
—Se lo dirán en cuanto sea posible —aseguró antes de regresar con los demás agentes
Un movimiento comenzó a distinguirse al final del camino. Primero apareció una camioneta policial y después la ambulancia.
Kate tomó mi brazo sin mirarme. No supe si lo hizo porque necesitaba sostenerse, considerando que Ned ya tenia su brazo enrojecido de tanto pellizco, o si lo hacía más por mí.
El vehículo se detuvo varios metros delante de nosotros. Los paramédicos abrieron las puertas traseras mientras otro hombre se acercaba con una camilla.
Los agentes se movieron alrededor, bloqueando parte de la vista, y el comandante repitió que debíamos permanecer detrás de la línea.