Después de Tenerte

Capítulo 49

Mi bandeja de entrada estaba vacía, ni un solo mensaje, o algún correo sin responder.

Actualicé la página por cuarta vez, esperando que apareciera algo. Algunas de las entrevistas recientes, las solicitudes de presupuestos para viáticos, algún mensaje de los accionistas preguntando qué había pasado durante mi ausencia.... nada.

—Esto es imposible —murmuré.

Habían pasado cuatro días desde que regresé a casa. Mismos que estuve soportando horarios para medicamentos, visitas de todo el mundo y a Kate preguntando cada veinte minutos si tenía mareos.

Las heridas de las muñecas seguían cubiertas con vendas, aunque ya podía mover mejor los dedos. Mis tobillos todavía dolían al caminar mucho tiempo y el golpe de la ceja había comenzado a tomar un tono amarillento que, según Olivia, significaba que estaba sanando, pero según yo, lucia cada vez peor

El médico había dicho que podía comenzar a utilizar la computadora durante periodos cortos, siempre que no aparecieran dolores de cabeza, a lo que Kate interpretó “periodos cortos” como diez minutos, que ahora, podía decir que había ganado una muy larga discusión de que fueran más, pero ya llevaba cuarenta y seguía sin encontrar una sola cosa que hacer.

Abrí el sistema interno de la revista, buscando La carpeta de pendientes, pero tampoco aparecía.

Esa carpeta llevaba ahí desde que inauguramos la oficina. Podía desaparecer el edificio completo, pero esa carpeta de pendientes podría seguir

Tomé mi teléfono y marqué a Celia

—Buenos días, Jade —saludó apenas respondió— ¿Cómo te sientes?

—Bastante frustrada Celia —bufé— ¿Dónde están mis correos? —hubo un breve silencio.

—Tal vez Brisa los está revisando —respondió finalmente

—¿Y la carpeta de pendientes del sistema interno?

—Debió reestablecerse, el chico de sistemas...

—Celia —la interrumpí —¿Están escondiéndome el trabajo?

Volvió a quedarse callada, en efecto. Mi sospecha es correcta.

—No lo llamaría esconder —respondió con cautela— Más bien lo estamos manteniendo temporalmente fuera de tu alcance.

—Eso es esconder —me queje —¿Por qué lo hacen?

—Brisa dijo que no debemos causarte estrés por ahora —murmuró

Cerré los ojos, ahora todo mundo insiste en decidir por mi.

—Voy para allá —ya basta de que todos busquen controlarme

—No, Jade, no es necesario —se apresuró— Todo está controlado. La edición sigue en tiempo, los artículos ya están en revisión y…

—Entonces no habrá problema si trabajo un par de horas

—El médico dijo que debes descansar —estoy harta de escuchar eso últimamente —Kate nos envió las indicaciones para evitar presionarte —siguió

Giré lentamente hacia la sala, Kate permanecía recostada sobre el sofá, viendo televisión mientras fingía no escucharme. Pero el volumen había disminuido desde que comencé la llamada.

—Claro que lo hizo —murmuré.

—Jade, de verdad no tienes que venir —insistió Celia— Puedo enviarte un reporte cuando…

Colgué, sé que no debería tomarlo contra Celia, pero es agotador como insisten en tratarme como si fuera de papel

Kate continuó mirando la pantalla.

—No vas a ir la oficina —comentó sin girarse.

Cerré la computadora y comencé a levantarme. Thor se puso de pie al mismo tiempo, preparado para seguirme

—Solo iré un par de horas —murmuré

—No puedes conducir —arqueo la ceja

—Tú puedes llevarme —negó —Entonces pediré un auto

—Tampoco puedes ir sola —recordó —Te podrías marear o confundirte, o yo que se

—Por eso Celia estará ahí cuando llegue —es el plan perfecto

—Celia es la misma persona que casi llora porque creyó que la despedirías cuando le diste la tarde libre. No va a detenerte si intentas trabajar ocho horas —hice una mueca de disgusto

—No serán ocho —me encogí de hombros —Tal vez... ¿Dos?

Me observó con desconfianza.

—Una —se cruzo de brazos

—Tres —sonreí, un avance es negociar

—Eso no es negociar.

—Dos y no volveré a intentar ir durante el resto de la semana.

Dejó caer la cabeza contra el respaldo.

—Hagamos esto... —pareció pensar— Te llevaré, pero yo me quedo contigo y, cuando pasen dos horas, nos vamos.

En teoría gane, no iba a discutir mas o me costaría otra hora perdida explicar que no necesito niñera.

Me tomó más de lo planeado cambiarme. Toda mi ropa debía ser holgada si quería evitar el roce de la tela con mis tobillos, pero... podía con eso.

Kate insistió en llevar la bolsa con mis medicamentos, una botella de agua, vendas de repuesto y prácticamente un botiquín por si “algo pasaba”

Durante el trayecto me obligué a no mirar demasiado los vehículos que circulaban a nuestro alrededor. Aún no conseguía evitar que mi cuerpo se tensara cuando una camioneta oscura permanecía cerca por varios minutos, Kate tampoco comentaba nada cuando ocurría.

Solo cambiaba de carril o comenzaba a hablar de cualquier otra cosa hasta que dejaba de mirar por el espejo.

—Ned quiere venir a cenar —comentó mientras estacionaba frente al edificio— Si no te molesta

—Sabes las reglas —sonreí —No quiero los detalles profundos, y que no traumen a Thor —bromé lo que la hizo reír

—¿Eso significa que sí?

—Sí —reí mientras veía al edificio

Bajé con cuidado y esperé a que el dolor de los tobillos disminuyera antes de comenzar a caminar. Kate intentó ofrecerme el brazo, pero negué. Ya no dependía tanto para poder caminar, lo que era bueno

—Buenos días a todos —dije apenas cruzamos la entrada

Varios de los creativos se asomaron desde sus lugares al escucharme. Llenando la oficina de saludos, y comentarios de que les alegraba tenerme de vuelta mientras caminaba hacia el ascensor.

Me giré hacia el equipo antes de subir

—Gracias por mantener todo funcionando estos días —dije mientras varias miradas caían sobre mí— Todavía no regreso por completo, solo vine a revisar algunas cosas, pero me alegra estar aquí.



#76 en Joven Adulto

En el texto hay: musica, amor, fotografia

Editado: 09.08.2026

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