Cerré la puerta después de despedir al fiscal y a la asesora de víctimas, apoyando la frente contra la madera durante unos segundos.
Llevábamos casi dos horas hablando de fechas, pruebas, audiencias y procedimientos que parecían tener nombres diferentes para explicar prácticamente lo mismo. Había respondido preguntas sobre la bodega, los hombres que me vigilaron, Melina, la camioneta y los mensajes enviados. Incluso habíamos revisado parte de la declaración que di en el hospital, corrigiendo algunas horas que entonces no podía recordar con claridad.
Lo único que quería era volver a la sala, sentarme y no escuchar la palabra fiscalía durante el resto del día.
—Creo que necesito dormir —murmuré mientras regresaba con los demás
Kate estaba sentada en uno de los sillones con Thor recostado junto a sus piernas. Había permanecido cerca durante toda la reunión, aunque se mantuvo fuera del comedor para evitar interrumpir. Al verme, levantó la botella de agua que había dejado sobre la mesa
—Primero tienes que tomar esto y después puedes dormir —dijo mientras me la entregaba— También te toca el medicamento dentro de veinte minutos.
—Gracias por mantener viva la emoción de mi recuperación —respondí riendo antes de beber un poco.
Ethan permanecía sentado frente a la mesa del comedor, revisando las hojas que el fiscal había dejado. Ned, en cambio, acababa de abrir una nueva carpeta y comenzaba a sacar documentos como si todavía tuviéramos toda la mañana disponible.
—¿Qué haces? —me acerqué a él
—Preparando lo que sigue —respondió mientras acomodaba varias hojas frente a él
—Lo que sigue es que ustedes se vayan y yo duerma durante aproximadamente seis horas —Ned levantó la mirada, confundido.
—Todavía no comenzamos —sonrió
—Llevamos dos horas hablando
—Eso fue la reunión con la fiscalía —explicó, señalando con el bolígrafo la puerta por la que acababan de salir— Ahora tenemos que trabajar nosotros.
Observé a Ethan, esperando que negara, pero cerró la carpeta que tenía entre las manos y se levantó
—Podemos tomar un descanso antes —propuso— No tenemos que hacerlo todo hoy.
—No la animes —protestó Ned— Si dejamos que se vaya a dormir, no volverá.
—Me alegra que lo sepas —respondí mientras caminaba hacia el sofá
Me senté con cuidado. Las heridas habían mejorado, pero después de permanecer tanto tiempo en el comedor los tobillos me comenzaban a doler. Thor levantó la cabeza en cuanto me acomodé y se acercó hasta apoyar el hocico sobre mi rodilla.
Ned recogió sus cosas y las trasladó a la mesa de centro.
—Podemos hacerlo aquí —decidió— Será más cómodo.
—No dije que aceptara —me quejé
—Pero tampoco dijiste que no —se encogió de hombros
—Acabo de decir que quiero dormir —bufé—Kate controla a tu novio —busque su apoyo
—Eso no cuenta como una negativa formal —respondió riendo —Y no vale que pongas a mi chica en mi contra
Kate soltó una risa y se levantó.
—Voy a preparar algo de comer antes de que Jade los despida
—No puedo despedirlos, todavía los necesito —murmuré rodando los ojos
—Por eso seguimos aquí —Ned sonrió mientras tomaba el bolígrafo.
Ethan se sentó a su lado, aunque dejó más espacio entre ambos. Desde que llegó, se había mantenido profesional, hablando únicamente cuando el fiscal le pedía confirmar algún documento o cuando yo no entendía una parte del proceso. Era extraño verlo actuar como si nuestra última conversación personal no hubiera terminado con un beso robado, y sus disculpas por ello, pero no era el momento para pensar en eso. Teníamos suficientes temas pendientes ahora como para añadir otros.
—Lo que haremos hoy es sencillo —comenzó Ned— Repasaremos las preguntas que podrían hacerte y practicaremos cómo responderlas
—Ya respondí todas hace unos minutos
—No de la misma forma —intervino Ethan— El fiscal necesitaba conocer tu versión. Nosotros queremos prepararte para cuando alguien intente cuestionarla
—¿Van a decir que estoy mintiendo? —solo eso me faltaba
—Pueden insinuar que recuerdas mal algunas cosas —explicó mientras apoyaba los antebrazos sobre las piernas— que confundiste detalles por el golpe, el miedo o los medicamentos. También pueden hacer preguntas rápidas para que respondas sin pensar o repetir lo mismo de distintas maneras para buscar contradicciones.
—Qué agradable —solté sarcástica
—No tienes que agradarles —dijo Ned— Solo tienes que responder con claridad.
Kate regresó desde la cocina y dejó un plato con fruta sobre la mesa.
—¿Puedo quedarme a ver cómo la interrogan?
—No es un interrogatorio —aclaró Ethan
—Todavía —añadió Ned
—Eso no mejora nada —me quejé mientras tomaba una de las fresas
Kate volvió al sillón y cruzó las piernas.
—Prometo no intervenir —los tres la miramos—Intentaré no intervenir —corrigió
Ned revisó la primera hoja.
—Comenzaremos con algunas reglas. No tienes que responder inmediatamente. Puedes tomarte unos segundos para pensar, pedir que repitan la pregunta o decir que no la entiendes.
—También puedes decir que no recuerdas algo —añadió Ethan— Es mejor admitirlo que intentar completar lo que falta.
—Pero no estoy inventando nada
—No dijimos que lo hicieras —respondió con calma— Pero cuando alguien quiere ayudar, a veces termina explicando más de lo que realmente sabe. Necesitamos separar lo que viste, lo que escuchaste y lo que dedujiste después.
Asentí, aunque no me gustaba la idea de tener que dividir cada recuerdo en categorías. Todo había ocurrido en el mismo lugar, bajo el mismo miedo. No había tenido tiempo de detenerme a decidir qué parte estaba viendo y cuál estaba entendiendo.
Ned acomodó una hoja sobre sus piernas.
—¿Dónde despertaste después de que te llevaron? —inicio
—En una bodega.
—¿Cómo sabes que era una bodega? —abrí la boca, pero me detuve.