Para las dos de la tarde seguían faltando cosas.
Las luces que ayer prometieron reparar funcionaban, pero solo después de que mi tío Spencer cambiara una extensión completa. Uno de los manteles había terminado manchado antes de si quiera usarlo, Zack desapareció con las bolsas de hielo que debía dejar en la cocina y Kate descubrió que alguien había utilizado parte de los globos para decorar la entrada cuando ella llevaba media hora buscándolos, pero, aun así, la casa ya estaba llena.
No sabía en qué momento una comida sencilla para mamá Lisa se había convertido en familiares entrando y saliendo de la cocina y mis tías preguntándome cada cinco minutos si había visto algún recipiente que claramente ellas mismas habían movido.
—Jade, ¿viste la charola grande? —preguntó mi tía Mary mientras abría por tercera vez el mismo gabinete.
—La tiene mi tía Flor —respondí acomodando varios vasos sobre una mesa— Se la llevó hace como diez minutos.
—¿Y dónde está Flor? —preguntó mirando alrededor de la cocina.
—En el patio —señalé con la cabeza hacia la puerta.
Mi tía Mary salió inmediatamente y, apenas lo hizo, Miranda entró cargando la charola.
—¿Dónde quiere mi suegra que deje esto? —preguntó acomodándola sobre la barra.
Solté el aire.
—No importa. Déjala ahí antes de que vuelva a buscarla —Miranda soltó una risa mientras obedecía.
La mayor parte de los invitados ya había llegado. Algunos familiares que no veía desde hacía meses se habían apropiado de las sillas del patio, Marco discutía con Zack porque ambos aseguraban que el otro había tomado su lugar y Austin intentaba colocar música desde su teléfono mientras mamá Lisa rechazaba cada canción que elegía.
Ella parecía ser la única persona completamente tranquila.
Estaba cerca de una de las ventanas, con un vestido que mi tía Mary la ayudó a elegir y el cabello arreglado de una forma que llevaba varios minutos fingiendo que no le gustaba.
—Te ves bonita —le recordé acercándome para acomodarle el pequeño arreglo que tenía sobre la mesa.
—Ya me lo dijeron seis veces —respondió mientras me observaba— Si siguen insistiendo voy a pensar que normalmente me veo mal
—Normalmente no te arreglas así
—Porque normalmente no tengo a toda la familia invadiendo mi casa —negó mirando a los invitados
—Tú los invitaste —reí
—Yo invité a comer —corrigió señalando las decoraciones con una mano— Esto fue culpa de ustedes —no pude evitar sonreír.
—Y todavía no llegan todos —mamá Lisa abrió más los ojos.
—¿Quién falta?
—Brisa dijo que vendría con Celia y todavía faltan algunos amigos.
No mencioné a los chicos, no porque estuviera intentando ocultarlos especialmente, sino porque si mamá Lisa sabía que llegarían con guitarras, la sorpresa duraría exactamente treinta segundos.
Brisa y Celia aparecieron poco después.
Celia llevaba un pequeño ramo de flores y Brisa una caja envuelta que mamá Lisa comenzó a rechazar incluso antes de saber qué contenía.
—Ya les dije a todos que no necesitaba regalos —se quejó mientras Brisa dejaba la caja junto al resto
—Entonces puede considerarlo una falta de comunicación —respondió ella sonriendo antes de acercarse para saludarla— Feliz cumpleaños.
Mamá Lisa terminó aceptando el abrazo y después miró a Celia.
—Tú sí pareces haber entendido —comentó señalando las flores.
—Me advirtieron que no quería regalos —respondió Celia entregándoselas— Pero Jade dijo que las flores sí estaban permitidas.
—Eso lo inventaste —le reclamé, haciendo reír a ambas.
Brisa se quedó conmigo mientras Celia era interceptada por mi tía Flor para preguntarle si ya había comido.
Observó alrededor con bastante curiosidad. Marco acababa de intentar sentarse en una silla que Zack retiró justo antes, provocando que terminara sosteniéndose de Austin para no caer, los tres comenzaron a discutir mientras los demás se reían.
Brisa los miró durante unos segundos.
—Nunca había estado en una fiesta familiar así —comentó cerca de mí mientras Marco intentaba quitarle la silla a Zack.
—¿Con personas intentando lastimarse entre ellas? —dije riendo
—Con tanta gente haciendo cosas al mismo tiempo —aclaró sonriendo— En mi familia generalmente todos llegan, comen, hablan de trabajo y después se van.
—Suena... emocionante —asentí lentamente
—Son bastante aburridas —admitió mientras mi tío Spencer intervenía para separar a Marco y Zack— Definitivamente prefiero esto
—Todavía puedes arrepentirte. Apenas comienza. —aun no veía nuestras reuniones en navidad
—Lo dudo —mi tía Mary apareció detrás de nosotras con dos platos.
—¿Ya comieron? —preguntó entregándole uno a Brisa sin esperar respuesta.
Brisa miró el plato y después a mí.
—Creo que ya no tengo opción —sonrió
—Bienvenida a la familia —murmuré divertida antes de que mi tía Mary me entregara otro
No habían pasado ni cinco minutos cuando escuché voces cerca de la entrada.
Primero escuché a Martin quejarse porque alguien había golpeado su guitarra contra la puerta. Después Nathan aseguró que no había sido él y Christian pidió que dejaran de discutir antes de entrar.
Kate apareció a mi lado casi inmediatamente.
—Llegaron —comentó con una sonrisa demasiado evidente.
—No necesitaba que me avisaras —entrecerré los ojos divertida
—Claro que sí, soy casi como la prensa de hoy —respondió mientras me daba un pequeño empujón con el hombro.
Negué riendo, no podía discutir con ella, tengo todas las de perder. Avancé hacia la entrada.
Nathan fue el primero que vi. Llevaba una guitarra acústica colgada en la espalda y una bolsa en una mano. Frank cargaba otra, Martin sostenía un pequeño estuche y Logan hablaba con Christian mientras intentaban decidir dónde dejar todo.
Mason estaba detrás de ellos, no llevaba nada salvo una guitarra en una funda oscura sobre el hombro.