Después de Tenerte

Capítulo 63

POV Mason

—¿Qué hace mi cuadro aquí? —cerré los ojos por un segundo.

Mierda. De todas las cosas que había imaginado desde que abrí la puerta y encontré a Jade parada frente a mi casa con una maleta, ninguna incluía tener que explicar aquella fotografía.

Seguí su mirada hacia la pared, la veía todos los días.

Tal vez por eso había dejado de pensar en lo evidente que resultaba tener una fotografía enorme tomada por Jade ocupando buena parte de mi sala. Ya ni siquiera la observaba como algo extraño. Se había convertido en parte de la casa, igual que los instrumentos junto al mueble o las fotografías de mi familia que mi mamá insistía en regalarme cada vez que imprimía alguna nueva.

Pero Jade no llevaba un año viéndola ahí.

Para ella seguía siendo la misma fotografía que estuvo detrás de su escritorio, la que yo había mandado imprimir.

La que intenté hacer pasar como regalo de toda la banda.

—Bueno... —me pasé una mano por la nuca mientras intentaba encontrar una respuesta que no sonara tan mal como la realidad— técnicamente no es tu cuadro —Jade giró lentamente hacia mí.

—La fotografía la tome yo —entrecerró los ojos— Y era de mi oficina

—Si, pero... —piensa en algo, y rápido— la mande a imprimir yo —frunció el ceño— Estoy intentando explicarme mejor —mal día para ser yo

—Pues empieza —no parecía furiosa como cuando entró. Todavía.

Eso probablemente debía preocuparme más, me acerqué un poco a la sala, aunque mantuve suficiente distancia de ella, mas por seguridad mía.

—Cuando te fuiste a Arizona, tu oficina siguió prácticamente igual durante un tiempo —comencé— Nadie tenía demasiada prisa por utilizarla y Christian tenía algunas cosas guardadas ahí —Jade volvió a mirar la fotografía.

—¿Y después?

—Después reorganizaron esa parte de las oficinas. Iban a utilizar el espacio para otro equipo y empezaron a sacar todo lo que quedaba.

Recordaba perfectamente el día. Había ido al estudio únicamente para una reunión con Christian y terminé caminando por aquel pasillo por costumbre.

La puerta estaba abierta, dos empleados sacaban cajas con libros, carpetas y cosas que Jade dejó cuando se fue. La fotografía seguía detrás del escritorio, durante meses evité entrar a esa oficina.

Ese día entré solo porque vi a uno de los empleados intentando bajarla de la pared.

—¿La iban a tirar? —preguntó, negué—¿Entonces?

—Nadie sabía qué hacer con ella —me encogí de hombros

—¿Y tú sí? —me quede callado

Y bueno, no sabía qué hacer con una fotografía enorme de un cuadro que era de Jade, después de haber sido yo quien consiguió que ya no hubiera ninguna razón para que volviera a aquella oficina.

Solo sabía que no quería dejarla ahí.

—La impresión era mía —respondí de nuevo, arqueó una ceja— Yo la mandé hacer.

—Eso ya lo sé, pero no explica que este en tu sala, continua de una vez —note como se le asomaba una pequeña sonrisa, casi parecía que era una mueca, pero no, la conocía

Era absurdo, Jade había cruzado el país para reclamarme que me fui sin decirle nada y yo estaba ahí, sintiéndome ligeramente mejor porque conseguí hacerla sonreír durante una conversación sobre una fotografía que llevaba más de un año colgada en mi casa.

—Entonces la quitaron de mi oficina —retomó— y tú simplemente decidiste traerla aquí.

—No directamente —recordé— Primero estuvo en el estudio

—¿Y después?

—La traje aquí —su mirada regresó a la pared.

—¿Por qué? —ahí estaba la pregunta que había intentado evitar desde que comenzó todo aquello.

Podía explicar el proceso, pero no había una explicación práctica para la parte donde decidí llevarla a casa.

—No quería que la guardaran en una bodega —respondí

Jade se quedó mirándome

—Podías guardarla tú —murmuró

—Eso fue lo que hice —arqueó la ceja

—Eso no está guardado —me encogí de hombros— Entonces, ¿Cuánto tiempo estuvo guardado?

—Una semana —su expresión cambió.

—Mason —la mire— ¿La recogiste de mi oficina, la llevaste a tu casa, intentaste guardarla unos días y después la colgaste en medio de la sala?

Escucharlo de esa forma no ayudaba, asentí

—¿Por qué? —desvié la mirada

—Porque no quería tenerla guardada —se quedó callada

No necesitaba verla para saber que continuaba esperando que dijera algo más.

—Eso no responde nada —frunció el ceño

—Responde exactamente lo que preguntaste —y eso me mantiene con un poco de dignidad apenas

—No, explica lo que hiciste —aclaró mientras señalaba la fotografía— Quiero saber por qué —me pasé ambas manos por los bolsillos.

—Porque quería verla —listo, ahí estaba.

Podía haber inventado cualquier otra cosa, decir que combinaba con el espacio, que el marco era demasiado grande para guardarlo, algún día pensaba devolvérselo, o cualquier explicación habría resultado menos evidente.

Jade bajó lentamente la mano, ambos quedamos en silencio, la había visto cambiar de expresión demasiadas veces como para no notar aquella.

La molestia seguía ahí, pero algo se había suavizado, no del todo pero si lo suficiente para que sus hombros dejaran de estar tan tensos.

Sus ojos regresaron a la fotografía.

—¿Ha estado aquí desde entonces? —asentí— Todo este tiempo —repetí mi acción— ¿Incluso mientras estabas trabajando con Alessa? —fruncí el ceño.

—Tu ya sabes que nunca estuve con Alessa —soltó aire por la nariz y negó ligeramente.

—No empieces, solo... estoy pensando —arrugo la nariz

Una parte de mí quiso sonreír, pero no lo hice, había extrañado esto, que me dijera que no empezara justo después de ser ella quien había iniciado algo.

Durante un momento, la escena se sintió conocida, Jade en mi sala, yo intentando defender una decisión estúpida, ella mirándome como si ya supiera que estaba mintiendo incluso antes de que abriera la boca.



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En el texto hay: musica, amor, fotografia

Editado: 23.08.2026

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