Luke no pudo dormir mucho esa noche.
Y honestamente, la culpa era completamente de Evangeline.
Porque después de decirle “te amo”, ella simplemente se quedó ahí mirándolo con esos ojos nerviosos y dulces como si no acabara de cambiarle el mundo entero.
Ahora estaba acostado en la cama con Evangeline dormida sobre su pecho mientras la lluvia golpeaba suavemente las ventanas.
Y seguía pensando en esas palabras.
Te amo a ti.
Luke bajó lentamente la mirada hacia ella.
Evangeline dormía tranquila, abrazada a él como si ya hubiera aprendido que ahí estaba segura.
Y algo dentro de su pecho se llenó tanto que casi dolía.
Nunca creyó volver a sentirse así.
Tan completamente involucrado emocionalmente con alguien.
Tan aterradoramente feliz.
Movió apenas una mano para acomodarle suavemente el cabello detrás de la oreja.
Evangeline se removió un poco entre sueños antes de esconder todavía más el rostro contra él.
Luke sonrió inevitablemente.
—Sí, definitivamente estoy acabado contigo —murmuró bajito.
La mañana siguiente llegó demasiado rápido.
Noah y Ethan estaban teniendo una discusión escandalosa abajo sobre quién había usado el último jugo, así que eventualmente Luke tuvo que levantarse antes de que alguno declarara una guerra civil.
Cuando bajó a la cocina, Noah señaló inmediatamente hacia arriba.
—¿Evangeline sigue aquí?
Luke abrió la nevera tranquilamente.
—Sí.
Noah sonrió como si acabara de recibir buenas noticias.
—Cool.
Ethan levantó apenas una ceja desde la mesa.
—Te emocionas demasiado cada vez que duerme aquí.
—Porque la casa huele rico cuando ella está.
Luke soltó una pequeña risa mientras preparaba café.
Y justo en ese momento escuchó pasos suaves bajando las escaleras.
Los tres levantaron la cabeza automáticamente.
Evangeline apareció usando una de las sudaderas de Luke, todavía un poco dormida y despeinada.
Y honestamente…
Luke dejó de pensar correctamente por unos segundos.
Porque verla así en su casa seguía afectándolo más de lo que admitía.
Noah sonrió inmediatamente.
—Pareces cansada.
—Gracias, Noah.
—Lo digo con cariño.
Evangeline soltó una pequeña risa mientras Luke se acercaba hacia ella.
Naturalmente.
Como si ya fuera costumbre empezar las mañanas buscándola primero.
Luke rodeó suavemente su cintura apenas llegó cerca.
—Buenos días, Angel.
Ella levantó apenas la mirada hacia él.
Y Dios.
Todavía había un poquito de nervios en sus ojos después de la noche anterior.
Como si no supiera qué hacer ahora que finalmente había dicho lo que sentía en voz alta.
Luke acarició suavemente su cintura con el pulgar.
—¿Por qué me miras así?
Evangeline escondió apenas una sonrisa.
—Porque sigo avergonzada.
Eso hizo que Luke sonriera lentamente.
De esa manera suave y peligrosa que solo parecía existir para ella.
—No hagas eso.
—¿Qué cosa?
—Decirme que me amas y luego actuar como si yo fuera el problema.
Noah levantó inmediatamente la cabeza desde la mesa.
—¡¿YA SE DIJERON “TE AMO”?!
Evangeline literalmente quiso desaparecer.
Ethan cerró los ojos lentamente.
—Sabía que eventualmente arruinarían mi paz mental.
Luke soltó una risa baja mientras Evangeline se cubría el rostro avergonzada.
Noah parecía emocionalmente impactado.
—Wow. Esto ya es serio serio.
Luke besó suavemente la parte alta de la cabeza de Evangeline antes de murmurar cerca de ella:
—Muy serio.
Y el corazón de Evangeline perdió completamente la estabilidad otra vez.
Porque Luke decía ese tipo de cosas con una tranquilidad absurda.
Como si amar a alguien así fuera lo más natural del mundo.
Noah seguía observándolos fascinado.
—¿Entonces cuándo se casan?
—NOAH.
—¿Qué? Estoy organizando mi futuro.
Luke soltó una pequeña risa mientras Evangeline seguía escondiendo el rostro contra su pecho.
Pero entonces Luke bajó apenas la mirada hacia ella otra vez.
Y algo en su expresión cambió.
Más suave.
Más profunda.
Llevó lentamente una mano hacia su mejilla y esperó hasta que ella levantara la mirada.
—Oye.
Evangeline parpadeó apenas.
Luke sonrió pequeñito.
—Yo también te amo.
La voz baja.
Segura.
Sin miedo.
Y aunque ella ya sabía la respuesta.
Escucharlo decirlo hizo que el pecho le doliera de felicidad de una manera imposible de explicar.
Porque Luke no solo la quería.
La elegía.
Todos los días.
Editado: 17.06.2026