Después del invierno

Capítulo final

El tiempo se va en un abrir y cerrar de ojos. Es inevitable.

La casa seguía siendo ruidosa a pesar de todo.

Solo que ahora el ruido venía acompañado de voces más graves, discusiones absurdas sobre música y Noah entrando a la cocina a cualquier hora porque “un adolescente necesita alimentarse”.

Luke estaba apoyado contra la encimera terminando su café cuando escuchó a Ethan desde la sala.

—Te estoy diciendo que eso no combina.

—Tú no entiendes de moda —respondió Noah inmediatamente.

—Estás usando dos zapatillas diferentes.

—Voy a imponer tendencia, tu solo revisa mi IG luego.

Luke soltó una risa baja justo cuando la puerta corrediza del jardín se abrió.

Y entonces la vio.

Evangeline apareció descalza, con una de sus sudaderas puestas y el cabello moviéndose suavemente con el viento de la tarde.

Luke levantó la mirada hacia ella automáticamente.

Como siempre.

Y honestamente…

Después de todos esos años seguía sintiendo exactamente lo mismo.

Ese pequeño golpe en el pecho.

Como si alguna parte de él todavía reaccionara cada vez que ella entraba en una habitación.

Evangeline lo miró divertida al notar que seguía observándola.

—¿Qué?

Luke dejó lentamente la taza sobre la encimera sin apartar los ojos de ella.

—Nada.

Se acercó despacio.

Y cuando llegó hasta ella, acomodó una mano en su cintura acercándola apenas.

Natural.

Como respirar.

—Solo estaba pensando que sigues viéndote bonita usando mi ropa.

Evangeline soltó una pequeña risa.

—Han pasado años y sigues usando las mismas líneas.

—Porque siguen funcionando.

Ella negó divertida mientras Luke besaba suavemente su frente.

La familiaridad entre ellos seguía siendo una de las cosas más bonitas de ver.

No necesitaban esforzarse.

El amor simplemente existía ahí.

En los pequeños gestos.

En la manera en que él todavía la tocaba distraídamente cada vez que estaba cerca.

En cómo ella seguía buscándolo primero con la mirada en cualquier habitación.

Noah apareció en la cocina segundos después agarrando una botella de agua.

Ya era más alto que Evangeline ahora.

Y eso seguía molestando emocionalmente a Luke.

—Papá está siendo romántico otra vez —murmuró Noah.

Ethan pasó detrás de él sin despegar la vista del celular.

—Son incurables.

Luke levantó apenas una ceja.

—Ustedes llegaron gratis a esta casa gracias al romance.

—Papá quedamos en que fue la cigueña—respondió Noah abriendo la nevera.

Evangeline terminó riéndose mientras Luke la acercaba un poco más hacia él.

Y fue entonces cuando Lily apareció bajando las escaleras con el cabello desordenado y un libro enorme entre los brazos.

—Mamá, Noah volvió a usar mis colores.

—Porque los tuyos pintan mejor.

—Son los mismos.

—Eso es exactamente lo que alguien egoísta diría.

Ethan soltó una risa cansada antes de salir hacia el jardín.

Y la casa volvió a llenarse de voces otra vez.

Luke observó la escena en silencio unos segundos.

Los chicos.

Las discusiones.

La luz entrando cálida por las ventanas.

Y después volvió a mirar a Evangeline.

Ella seguía sonriendo distraídamente viendo a Lily discutir con Noah.

Tranquila.

Feliz.

Amada.

Entonces Luke recordó fugazmente a la mujer que conoció años atrás.

La que temblaba demasiado.

La que creía que tenía que pedir perdón por ocupar espacio.

Y después miró a la mujer frente a él ahora.

Y el pecho se le llenó de algo cálido.

Porque Evangeline no llegó a su vida prometiendo cambiarla.

Solo apareció lentamente.

Con paciencia.

Con ternura.

Y sin darse cuenta…

terminó convirtiéndose en la parte más bonita de ella.

Por eso Luke todavía seguía mirándola así después de tantos años.

Como si el universo hubiera sido absurdamente bueno con él al ponerla en su camino.




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