Después del Recreo

Capitulo 2

El recreo estaba a punto de terminar.

Clara e Iris caminaban de regreso al salón mientras el bullicio llenaba los pasillos, murmullos, risas, carcajadas y gritos de emoción que rebotaban contra las paredes.

— ¿Todavía estás pensando en cómo devolver ese cuaderno? — preguntó Clara, observándola de reojo.

Iris bajó la mirada al cuaderno que aún sostenía contra su pecho.

— Perdón… — murmuró con una sonrisa agridulce — no sé cómo devolverlo sin parecer una ingrata.

Clara rodó los ojos.

— Simplemente acéptalo, si lo rechazas vas a quedar como la villana delante de todos.

Iris negó suavemente.

— Aun así no quiero aceptarlo. Yo… no quiero recibir nada de ella.

Clara la estudió unos segundos, luego miró el cuaderno, suspiró y extendió la mano.

— Dámelo, yo lo guardó hasta el lunes — se señaló — no dejaré que mi mejor amiga pase días torturándose por eso… ni mucho menos que te miren como la mala.

Iris dudó apenas un instante, luego se lo entregó.

— Gracias Clara — y por primera vez en el día sonrío de verdad — eres lo mejor que me ha pasado.

— Obvio que sí — infló el pecho con exagerado orgullo — soy increíble.

Ambas se miraron y rieron.

Entonces —

El celular de Clara vibró, casi al mismo tiempo el de Iris también, se miraron confundidas.

Alguien pasó corriendo por el pasillo, después otro,el murmullo cambió, ya no era alegre, era inquieto, las risas se apagaron una por una, el ambiente se tensó de golpe, como si algo invisible hubiera cambiado.

Ambas se miraron confundidas mientras sacaban sus celulares y revisaban las notificaciones, era la página de noticias que seguían, y lo que vieron las dejó heladas.

— Esto tiene que ser una maldita broma…— murmuró Clara, con la voz quebrada

Iris no respondió, solo siguió mirando la pantalla, un video en vivo, sin contexto, sin explicación, personas corriendo, gritos… No eran personas normales, no, esas cosas estaban devorando a otros.

La transmisión temblaba, la cámara caía al suelo, se escuchaban demasiados alaridos.

El video se cortó.

Clara levantó la mirada hacia la salida del edificio A, se acercó unos pasos, no cruzó, no pudo, sus piernas se paralizaron, Iris apartó la vista del celular y caminó en dirección a Clara, y lo vió, estudiantes corrían hacia los edificios, algunos gritaban nombres, otros lloraban.

Y detrás de ellos…

Esas cosas, se lanzaban sobre los que tropezaban, los mordían, los desgarraban, la sangre manchaba todo el piso, el sonido era lo peor, los gritos, el crujido de huesos romperse, el desespero, lo que minutos antes había sido alegría, se convirtió en puro terror.

Iris sintió que el estómago se le revolvía, quería vomitar, quería despertar, pero no se movía.

Clara reaccionó primero, la tomó del brazo con fuerza.

— ¡Iris! ¡Corre!

Fue lo último que escuchó claramente.

Una oleada de estudiantes irrumpió en el edificio como un terremoto humano, empujones, caídas, gritos.

Sus manos se soltaron, Iris intentó alcanzar a Clara, sus dedos rozaron los suyos, pero la marea las arrastró en direcciones opuestas.

— ¡Clara!

No podía ver, solo sentía cuerpos chocando contra ella, la empujaban hacia arriba, entre todos eso tropiezos y empujones, subió dos pisos.

Su respiración era errática, su corazón golpeaba con violencia, entre todo eso vio una puerta abierta.

Aula 309.

No lo pensó, se lanzó dentro y empujó la puerta, escapando del huracán humano que seguía corriendo por el pasillo, el silencio dentro era brutal, irreal, solo escuchaba su respiración agitada y gritos lejanos.

POV IRIS

Respiraba fuerte, demasiado fuerte, el aire parecía no ser suficiente para nadie, los demás también jadeaban, algunos lloraban en silencio, otros murmuraban cosas incoherentes, me senté en la mesa más lejana de la puerta, intentando regular mi respiración, inhala, exhala… ¿Qué mierda eran esas cosas? ¿Zombies? Eso no existía, eso era ficción, series, películas, algo básicamente que no existía en esta vida ni en otra, mi mente iba a mil por hora.

Todos los que estábamos aquí habíamos logrado escapar de la estampida… y ahora estábamos encerrados, atrapados, sin saber por cuánto tiempo.

Debía tranquilizarme, debo salir de aquí, debo encontrar a Clara, con las manos temblorosas, desbloqueé el celular y le escribí.

Clara🤦

Clara, ¿estás bien?¿En dónde estás?...

Los segundos fueron eternos, mi corazón latía en la garaganta, entonces respondió.

Clara🤦: Sí estoy bien, estoy en el quinto piso, en nuestro salón, ¿en dónde estás tú?

Solté el iare que no sabía que estaba reteniendo.

Está bien, ella está bien.

Escribí rápido.

Estoy en el tercer piso, aula 309.

Creo.

Clara🤦: Quedémonos donde estamos por ahora, si algo ocurre, me escribes y voy a buscarte.

Está bien, cuídate.

No esperé respuesta.

Observé el aula, éramos alrededor de 15 personas, algunas chicas estaban acurrucadas en la esquina más alejada de la puerta , abrazadas, entre ellas, otros empujaban mesas y sillas contra la pared, tratando de bloquearla, todo ese sonido era áspero.

En medio de todo eso un destello café de ahí me llamó la atención, me era familiar, demasiado familiar, mi estómago se apretó, no, no podía ser él.

Era Kael, no había duda.

Estaba discutiendo con los que reforzaban la puerta.

— ¡Te dije que me dejes salir! — su voz vibraba cargada de ira, mientras discutía, sus ojos brillaban de ira, preocupación y sobre todo desesperación.

Sus manos estaban cerradas en puños, sus nudillos se estaban volviendo cada vez más blancos.

— ¡Si sales nos matarás! — respondió otro chico de cabello marrón, plantándose frente a él.

Kael lo superaba en altura, en presencia, en todo, pero el otro no retrocedió.

— ¡Tengo que encontrarla!¡Solo abre la puerta y saldré de inmediato! ¡Pueden cerrar esa maldita puerta después, no pediré que la vuelvan a abrir, solo quiero salir!



#2055 en Otros
#388 en Acción
#168 en Aventura

En el texto hay: zombies, amor, apacalipsis

Editado: 18.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.