Desterrada

25. Hierba mala

Descansa...

Pensó que estaba delirando aunque estaba tan claro todo para mí en ese momento todo lo que había dicho. 

— te amo Nivarna— dijo Oliver sentando a mí lado.

Continúe con los ojos cerrados fingiendo estar dormida, no quería ni verle. 

— cambiare sus vendas— dijo Taylor entrando.— deberías ir a dormir, desde ayer no te mueves de aquí.

— no quiero...

— Oliver, yo me encargo de ella no te preocupes.

— ¿no deberías estar planeando tu aniversario?

— ahora solo importa Nivarna, deja cambio las vendas y descansa.

— esta bien...— dijo soltando mi mano y apartándome de su cuerpo con cuidado, para no "despertarme".

Ella cerro la puerta cuando él salio y yo abrí los ojos fingiendo acabar de despertar.

— ¿te levante? Perdón—dijo apenada.

— no te preocupes...—dije casi susurrando.

Ella se acerco a mí y me ayudo a sentarme, poco a poco fue quitando la venda.

— ¿como te has sentido?— preguntó.

— mejor, ya no duele.

Ella sonrió.

— ¿arreglaron las cosas?

— si— dije.

— me alegra por ustedes.

Ella quito toda la venda, observe mi herida y estaba mejor.

— aléjate un poco— pedí— quiero levantarme.

— ¿segura?

Asentí, me levante con dificultad y me acerque a la ventana, era de noche. 

— siéntate— dijo poniendo una silla delante de mí.

Me senté y ella empezó a vendar nuevamente, vendas nuevas y limpias. 

— ¿te gusta la noche?—preguntó.

— si.

— ¿que te gusta de ella?

— toda ella.

— ¿como fue entrenar a los deltas de la manada Luna Nueva?

— estuvo bien...

Ella me miro.

— ¿estas enojada?— la mire, no estaba enojada pero si distraída. 

— lamento darte esa idea, no estoy molesta.

Ella termino de vendarme y tomo otra silla sentándose enfrente de mí.

— gracias por salvar a Adrián.

Asentí.

— me gustaría, si no es mucho pedir— dijo ella apenada.

— ¿que?—pregunte. 

— Adrián está apenado y Oliver molesto por él al no ser capaz de cuidarte.

— No es obligación de Adrián cuidarme— dije— al contrario, esa es mi tarea.

Ella sonrió.

— cuanto has cambiado...

Tome su mano, Taylor era buena chica. 

— hablare con ellos mañana, arreglare las cosas. Ahora... ¿podrías dejarme dormir?

— claro que si, no tienes que decirlo— dijo ella saliendo con una sonrisa para luego cerrar la puerta.

Agudice mis sentidos y sonreí cuando no logre escucharla, la princesita era tan obediente, la luz que entraba por mi ventana fue bloqueada por una figura.

— Nivarna— dijo Said parado en el marco de la ventana.

— el tiempo pasa tan rápido— dije sonriendo con malicia— cuatro días más...

Él no dijo nada, al contrario bajo la cabeza como cada día que venía, apenado y dolido.

— ¿sigues lamentando mi herida?—pregunte— vamos Said, no morí.

— estuviste a punto— dijo.

— Hierba mala nunca muere— dije caminando a mi cama.

— y por eso pensé que morirías. Que equivocado estuve.

 

⚔ 

Me levante y me puse mi ropa observando mi rostro en el espejo, hoy lucia mejor que nunca.

Salí de la habitación y camine a la oficina de Adrián, cuando estaba por tocar la puerta la voz de la princesita me llamo

— oh Nivarna— me gire viendo a Oliver y Taylor— pensé que no saldrías.

— quise dormir más — dije— pero no me di cuenta que ya son las cuatro de la tarde y no he realizado nada productivo.

— ¿te sientes mejor?—preguntó Oliver acercándose a mí.

— si, pero necesito hablar con ustedes.

La puerta se abrió.

— Nivarna...— dijo Ardían viéndome sorprendido.

— aún no muero, querido, no se te hizo— él sonrió de lado.

— que mal...— dijo sonriendo.

— ahora... Arreglaremos algo— entre a su oficina mientras Adrián sostenía la puerta, espere por un tiempo para que Taylor y Oliver entraran, pero no lo hicieron.— ¡entra ahora mismo o iré por ti!—grite a Oliver.

Taylor entro y se coloco al lado de Adrián, Oliver entro mirando con molestia a Adrián, este se quito dejando que Oliver cerrada la puerta, mientras yo permanecía delante de los tres.

— ¿por que pelean?—pregunte.

— Oliver tiene razón— dijo Adrián— no pude protegerte.

— ¡casi muere por tu culpa!— culpo Oliver.

— lo hice porque tú me dijiste— dije a Oliver— si hubiera un culpable serías tú— él amplio los ojos de golpe.

No hay arma más letal que la mente misma.

— me dijiste que mi deber era proteger a la princesita— di un paso a él— lo hice, dijiste que debería proteger a mi luna y alfa— di otro paso quedando a centímetros— lo hice, por ti...

— yo...

— si hubiese muerto hubiera sido mi deber ¿o no?. Hubiera muerto como la digna amada del beta, la protectora perfecta para el luna y alfa. Porque ese es nuestro deber Oliver, dar nuestras vidas y felicidad por ellos. ¿ese es nuestro deber verdad?

Tome su mentón levantando su rostro.

— morir para protegerlos... Esa es nuestra única misión en la vida...

— no...— susurro.

Lo lamentaba. Levante mi palma y golpee su mejilla.

— ese es nuestro deber, Oliver. Si pertenecemos a este lugar este es nuestro deber. ¡Ante todo siempre estarán nuestros lideres!

— ¡Nivarna!— me llamo Adrián.

Me gire lentamente y agache el rostro.

— lamento haberte ocasionado tantos problemas, alfa Adrián— dije sumisa— debí protegerle mejor, no solo por ser el alfa— levante el rostro— si no por ser el amigo de mi soulmate... y además, ser como uno mio— él amplio los ojos sorprendido.

— ¿que te hicieron?—preguntó confundido.

— nada— dije sonriendo— comprendí cual es mi deber— di un paso hacia él y tome su mano— tu me diste protección, como tal te daré la mía




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