Desterrada

34. El inicio del caos

Salimos de la manada, todo iba bien y corría con libertad hasta que mi cuello ardió al igual que mi cuerpo.

— ¡Nivarna!— escuche el grito de Vlad.

Grite tan fuerte que todo lo que estuviera al rededor salio despavorido, me acuclille en el suelo y sostuve mi cuello.

— ¡No hagas esto!— pedí.

— para él morimos...—escuche a Livia en mi mente— lo mínimo que puedo hacer es que sufras.

—  ¡BORRA LA MARCA!—grite a Zack.

Él me vio asustado.

— dolerá— dijo sacando sus garras.

— solo hazlo....— pedí.

Zack tomo mi cabello con fuerza moviendo mi cabeza para tener acceso a mi cuello, sus garras rasgaron fuertemente haciendo que perdiera demasiada sangre.

— Zack...— lo llame.

Fue un pequeño momento en donde el dolor de mi cuerpo desapareció.

— desapareció— dijo Dhalia mirando.

— será breve, durada al menos dos días pero volverá a a-— Zack se detuvo.

— ¿que es eso?—preguntó Dhalia al ver mi cuello— ¿como es posible que aparezca en menos de dos segundos?

Yo sabía la respuesta. La marca sería difícil de eliminar. 

— Cole...— lo llame.

Él me vio y se acerco.

— amo a Oliver, pero ahora necesito que él me entienda, te pido que rompas la marca...— le me miro asustado.

— ¿pe... Pero por qué?

— porque esto duele como el infierno— dije tomando su brazo y aruñando hasta perforar su piel.

— hazlo rápido, justo en la marca— dijo Zack, tanto Dhalia como Zack me sostuvieron.

Los ojos de Cole se tornaron verdes y saco sus colmillos.

— ¡no lo permitas!— grito Livia. 

Cole me mordió y todo se calmo, empece a ver todo azul para luego no ver nada.

🏹

Abrí los ojos y observe a Aura, su mirada estaba llena de preocupación y habían pequeños restos de lágrimas.

— tengo sed— dije mirando el techo.

— oh Nivarna, por fin despertaste—  dijo aliviada, me levante sentándome en la cama y ella me alcanzo un vaso con agua.  

— ¿que hora es?— pregunte.

— seis de la mañana...

Mire a mi alrededor.

—  ¿acaso no dormiste?— pregunte.

— preferí cuidarte...

Vaya...

Aura era lo más parecido que tenía a una madre.

—  ¿como te sientes?— preguntó.

—  bien... Tengo que saber que ha pasado en mi ausencia.  

— deberías descansar otro poco.

Mire el techo, ahora estaba en una tienda, ahora estaba con Aura. Quería a Oliver conmigo.

— imagino que piensas en él—  dijo interrumpiendo mis pensamientos.

—  lo hago—  le asegure.

— Cole estaba preocupado.

Lleve mi mano a mi cuello, me causaba asco pero lo necesitaba.

—  ¿eso no hace que olvides al beta?

La observe de espaldas, ella sabía la respuesta, ella sabía que no olvidaría a Oliver con la mordida de un simple hibrido.  

Porque Oliver era fuerte y alguien como Cole no podría arrebatarle lo que le pertenece, yo.

— para nada, ahora solo lo recuerdo más— dije dejando el vaso de agua a mi lado.

— tienes que olvidar-

— ¡no!—grite haciéndola retroceder— no dejare que me alejes de él.

Mis ojos empezaron a arder, sabía que la loba dentro de mí quería salir e ir tras Oliver, pero no era tiempo... Aún no. 

— ¿cuanto tiempo llevo aquí?—pregunte al levantarme y sentirme mareada.

— dos días...

Vaya respuesta, estar sin Oliver terminara matándome.

— traje más agua tía Au-— el sonido de algo caer y la voz de una niña me hizo girar.

Cargaba unos pantalones de mezclilla y una blusa amarilla, su cabello estaba atado y me observaba con sorpresa.

— Layla... —la llame.

— Nivarna... Despertaste— dijo corriendo a mí. 

Ella se abrazo a mis piernas y yo me sostuve de Aura para no caer.

— por fin, por fin, por fin...— alegre me miro y con esa gran sonrisa me hizo sonreír.

— que bueno verte ¿como has estado?— le pregunte sentándome.

— les traeré un vaso de chocolate— dijo Aura cariñosa, me encantaría decir que su sonrisa y amabilidad era falsa, pero no, a la pobre de Aura se la ablanda el corazón.

Con mi mano toque el rostro de la niña, todo estaba bien...

— Tía Aura dijo que te traería.

Mire a Aura de espaldas ¿que le dijo a la niña?

— Aura...— la llame amenazante.

— tu mamá ha sido tan buena conmigo— siguió la niña— desde que me trajeron me consintieron, aquí si puedo jugar ¡ser fuerte como tú!.

Mamá...

Aura puso dos tazas frente a nosotras.

— gracias, madre— dije sonriéndole cálidamente, ella me vio con sorpresa y asintió— ¿podrías darnos un tiempo a solas?

Ella asintió retirándose, mire a Layla y acaricie su cabello.

— ¿no te han hecho daño verdad?—pregunte.

Ella negó moviendo la cabeza.

— estoy bien pero me sorprende que mamá no me haya llamado, no le gusta que este mucho tiempo fuera de casa.

— ¿y que te parece el lugar?

— es un campamento hermoso, me alegra que hayas venido a enseñarle a los demás, así no me sentiré tan sola.

Su imaginación era tan grande, Aura engaño a la niña.

Tome otra sorbo de mi chocolate.

— ¿sabes cuando acabara? La verdad empiezo a extrañar a mamá.

— quizás unos días más— dije— necesitas hacerte más fuerte después de todo. 

Me levante y camine saliendo de la tienda, al salir mire a los desterrados y por fin sentí el cálido sol en mi rostro.

Este era un comienzo, el principio del caos... Entraría y lideraría tomando el lugar que me corresponde, al lado de la persona que amo y matando a todo quien se interponga.

Ariana...

Jasper...

Adrián

Taylor...

Celia...

 

 

 




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