Destino

Capítulo 1: La llegada

Antes de ingresar a la universidad me tomé un año zabatico y decidí pasar una temporada con mi tía y mis primos en India. Mientras mi madre se encontraba en un viaje de negocios.

Mi tía Indira es la hermana de mi padre, quien falleció hace mucho tiempo. Ella vive con sus hijos Denali y Arun. El padre de ellos, o sea mi tío, dejó de existir mucho antes que el mío a causa de un accidente.

Más menos recordaba la casa, pues antes de irnos a Sudamérica, tuvimos un tiempo en ella hasta mi seis años.

Desde ese tiempo no he ido más, solo nos hemos comunicado con mis parientes a través de videollamada.

Pero obviamente tenía pensado volver a verlos algún día personalmente y pasar una temporada con ellos, aunque nunca pensé que sola, sino con mis padres.

La muerte de padre nos afectó fuertemente a mi madre y a mí, fue asesiando en nuestra propia casa y lo peor de todo es que vi cuando lo hacían. Pero no quería recordar aquella noche oscura de mi vida.

Lamentablemente no vi el rostro de quién lo asesinó y en ese momento decidí encontrar al responsable.

Por lo tanto mi visita a la India no solo era para vacacionar, sino averiguar los antiguos contactos de mi padre y descubrir a su asesino para rendirle cuentas o bien, entregarlo a la justicia. 

Veremos lo que pasa en ese momento.

Tía Indira me estaba esperando en el aeropuerto, junto a Denali y Arun.

- ¡Lía! - dice Denali, era el apodo que me puso para acortar mi nombre -. ¡No sabes lo feliz que estoy de verte! - dice abrazándome fuertemente.

- Igualmente prima, estoy contenta de verlos.

Luego de que Denali me saludó, siguieron los demás y nos dirigimos al auto.

Arun era el que manejaba, tía Indira iba sentada en el asiento del copiloto, Denali y yo en la parte de atrás.

- Cuéntame Denali, ¿cómo te fue en tu primer año en la universidad? - pregunté.

- Digamos que bien, aún me cuesta entender un poco las materias pero dentro de todo bien.

- ¿Y a ti Arun? ¿Cómo te va en el negocio de las especias?

- Por ahora bien, mucho más ahora en primavera.

- Me alegro. Tía, ¿aún sigues con el negocio de la costura?

- Sí, pero en menos cantidad. De todas formas me va bien.

- Bien - expreso sonriendo.

- A ti como te fue en el último año de secundaria - preguntó Denali.

- Bien, se me complicó un poco en matemáticas, pero pasé con una nota aceptable.

- De todas maneras estuviste bien.

- Sí, no me quejo.

- ¿Cómo está tu madre? - preguntó tía Indira.

- Mamá está muy bien, en estos momentos se encuentra en Francia, sellando algunos negocios para la empresa en la que trabaja.

- Es bueno escuchar eso.

Tiempo después hablamos un poco del clima y llegamos a la casa, no había cambiado mucho.

Bajamos las maletas del carro y Denali me ayudó llevarlas a mi habitación, solo requirió de un solo viaje. 

Obviamente me quedé en mi antigua habitación que compartiría con Denali.

- ¿Recuerdas esta habitación?

- Claro que la recuerdo, es nuestra habitación de cuando éramos niñas, me alegro que la compartas conmigo nuevamente.

- Aunque no por mucho tiempo.

- ¿Por qué?

- Pronto me casaré.




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