Destino (familia O-R)

Rencuentro

Entrando en la oficina de Eduardo - ¿Cuándo tienes la reunión con la constructora? 

Al oír la puerta Eduardo levanta la cabeza del computador - En unas horas. (chequeando el reloj) - ¿Vienes conmigo? 

-No, lo dejo en tus manos sabes que no es mi fuente.

-Bueno.

-Tienes todo que no así como hablamos. 

-Si, aquí es el papel en el que pusimos todo. 

-Muy bien, la quiero así como hablamos. (Eduardo asiente) - Sé lo merecen.

-Por supuesto, me da gusto que logramos comprar ese terreno. 

-Y como no. (abriendo las manos) - Estás hablando con el mejor negociador del mundo. Ese si es mi terreno (apuntando con el dedo a Eduardo y lo mueve) - no el arreglo. 

Riendo - Si, si negociador por eso no vas ni volver a ver a esa chica. 

-Lo difícil siempre es más dulce. 

Eduardo sigue con la risa - Que grande es esa tu autoconfianza. 

-Que puedo, soy un hombre al que siempre todo sale como quiere.

Esas palabras cambia la cara de Eduardo, pero y de Fabio que al ver la cara de su hermano se dio cuenta donde fueron los pensamientos de su hermano. Después de minutos en silencio. 

-Hm, h. (aclarando la garganta y borrando los tristes recuerdos) - Voy a reenviar el informe y me voy.

-Si, bueno te dejo a eso y nos vemos cuando vuelvas. Quiero cada detalle no lo olvides (ya en la puerta pone el dedo en su dirección).

 

-Buenos días, (apuntando con el dedo antes de ofrecer la palma para estrecharle la mano) - ¿señor Olmedo?

-Si, usted es Noemia Canceras. (estrechándole la mano)

-Si, mucho gusto, sígame.

Y así se dirigen a su oficina. De donde sale varios minutos después para dirigirse a la otra.

-Van a ver ella es una de las mejores que tengo estoy segura de que cumplirá a la perfección sus ideas. (Noemia le dice en el camino a la oficina de la arquitecta)

Tocando la puerta Noemia asoma la cabeza con la pregunta - Karla ¿podemos? (y entra seguida de Eduardo sin esperar la respuesta)

-Si, por supuesto (antes de ver a Eduardo)

-El señor Olmedo (apuntando hacia él con la mano) - será tu próximo trabajo. Ha venido aquí para hacer una casa de vacaciones, así que los dejo para qué se ponen de acuerdo. Nos vemos después (dirigido a Karla, ofreciendo su mano a Eduardo) - fue un gusto señor Olmedo lo dejo en buenas manos.

Por fin solos Karla y Eduardo salen del asombro de volver a verse después de tantos años, todavía en el lugar donde los dejo Noemia mirándose las caras sin poder creerlo todavía Karla se mueve primera hacia su mesa y en el camino.

-Por favor siéntase. (Cuando Eduardo ya está en la silla y ella se sienta) - ¿Si quiere le puedo decir a Noemia que le busca a otra persona?

Viendo que va a levantar auricular del teléfono - No, no es necesario. (levantando sé un poco de la silla y extiende la mano en dirección al teléfono) 

- ¿Podemos trabajar juntos no?

Karla mueve la cabeza de lado a lado y quita la mano del auricular.

-En fin quien mejor que tú para lo que queremos hacer.

-¿Queremos?

-Si, Fabio y yo.

-A si olvide que ustedes 2 todo hacen juntos.

-No todo, pero esto es algo familiar así que.

-Si tiene razón y tampoco es asunto mío, ¿entonces en que puedo ayudarle?

-Compramos un terreno con lago alado y queremos construir una casa en él. Es uno de los lugares favoritos de mamá así que lo pensamos hacer en su homenaje.

-Su idea me encanta, sería encantada en ser parte, pero ¿Está seguro de que quiere que yo lo haga?

-¡Si! (lo respondió tan deprisa que sintió que necesita explicarse) - Si, bueno quien lo puede hacer mejor que tú que conoces el estilo de papá y combinarlos con nuestros deseos.

Sorprendida con la actitud de Eduardo, Karla se perdió en sus palabras y se quedó viéndolo. Dando se cuenta de que dejo de hablar - Si, bueno sí, hagámoslo.

-Gracias. (sintiendo alivio Eduardo cambia la postura en la silla)


-De nada, será un gusto poder hacer algo más para Neren. (Silencio los invade y él solo asienta con la cabeza)

-¿Lo quiere comenzar o hagamos cita?

Aquí tengo papeles (sacándolos del maletín) - contienen los datos del terreno y lo que Fabio y yo pensamos para la casa.

-Okay, yo revisare esto y podemos poner la cita para ver el terreno y después queda solo hacer el diseño que ustedes lo aprueben y construir. Por supuesto debemos ver si conseguiremos todos los permisos.

-Muy bien, ¿tienes tiempo para qué te explicó lo que pensamos?

-Estoy libre, escuchamos que quieren.

Y así han comenzado a trabajar él le expreso todos los deseos que tienen él y Fabio, como todo se ve y quieren que se vea. Tiempo que ella pasó escuchando lo y comenzando y ver como pudiera todo verse.

Ya con todo dicho están hablando de los últimos detalles cuando Eduardo pregunta - No te vi en el funeral.

-Eso es porque no fui, no pensé que hubieran querido que le amargue más el día.

-Sí, tienes razón (dijo bajito que ella lo oyó solo murmurar) - Oye perdón por todo si eso te consuela hemos pagado caro lo que les hicimos.

-No, nada puede disminuir lo que paso y perdón, pero no amo hablar de ese tiempo y menos contigo.

-Tienes toda la razón. Nadie puede comprender lo que el otro siente, pero la culpa que llevo siempre va a ser mi cruz. Quisimos separarlos en fin terminamos perdiendo a papá para siempre.

-Con el tiempo va a aprender vivir con lo que siente.

-¿Tú vives de esa manera? Escondiendo todo adentro.

-Por el momento, pero hasta que tengamos memoria, pasado y recuerdos quedaran nuestros jueces... Y la culpa (la corta).

-Nuestra enemiga número 1. Bueno nos vemos entonces para ir al lago ver el terreno. (ofreciéndole la mano)

Mirando la mano que por primera vez desde que Neren los presento se la ofrece Karla se la estrecha -Adiós.

-Hasta pronto. (saliendo así de su oficina)

Karla se derrumba en su silla preguntando sé si estaría soñando. Agara su celular y hace la llamada - Valeria, ¿nos podemos ver es urgente?

 




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