Destino Inesperado

Capítulo 5

— ¡Como que un hijo tuyo anda por allí! —exclamo el rey. — Qué pasó Luciano, que hiciste.

— Papá, te hice caso con los espermas, contacté con una clínica de fertilidad, y todo estuvo bien hasta que el imbécil de Christopher dejo mis espermas en un laboratorio y otro médico las tomo sin saber de quién era el donador. E inseminó a una mujer sin su consentimiento, pero no sabemos dónde se encuentra.

— Un nieto mío, en el vientre de una mujer extraña y no sabes quién es. Por Dios Luciano tienes 27 años, no eres un bebé.

En ese momento entras Cassia a la habitación, y se queda mirando a los dos.

— Cómo que un nieto… Qué fue lo que pasó Luciano, quién es la chica que lleva en su vientre el heredero de Aragón.

— ¡Mamá que haces en la puerta escuchando lo que le dije a papá! —exclamo Luc.

— Quiero saber la verdad, Lucy que pasó.

— Está bien mamá, los dos saben que tengo problemas para tener hijos y bueno quería hacer lo mismo que papá, guardarlo en una bóveda criogénica, pero el estúpido de mi amigo los dejo por allí y ahora hay un hijo mío en el vientre de una mujer que no conozco, la verdad no sé como será esa mujer.

— Eso fue los mismos que me pasó con tu padre, mi amor que vamos a hacer, tenemos que buscar a esa chica.

— Tendremos que hablar con el director de la clínica.

— Papá, mamá, pero no quiero que nadie se entere de que el príncipe de Aragón no puede tener hijos normales.

— Vamos hijo, no pienses en eso, voy a hablar con unos amigos y contactaremos con la clínica y saber quién es la chica.

 

En ese momento Cassia pensó en Antón, él los ayudaría a encontrar a la mujer. Y era un hombre muy serio en esas cosas.

 

— Habla con Antón, él puede ayudarte.

— Por favor mamá Antón ya está muy mayor.

— Igual que nosotros, pero él es buen diplomático, así que yo hablaré con él y ojalá Antón consiga la mujer.

— Gracias mamá, eres un sol.

— Mi Luciano, eres un hombre mayorcito, ya no eres un niño y sabes muy bien que pronto, tu padre, pondrá en ti el peso de su corona y un reino.

— Lo sé mamá.

— Entonces debe saber, que es tu deber al encontrar esa mujer, de comprometerte con ella, ya lo sabes.

— Si hijo es una responsabilidad.

— Por favor papá, mamá, no puedo hacer eso, saben bien que no me quiero casar.

— Pues lo siento mucho, tienes el deber de hacerlo como príncipe que eres y heredero al trono de Aragón.

 

Luciano se molestó y salió de la habitación de sus padres, para la suya. Y se encontró con su hermana en el pasillo. 

 

— Uyy… Estás molesto hermanito.

— No vayas a comenzar Lucia.

—Sabes que me entero de todo.

— Me imagino que Christopher hablaría de ello contigo.

— No metas a tu amigo en esto, yo sé todos tus pasos, así que eres padre de un hijo que lleva en su vientre una mujer extraña, hermano ahora te toca casarte con esa mujer, que no sabes de dónde es.

— Lucia déjame en paz.

Y se fue caminando por ese pasillo preocupado por lo ocurrido.

 

— ¡Cómo! —exclamo Antón. — Luc va a hacer papá, como es eso Cassia dónde está la prometida.

— No, está prometido, necesito que busques a una mujer, Antón.

— A caray que hizo Luc, tiene algún problema.

— La verdad uno y bien grande esa mujer que quiero que busque es la madre de mi primer nieto.

— Como que nieto, Luciano dejo embarazada a una mujer.

— Antón es más complicado.

—Eso no suena bien, entonces cuéntame.

— Luciano quiso hacer lo mismo que su padre, pero las cosas se le salieron de las manos y no termino nada bien.

— Ve al grano Cassia.

— Bueno que inseminaron a una mujer con los espermas de Luciano en la clínica donde trabaja su amigo. El doctor lo hizo por equivocación, tomo los de mi hijo. Y una mujer que no sabemos cómo se llama, lleva en su vientre al próximo heredero de Aragón.

— Y quieres que averigüe qué paso con la mujer. Cassia a mi edad ya no estoy para eso, me designaron un cargo y es de diplomático.

— Por eso mismo vengo a pedirte ayuda eres el mejor diplomático que tenemos en Aragón, tú podrás ayudar a Luciano a encontrar a esa mujer.

— Vaya, siempre tengo que ser, yo quiero arregle todo en esta familia y el trono.

— Sabes que si Antón eres nuestro amigo también, recuerda todo lo que hiciste conmigo cuando me buscaste.

— Como no recordar aquellos momentos, el Luca no quería decirte nada y te trajo con engaño, yo tuve que ayudar en ello.




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