La oficina de liam estaba viendo un nuevo amanecer, con una victoria aplastante al ataque, con sus clasicas sillas rojas y azul, las cuales ocupaban max y matias respectivamente, mientras a su lado estaba en silla de ruedas lucia. Segun los medicos se le rompieron 5 costillas y se le hirio una pierna de forma grave, aunque no se habia roto si se le lastimo los musculos. Aun asi, se iba a recuperar pronto.
Detras del escritorio habia una pantalla gigantesca y entre la pantalla y ellos estaba liam, de espaldas mirando la pantalla.
Matias estaba confundido sobre lo que iba a pasar, pero estaba a su vez emocionado, ya que liam le habia dicho que habian buenas noticias, habian pasado hace 3 dias el ataque y max estaba algo traumatizado, asi que con suerte esto mejoraria, hoy 17 de febrero era el dia donde le ganaron a uniform, segun liam.
La pantalla se ilumino, y se mostro a un grupo de hombres uniformados, quienes aparentaban estar molestos, un hombre de pelo negro y bigote se acerco a la pantalla, pero liam le hizo un gesto con la mano para que parase.
— Bueno, creo que ya saben quien soy. — Dijo liam, matias nunca lo habia oido tan serio. — Yo tambien se quienes son, poseer un techtive es un delito muy grave en private, pidieron pena de muerte para todos ustedes pero les dije que solo se merecian una advertencia. Private los rastreo y ahora sabemos todo sobre ustedes, su base de operaciones y planes, esclavizar a alienigenas, pff. Que plan estupido, ¿que esperaban lograr?, ¿tener un pequeño ejercito proveniente de las estrellas?. — Liam parecia burlarse de ellos, hablando con un tono fanfarron. — Pero, como sabran, sus jaulas donde contenian a sus presas estan vacias en su totalidad, private se encargo de volver a cada alienigena a su planeta de origen, ademas de borrarles la memoria, estoy un poco en contra de que la gente olvide que fue secuestrada... — Hizo una pausa dramatica. — Pero lo hice para protegerlos a ustedes y a la tierra, no queremos una legion de Trafuyes o Zakadionos llegando a la tierra. — Los apunto un instante por un dedo para posteriormente volver a poner su brazo de forma neutra. — Esto es lo que ocurrira, dejaran de secuestrar alienigenas. Estan destinados a proteger este planeta de ellos, bien. Respeto la autoridad local, soy solo un pequeño guardian de las estrellas. Pueden seguir protegiendo a la tierra como mejor consideren, pero quiero que me dejen a mi actuar libremente, que no vuelvan a dañar a ninguno de los mios. — Dijo dandose media vuelta y apuntando a lucia. — y quiero que no secuestren a ningun alienigena, ¿Esta claro?.
Para matias, esta situacion era rara. Nunca habia visto a liam tan serio, no parecia propio de el. En la pantalla el hombre de bigote se notaba preocupado y hasta diria que avergonzado pero suspiro.
— Te lo prometemos.
Liam volteo un segundo a sonreirles y mirarlos con una cara que claramente decia "se los dije".
— Bueno, no tenemos nada mas que discutir. Nos vemos en la proxima, si el universo quiere, en mejores condiciones. — Dijo liam.
Posteriormente toco un boton azul en su escritorio y la grabacion termino. Liam se dio media vuelta y se puso a ojear papeles, mientras se sentaba
— Tengo malas noticias equipo, private me informo hace unas horas, que sapp escapo — Dijo liam de forma algo melancolica. — Aun asi, no creo que venga a por aqui, sera problema de otro detective. — Entre los casos de hoy tenemos varios interesantes, desde una mujer que dice que esta muerta hasta gente que afirma que en un callejon oye voces raras. Max te quiero conmigo en el callejon, suena interesante. ¿No lo crees? — Dijo mientras sonreia.
— Liam... Quiero renunciar.
La sala se lleno en silencio, matias no sabia nada de eso, vio de reojo a lucia quien tampoco reacciono y dejo a max hablar.
— ¿Quieres renunciar?, ¿Porque?, ¿no la pasamos genial?
— Liam, te admiro mucho, admiro quien eres, admiro a tu raza, admiro tu profesion y eres mi amigo, pero esta vida no es para mi, yo no puedo seguir soportando el hecho de estar en contra de alienigenas asesinos o quedar varado en el pasado, yo no quiero mas esto... — Dijo max, un poco derrumbandose y llevandose con frustracion la mano a la cara, pasandosela por ella de arriba hacia abajo.
— Puedo darte tu propia oficina a prueba de explosiones nucleares o puedo darte un arma super poderosa, a lucia le sobran. ¿No es asi?
Lucia no contesto y solo miro de forma molesta a liam.
— Liam, tu no lo entiendes... yo me quiero ir. Lo pense mucho, pero finalmente no creo que esta vida sea para mi.
Liam guardo silencio un momento, se levanto y le dio un abrazo a max. Matias se sorprendio de esto y hasta le dio un poco de ternura.
— Respeto tu decision — Dijo liam, de forma triste.
— Gracias, liam.
Liam saco de su abrigo una tarjeta y se la dio a max.
— ¿Una tarjeta?
— Si algun dia, las fuerzas del espacio vienen a por ti, cambias de idea o solo quieres hablar con un amigo, puedes llamarme. — Dijo liam con una sonrisa.
— Gracias. — Dijo max de forma emocionada mientras lo veia.
— Somos tus amigos, max. — Dijo lucia.
— Y lo seremos siempre, nadie puede entender lo que vivimos. — Añadio matias.
Max se levanto de la mesa y se dirigio al marco de la puerta, liam lo siguio hasta cerca de ella. Max se giro y nos vio a todos.
— Gracias, no crei que lo aceptarian tan rapido.
— Entiendo lo que es tener miedo. — Dijo liam. — Tomate el tiempo que necesites para guardar tus cosas, no olvides despedirte de betty y llevate un par de azucares de la maquina de café, el azucar de Faxus es escaso por aqui.
Max asintio y se retiro lentamente caminando, liam se dio la vuelta, suspiro y se puso manos a la obra.
— Bueno, los casos nunca se detienen, la tierra nunca deja de estar en peligro. Matias, conmigo tenemos un par de casos por atender. Lucia, tu tambien quedate descansando. Puedes simplemente leer los informes y usar internet para verme diciendo que pasa. — Liam hizo una pausa para respirar profundamente — Los casos no se resolveran solos, en marcha, matias.