Detrás de la Fusta

Capítulo 1: El color de la seda

El primer recuerdo que guardo no tiene forma, pero sí olor. Huele a alfalfa fresca, a la leche tibia de mi madre y a la libertad de un prado que, en ese entonces, me parecía infinito. Nací bajo el sol de primavera, con un pelaje azabache tan intenso que el capataz de la finca dijo que parecía "un pedazo de noche caído en la tierra". Me llamaron Eclipse.

En aquel entonces, mis patas eran largas y torpes, un juego de palos desobedientes que me hacían tropezar mientras intentaba perseguir el viento. No había fustas, no había vendas, solo el roce de la hierba en mi vientre.

Pero el paraíso tiene fecha de caducidad cuando naces con buena sangre.

El recuerdo se desvanece con el sonido seco de un cerrojo metálico. El olor a pradera es reemplazado por el hedor agrio del desinfectante y el serrín húmedo. Ya no soy un "pedazo de noche"; ahora soy el número 42.

Estoy de pie en un box de tres por tres metros. Mis vendas blancas, apretadas como grilletes, mantienen mis tendones en una tensión artificial. El pelaje que antes brillaba bajo el sol, ahora está cubierto por una fina capa de sudor frío y el polvo del camión que me trajo al hipódromo.

—Ya es hora, campeón —dice una voz ronca que no guarda ningún afecto.

Siento el bocado de hierro frío lastimando mis encías. No es una invitación a correr, es una orden. Me sacan al pasillo y el eco de mis herraduras contra el cemento suena como una cuenta regresiva. Afuera, el rugido de la multitud espera su espectáculo, sin saber que el "campeón" que verán en la pista murió un poco el día que aprendió que, en este mundo, correr no es un instinto, sino una condena.

El camino hacia la pista es un desfile de vanidad. Siento las manos de extraños palmeando mi cuello, evaluando la firmeza de mis músculos como quien revisa una mercancía. Los jockeys pasan a nuestro lado, envueltos en sus sedas de colores chillones: amarillos, azules y rojos que lastiman la vista bajo las luces blancas del hipódromo.

Me obligan a caminar en círculos en el paddock. Mi corazón golpea contra mis costillas, un tambor sordo que solo yo puedo escuchar. A mi lado, un alazán de ojos desorbitados intenta encabritarse; el tirón seco de su bocado lo devuelve al suelo con un chasquido de dientes. Todos estamos aquí por lo mismo, pero cada uno carga su propio miedo en silencio.

—¡Arriba! —grita el entrenador.

Siento el peso del jockey sobre mi lomo. Es ligero, casi imperceptible, pero sus botas se clavan en mis flancos con una familiaridad cruel. Ya no soy Eclipse, ya no soy un ser vivo; soy una extensión de sus manos y de su ambición.

El ruido de la multitud se vuelve un zumbido ensordecedor mientras nos dirigimos a los partidores. Esas estructuras metálicas parecen jaulas de hierro esperando devorarnos. El aire aquí huele a adrenalina pura y a algo más... algo químico, un rastro amargo en mi boca que me hace sentir los sentidos demasiado despiertos, como si mis nervios estuvieran a flor de piel.

Me obligan a entrar. El espacio es tan estrecho que mis costados rozan el metal frío. El ruido del cerrojo cerrándose detrás de mí es el sonido más solitario del mundo. Y luego, el silencio. Un segundo que parece una eternidad.

Mis fosas nasales se dilatan, buscando un aire que no llega. Mis músculos están tan tensos que vibran. Miro hacia adelante, hacia la cinta de tierra marrón que se extiende como una herida abierta.

Entonces, el estruendo. Las puertas se abren con un golpe metálico y el mundo explota.

—¡Corre! —ruge el jockey mientras el primer latigazo de la fusta me quema la grupa.

No corro por la gloria. Corro para que el dolor se detenga.

Fin del Capítulo 1

Holaaaaaaaa :D yo soy Deisy-Axar, la creadora de esta historia. Espero que les esté gustando, porque siendo sincera, estoy emocionada por lanzarla jeje.

Eclipse es un hermoso caballo negro azabache, purísimo, sin ningún rastro blanco. Ha ganado alrededor de 18 carreras y apenas tiene 3 años, por lo que pronto llegará su momento de la Triple Corona :p.

¿Que les parece la historia? ¿En qué debería de mejorar? Los leo, ¡Adiós! :D



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En el texto hay: drama aventura, realismo crudo

Editado: 21.04.2026

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