♡
_________________________
—¿Por qué siempre preguntan por Yoongi? —bebió agua de su botella—. Esta situación me empieza a molestar —se quejó.
—Tú puedes —le dio ánimo su manager con una sonrisa—. Lo hiciste de maravilla, Jimin.
—No volveré a ese programa nunca más. —Se recostó en los asientos—. Se suponía que era una entrevista en donde solo preguntarían por el nuevo drama que estoy protagonizando, no que mencionarían mi relación con Yoongi.
—El público ama su relación, y están usando eso para tener más rating. —Revisó los papeles que traía en su portafolio—. En dos horas tienes de nuevo grabación. Estamos a tiem...
Las palabras se le cortaron al mirar por la ventanilla polarizada de la camioneta y su expresión se endureció al momento.
—Otra vez ese muchachito. —Cerró su portafolio mientras mantenía los ojos en el jovencito que estaba cerca.
—¿Quién? —se levantó con curiosidad y se inclinó levemente hacia la ventana.
«Y ahí está él otra vez, al otro lado de la calle, recostado en su moto con la mirada fija en mi camioneta. ¿Qué es lo que quiere? ¿Un autógrafo?», se preguntó el joven actor.
Pero había algo extraño, no parecía nervioso, no parecía emocionado, no parecía… un fan.
—Debería llamar a la policía. —Lo miró con los ojos entrecerrados.
—Ay, Jin, no seas exage...
—¡Te está acosando! —Tomó su celular y empezó a presionar en la pantalla—. Te sigue todo el día. Si no fuera por Namjoon, estoy seguro de que ya se te hubiera lanzado encima. —Llevó el celular a su oreja y dijo—: ¿Hola?
—¡Jin! —Le quitó el celular y lo apagó—. Solo es un fan más, ya verás que sí. —Abrió la puerta y salió, cruzando la calle, primero percatándose de que no hubiera autos a toda velocidad.
El aire de la calle golpeó el rostro del actor.
—Jimin... —Fue detrás de él con preocupación—. Namjoon, quédate cerca —le pidió al guardaespaldas que estaba fuera de la camioneta.
El joven de traje solo asintió ante su pedido y caminó cerca de Jimin.
Y con cada paso que daba hacia la moto se sentía la pesadez. Como si su instinto le gritara que se detuviera… pero su curiosidad simplemente era más fuerte.
—Hola —saludó el antes mencionado—. Me has estado siguiendo mucho. ¿Eres uno de mis fans, verdad? —Le sonrió al estar frente a él—. Tengo fans mayores, pero ellos no me suelen seguir. Al menos, no como los más jovencitos. ¿Quieres un autógrafo?
Pero esta persona no le respondió, solo se limitó a sonreír de lado, para luego subirse a su moto, ponerse el casco y dejar al joven actor confundido.
«¿Cuál es la razón de que me sigas tanto?», se preguntó a sí mismo. «¿Quién se supone que eres?»
—Qué descortés... —susurró mientras veía cómo se alejaba la moto.
Por otro lado, su manager sentía algo de alivio al ver a Jimin caminando de vuelta a la camioneta.
Su artista siempre estaba rodeado de personas, pero estas no solían aparecer en cada lugar que Jimin visitaba, al menos no cuando se suponía que nadie sabía.
Y ese muchacho… no parecía alguien que estuviera ahí por casualidad.
A Jin no le agradaba para nada la presencia del desconocido de la moto negra; definitivamente, contrataría más seguridad personal para Jimin.
—¿Ves? No se me lanzó encima. —Se metió en la camioneta—. ¿Iremos a ver a Yoongi antes de ir a las grabaciones?
Namjoon se subió al asiento del piloto y encendió el automóvil.
—Eso sería perfecto. —Siguió a Jimin y cerró la puerta para ponerse en marcha.
La camioneta arrancó.
Y a varias calles de distancia… desde un callejón, una moto negra volvió a encender su motor justo cuando lo vio pasar.
...
Sí, su bello novio tenía una maravillosa voz y una gran habilidad para escribir canciones, eso no lo negaría. Le agradaba mucho verlo trabajar en lo que tanto le gustaba.
Pero había estado sentado con los brazos cruzados en la misma silla desde que llegó, con la misma postura y la continúa espera.
Seguía esperando a su novio, quien seguía hablando con el personal del staff sobre quién sabe qué. Eso le molestaba aún más, especialmente cuando ni siquiera lo había saludado. No le había dedicado ni una sola mirada, ni un gesto, ni siquiera ese pequeño asentimiento que antes bastaba para hacerle sentir... elegido.
Era un hombre ocupado, Jimin lo entendía, pero dentro de poco él tendría que marcharse de nuevo al set de grabación y, al parecer... sin haber hablado ni siquiera un poco con Yoongi.
Lo extrañaba.
Lo extrañaba incluso cuando lo tenía frente a él.
Quería estar a su lado, pero no podían seguir así. Cada vez se distanciaban más.
—Jimin... —Se agachó un poco para estar a su altura—. Ya debemos irnos si no queremos llegar tarde a las grabaciones.
Park Jimin, guardando un poco de silencio antes de hablar y perdiéndose en el rostro de Min Yoongi a lo lejos, suspiró. Luego le respondió a su manager:
—Creo que es lo mejor. —Se puso de pie, colocándose su abrigo gris con ayuda de Jin—. Luego hablaré con él —dijo, mirando cómo su novio por fin se acercaba, pero ya era tarde—. Vámonos —se dio la vuelta, colocando sus manos en ambos bolsillos del pantalón y empezó a caminar elegantemente hacia la salida.
Como si eso le permitiera recuperar la dignidad que había perdido ahí, esperando mientras todos lo miraban con pena.
—¡Jimin, espera!
Jimin escuchó su voz, pero eso no lo hizo detenerse.
Lo había esperado por más de una hora y ni siquiera había recibido una sonrisa.
—¿Y de qué capítulo serán las grabaciones de hoy? No me lo has dicho aún —preguntó, ignorando completamente las miradas que las personas les daban por no detenerse ante el llamado de su novio.
—¿No lo hice? —Jin abrió rápidamente su portafolio y revisó una de las tantas hojas—. Oh, aquí está.
—¿Entonces? —preguntó—, ¿cuál es el capí...?