Detrás De Los Reflectores |kookmin|

Capítulo 14

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Las noches mayormente eran frías, pero esa en especial se sentía más helada de lo normal, jungkook subía las escaleras al segundo piso en silencio, no podía hacer ruido o todos se despertarían y lo descubrirían. Estaba frente a la habitación de Jimin y no pudo evitar abrirla y verlo descansar con tranquilidad.

Se acercó hasta donde estaba descansando, estaba abrazaba una almohada con fuerza, se puso en cunclillas y no pudo evitar quedar cautivado por como dormia, no se veía como el chico que le lleva la contra todos los días, entonces pudo nortar el rastro de lágrimas en su rostro apenas visible, las limpio de manera suave con sus dedos. Había estado llorando y creía saber por qué.

Bajo la cabeza, el chico lo hacía entrar en conflictos incluso dormido.

—¿Qué me estás haciendo? —susurro.

Entonces saco de su bolsillo uno de los aretes que encontró frente a la puerta de su habitación hace unas horas. Era el que Jimin había dejado caer sin darse cuenta mientras intentaba salir en silencio después de haber escuchado todo.

Tragó duro y camino hacia la puerta.

¿Como podía dejar que emociones banas lo manejaran?

El tenía que cumplir con algo que le habían mandado y ahí estaba, parado mientras su ser le decía que debía hacer todo lo contrario.

Camino hacia la habitación de Seok Jin, cargo el arma que tenía en su mano y abrió la puerta. Solo tenía que presionar, un solo movimiento y luego tenía que encargarse de Namjoon. Eso era todo. Algo muy sencillo.

Pero entonces dudo, su cabeza últimamente estaba llena de puras dudas que intentaba manejar de alguna manera, pero siempre terminaba en una sola cosa de manera inconscientemente, proteger a Park Jimin.

Y no pudo.

Seok Jin era como un hermano para Jimin.

Vio el pendiente aún en su mano y lo apretó con molestia para continuar con su guardia.

...

Jungkook estaba entrando al condominio cuando lo vio.

Jimin permanecía recostado contra su camioneta con la mirada perdida en algún pensamiento que parecía pesarle demasiado.

La escena lo detuvo por un segundo.

Solo uno... O quizás más de lo que esperaba.

¿Cuántas veces lo había visto ya? ¿Y desde cuándo se sentía como si lo estuviera viendo por primera vez… todos los días?

¿Qué le pasaba?

Park Jimin lo desarmaba por completo.

Y odiaba esos momentos en los que bajaba la guardia… porque eran exactamente los momentos en los que más quería acercarse.

Hasta que Jimin levantó la mirada y la conectó con la suya.

Entonces el cambio fue inmediato.

Al notar su presencia, frunció el ceño y se reincorporó con lentitud, manteniendo los brazos cruzados sobre el pecho, como si levantara una barrera invisible entre ambos.

Seguía molesto.

Y probablemente… le desagradaba su presencia.

Eso pensaba el guardaespaldas.

Y no lo culpaba.

Después de escuchar que planeaban matar a uno de tus amigos… ¿Quién no estaría así?

Aunque él jamás había considerado eso como una opción.

No soportaba la idea de ver a Jimin sufrir por Seok Jin, ni el odio que podría dirigirle después.

Aunque… tal vez ahora ese odio ya se lo había ganado.

Y, una vez más, se preguntó por qué seguía pensando en eso.

¿Por qué le importaba tanto… al punto de no haber podido levantar el arma para matar a Seok Jin anoche?

¿Tanto le pesaba la imagen de Jimin llorando?

Aunque, después de todo…

Sus lágrimas ya lo habían arrastrado hasta su puerta una vez y lo habían hecho confesar algo sin su permiso.

—¿Por qué te demoraste tanto? —soltó Jimin, molesto—. ¿Dónde queda la importancia de los dos metros de distancia?

Abrió la reja con brusquedad, evitando mirarlo directamente.

Jungkook soltó un suspiro corto, casi una risa sin humor.

—Ni tú mismo te entiendes, Park. Primero me pides que me aleje… y ahora quieres que esté detrás de ti. En media hora cambias demasiado rápido de opinión.

—Seok Jin no puede verme llegar solo. Es solo eso. —Entró sin mirarlo.

Jungkook lo siguió, metiendo la moto al jardín.

—Hubieras pensado en eso antes de salir solo. ¿En qué estabas pensando?
¿O planeabas escapar… y después te arrepentiste?

Jimin se detuvo apenas un segundo.

—Jamás abandonaría a mi familia cuando está en peligro. A diferencia de ustedes… nosotros sí sabemos lo que es sentir afecto por alguien.

Jungkook chasqueó la lengua y se alejó de la moto, visiblemente afectado por el comentario.

Quiso decirle que el afecto no servía para nada, que era una debilidad, que solo conseguía que te destruyeran.

Pero entonces lo miró.

Sus ojos resplandecían… como si guardaran luz propia. Era una mezcla entre el brillo cálido del sol y la transparencia limpia de algo que Jungkook nunca había sabido tocar.

Y lo único que pudo hacer fue entreabrir los labios.

Porque Jimin era… simplemente hermoso.

¿Cómo podía contradecirlo… cuando últimamente él mismo estaba actuando exactamente como le dictaban sus emociones?

Jimin frunció levemente el ceño al notar el silencio prolongado.

—¿Qué? —preguntó, incómodo por la forma en que Jungkook lo estaba mirando.

No era una mirada común. No era burla, ni fastidio, ni ese brillo desafiante al que estaba acostumbrado o siquiera esa mirada coqueta que siempre lo molestaba.

Era algo más extraño.

Jungkook reaccionó tarde, como si regresara de un lugar muy lejano.

—Nada —respondió demasiado rápido.

Quizás demasiado.

Jimin lo observó un segundo más, intentando descifrarlo. Sus ojos recorrieron el rostro del otro, buscando alguna pista, algún gesto que delatara lo que realmente estaba pensando.

Pero Jungkook ya había levantado su habitual muralla de indiferencia.

—Mejor entremos —murmuró Jimin al final, girándose hacia la entrada.



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En el texto hay: kookmin, jikook, kookmin bts

Editado: 20.04.2026

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