♡
___________________________________
Cada vez que Seok Jin revisaba el GPS y observaba el camino, su expresión se tensaba más.
A ambos lados de la carretera solo había árboles altos, vegetación espesa y tramos de maleza tan densa que resultaba imposible ver qué había más allá.
Mientras avanzaban, el punto de destino aparecía cada vez más cerca.
Pero no había señales de ningún edificio.
Ni siquiera un camino alterno claramente visible.
¿Dónde se suponía que estaba ese lugar?
—Ya estamos cerca, pero no veo nada —murmuró Seok Jin, frunciendo el ceño.
—En el mapa el camino se ve corto, Seok Jin. Aún falta —intentó decir Jimin, tratando de sonar casual.
—No lo sé, Jimin. Me preocupa que no aparezca ningún edificio.
El actor volteó a mirar a Jungkook, esperando alguna explicación.
¿A dónde los estaba llevando exactamente esa dirección?
—¿Jungkook? —susurró.
Él lo miró por un instante. Jimin hizo un pequeño ademán, señalando hacia el frente, como preguntando silenciosamente a dónde iban.
¿Acaso la dirección era falsa?
Jungkook solo respondió en un susurro:
—Espera.
Y entonces ocurrió.
En menos de dos segundos, Namjoon frenó de golpe.
La camioneta se sacudió con violencia.
De no haber sido por los cinturones, tanto Namjoon como Seok Jin habrían salido disparados hacia adelante.
En la parte trasera, Jungkook sostuvo a Jimin con una sola mano antes de que se golpeara.
—¿Qué pasó? —exclamó Jimin.
—No lo sé. Ese hombre apareció de la nada. ¿Lo golpeaste, Namjoon? ¿Dónde está? —preguntó Seok Jin de inmediato.
—No lo sé, señor —respondió el guardaespaldas, con la mirada fija al frente.
—¡¿Atropellamos a alguien?! —preguntó Jimin, alarmado.
—Voy a bajar a ver —dijo Namjoon.
—¡No! —Seok Jin lo detuvo al instante—. He visto que hacen esto para asaltar conductores. Fingen accidentes. No salgas.
—Pero, señor… ¿y si no está fingiendo? Por esta zona vive gente.
—Yo iré contigo —intervino Jungkook con calma.
Seok Jin dudó unos segundos.
—Tengan cuidado.
Jimin sujetó el saco de Jungkook antes de que pudiera salir.
No entendía qué estaba pasando.
Pero si Seok Jin tenía razón, bajar era una pésima idea.
¿En qué estaban pensando?
Sí, sabía que ambos eran buenos peleando.
Pero ¿y si no era una sola persona?
¿Y si había más?
¿Y si era una emboscada?
Estaban en desventaja.
Y él… bueno, él apenas podía empujar a alguien.
Jungkook se giró ligeramente hacia él.
Y sonrió.
Incluso le guiñó un ojo.
Entonces Jimin lo entendió.
Todo era parte del plan.
—Dios mío… ¿de dónde salió ese hombre? —murmuró Seok Jin.
—¿Cómo se veía? —preguntó Jimin.
—Ni siquiera lo vi bien. Solo apareció frente a nosotros de la nada.
Delante de la camioneta, Namjoon y Jungkook ayudaban al chico a levantarse mientras hablaban con él.
Desde dentro, Jimin y Seok Jin no podían escuchar nada.
Entonces Jimin bajó la vista.
Quizá no era el mejor orientándose entre izquierda y derecha, pero… el mapa no mostraba la misma ruta de hace un momento.
Su pulso se aceleró.
Namjoon y Jungkook finalmente regresaron al vehículo.
El chico parecía estar bien.
—¿Qué pasó? —preguntó Seok Jin apenas subieron.
—Dijo que estaba persiguiendo a una de sus gallinas y no se dio cuenta de que estaba cerca de la carretera. Vive por aquí —respondió Namjoon.
—Afortunadamente, la camioneta no lo golpeó. Solo se cayó del susto —añadió Jungkook.
—Qué alivio —dijo Seok Jin—. Cualquiera de las dos opciones era terrible: o sufría un accidente… o era un secuestrador.
Jimin bajó la mirada por un momento.
¿Ser secuestrado dos veces?
Eso sería demasiada mala suerte.
Especialmente cuando, técnicamente… ni siquiera había dejado de estar secuestrado.
El motor volvió a encender.
Namjoon retomó el camino con aparente normalidad, pero dentro de la camioneta el ambiente ya no era el mismo.
Jimin mantuvo la mirada baja unos segundos.
Su mente seguía atrapada en todo lo que acababa de pasar.
Sí.
Lo había entendido desde el instante en que Jungkook le guiñó el ojo antes de bajar de la camioneta.
El chico.
Quizás una posible distracción.
Y el cambio de ruta.
Nada de eso había sido improvisado.
Y, ahora que lo pensaba, eso era precisamente lo que más lo inquietaba.
Porque por mucho que el plan hubiera funcionado…
Todo pudo salir mal.
¿Qué habría pasado si Namjoon no frenaba a tiempo?
¿Si realmente atropellaban al chico?
¿Qué habría hecho Seok Jin?
¿Y Namjoon?
Jimin tragó saliva.
Todo había salido bien.
Pero seguía sintiéndose como una locura.
Lentamente, levantó la mirada.
Buscándolo.
Como si hubiera sentido sus ojos encima, Jungkook giró apenas el rostro hacia él.
Sus miradas se encontraron al instante.
Y Jimin lo supo.
Jungkook ya sabía.
Sabía que él había notado en cambio de ruta.
Durante unos segundos, ninguno apartó la mirada.
Jimin intentó descifrarlo.
Quería encontrar algo en sus ojos.
Alguna señal de tensión.
De duda.
De arrepentimiento.
Pero Jungkook seguía viéndose exasperantemente tranquilo.
Eso solo logró inquietarlo más.
Entonces Seok Jin interrumpió.
—Esperen.
La voz de Seok Jin cortó el silencio dentro de la camioneta.
Jimin alzó la mirada de inmediato.
Su manager estaba inclinado sobre la pantalla del GPS, con el ceño fruncido. Observó el mapa unos segundos, luego levantó la vista hacia el parabrisas y volvió a mirar la pantalla.
Algo no estaba bien.
—Antes no marcaba esta ruta.
Jimin sintió un escalofrío recorrerle la espalda.