Holaaaa, feliz año nuevo y felices Reyes. Solo paso por aquí para dejarles un capitulo más de esta bella historia que me encanta escribir, y desearles un bello año y próspero para ustedes. Los quiero mucho besos Less💗
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Secretos y BoyBands.
Elizabeth.
El club de teatro resultó ser igual de aburrido y cero interesante de lo que imaginé, sólo son un grupo de personas reunidos en un teatro que ni siquiera es un teatro, es solo un pequeño auditorio que forma parte del instituto.
Sobre el escenario hay varios chicos, de entre ellos reconozco a Haley, la ex novia de Harris. Lleva unas hojas en la mano, que lee a cada segundo. Sentado en la primera fila esta quien supongo es el profesor Nestor, el pobre parece querer arrancarse el cabello al ver la escena qué tiene frente a él, a su lado Dian.
Carl también está presente, unas filas más atrás de ellos.
Soy el centro de atención a medida que me acerco, eso provoca que mis pasos sean más lentos.
—¿Tu quien eres?—cuestionó el hombre.
—Elizabeth Roberts.
—Que alegría verte por aquí, Ellie—dice Dian—¿Te inscribiste al club de teatro?
—No.
—Las audiciones terminaron hace una semana.
—No vine a nada de eso.
Me senté a lado de Carl.
—¿Qué haces aquí entonces?—preguntó él.
—Cumpliendo un castigo.
Asintió.
Supuse que esta enterado sobre lo que le hice al automóvil de su amigo. He descubierto que Carl no habla mucho, me agrada eso, que mantenga el silencio y para nada se sienta incomodo. Aunque supongo que no me habla por lo que le hice a su amigo.
El profesor Nestor continuó con lo suyo, daba indicaciones, y ellos hacíamos lo que indicaba. Llegue a creer que sería una tortura, pero resultó ser todo lo contrario. Claro, hasta que cierto chico apareció en el lugar.
—¡Hasta que te dignas a aparecer!—lo reprendió.
—Tenía cosas importantes que hacer—respondió deteniendo su paso al verme.
Ni siquiera hice el intento de verlo, su sola presencia ya me amarga el día. Cuando entró , Dave fijo su vista en mi. Porque sí, jamás había sabido de su existencia en mi vida y ahora esta por todos lados como si fuera mi sombra.
Me fue inevitable mirar a Dave con rencor por haber golpeado a Cameron, aunque el también se llevó algunos golpes mi enfado se volvió aun más grande cuando lo vi alardeando en los descansos sobre la golpista qué le propinó.
¿Es que es idiota o que?
Y para rematar todavía se hace la víctima.
No tolero su presencia, cada vez se hace más y más insoportable el hecho de que tenga que compartir tiempo con él. Aunque lo cierto es que solo espero que estas semanas se pasen volando, sino me daré un tiro en la cabeza hasta que lo tolere.
—Qué no se repita, Dave—lo apuntó—. Sube al escenario, ahora.
El obedeció, sin dejar de mirarme, al subir a la pequeña tarima tuvo mejor visión de mi sin hacerlo tan obvio.
Entonces me arrepentí de haber hecho lo que hice, ya me había librado de el y ahora tendría que verlo aquí también, con lo mal que me cae…
La verdad no preste mucha atención a nada en particular, la única información que retuve fue sobrevivir qué estaban preparando una obra, no se que, que Haley y Dave eran los protagonista, bla, bla, bla. Bla bla, bla, y no se que más. Carl estaba aquí por los créditos extras para no reprobar y fue todo. Básicamente mi presencia fue ignorada la mayor parte del tiempo, hasta que su intento de escena romántica donde el protagonista pelea por el amor de la chica salió fatal y lo finalizaron, mi deber fue acomodar cajas llenas de polvo con ropa en mal estado.
Me compadezco de la peque tenga que usar esto.
Por ordenes de Nestor tuve que sacar todos sus vestuarios, muy a regañadientes lo hice. En una de ellas había un vestido de época color azul, lleno de manchas de dudosa procedencia, lo cual me causó náuseas y ganas de vomitar.
«Debí traer unos guantes»
—No podemos usar eso—se quejó Haley.
—Es el vestuario qué tenemos, la institución no nos da presupuesto para nuevos vestidos—dijo Nestor.
Dave se acercó a mi, de inmediato solté la prenda tiesa y me aleje de él. Ya es como algo automático que mi cuerpo reaccione de esa manera.
—No están nada mal—opinó—solo hay que lavarlos muy bien, y quedarán listos.
—Es asqueroso—murmure, sin poder evitar la mueca en mi rostro.
—Tú te encargarás de eso, asistente.
Ni aunque mi vida dependa de eso vuelvo a tocar esa asquerosidad.
Al final, Haley quedó en hablar con el director para conseguir un presupuesto para vestuario nuevos, nadie se opuso, volví a llevar las cajas a su lugar, y así concluyó el primer día de mi castigo escolar.
Cuando salí del edificio, no me sorprendió para nada que Dave me siguiera. Ya se volvía pesado con eso, incluso más que Charlie.
Me puse mis audífonos, y caminé lo más rápido y lejos posible de él. Aun tengo que ir a la oficina de papá a cumplir con mi segundo castigo. Lo único bueno de esto es que veré a Cameron ahí, y no tengo idea de porque eso me alegra.
Cuando creí que lo había perdido, tocó un par de veces mi hombro.
Lo ignore, hasta que se posó frente a mi deteniendo mi andar.
—¿Puedo acompañarte?
—No.
Rodee su cuerpo para seguir mi camino, pero el idiota me siguió de nuevo hasta caminar a un lado mío.
—¿Qué es lo que quieres?
—Vine a disculparme.
Eso no lo esperaba, aun así no lo demostré y no me detuve por nada.
No digo nada, dándole la libertad de que prosiga. Con un gesto le indico que hable lo que sea que tenga que hablar.
—Creo que no fue muy sensato de mi parte lo que sucedió esa tarde en el café.
—Tu no tienes nada de sensatez—masculle.
—Lo que quiero decir es que, lamento haberme comportado como lo hice—ignora mi comentario—. Y también por gritarte de esa manera.